Chile: después de 40 días, terminó la toma en la Universidad de Santiago

Tres meses y medio estuvo en paro la Universidad de Santiago, a lo que se le suma un mes y medio de toma. Así, la institución fue la primera en sumarse a las movilizaciones de este año y la última en bajarse.

El 10 de agosto la rectoría había decretado la vuelta a clases y el posterior cierre de semestre para el 26 de septiembre, lo que recrudeció el conflicto que había surgido para demandar una mayor participación estudiantil dentro de la casa de estudio.

Finalmente, hoy la universidad volvió a clases, pero quedó al descubierto una serie de destrozos. “Se produjo una situación complicada en la casa central en la toma. Se perdieron muchos equipos profesionales, como data shows, notebooks, discos duros, cámaras, mucho material de escritorio. También se dañó la infraestructura, oficinas, se quebraron puertas, ventanas, vidrios”, remarcó el rector de la Universidad de Santiago, Juan Manuel Zolezzi.

“Cuando ves un acto así, ves que se trata del más puro acto delictual. (…) Aquí hay gente que delinquió, que fue violenta y puede ser que sea tanto interna como externa”, criticó la máxima autoridad de la institución, quien explicó que a raíz de eso se interpuso una denuncia en la Fiscalía y este martes se ordenará el sumario interno contra quienes resulten responsables.

En cuanto a los daños, esperan a partir de mañana comenzar un catastro más detallado, a medida que los funcionarios puedan ir revisando sus oficinas.

El rector Zolezzi enfatizó que, desde su perspectiva, es la Federación de Estudiantes de la universidad (Feusach) la que tiene que asumir la responsabilidad. “En las tomas se deja entrar a gente de afuera, pero para nosotros es la federación la que tiene que darnos claridad al respecto. Se les preguntó cómo habían ocurrido los hechos y se les pidió que entregaran información de las personas que pudieron entrar en este tiempo en toma (al recinto universitario)”, aseguró Zolezzi.

Al respecto, Marta Matamala, presidenta de la Feusach, remarcó que rechazan los daños causados durante la toma. “No corresponde en absoluto al objetivo por el cual fue votada la toma, por lo tanto no cuenta con el respaldo ni del ampliado estudiantil ni de la federación”, manifestó Matamala.

Sobre los culpables, la líder estudiantil indicó que desconoce su identidad. “No me atrevo a aventurar sobre quién fue. Eso corresponde a un proceso investigativo, por lo tanto, vamos a seguir ese proceso y participaremos de él si es que nos llaman a declarar”, dijo Matamala, quien agregó que se llamará a los centros de estudiantes que participaron en la toma, y se comenzaran los procesos de investigación.

Tras las negociaciones del miércoles pasado entre rectoría y los estudiantes se aprobó la última propuesta enviada por rectoría, dando paso al cierre del conflicto y fijando un nuevo plazo de término de semestre para el 2 de octubre.

La Tercera