Unasur aprueba documento con un nuevo enfoque en el abordaje de la problemática de las drogas en la región

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) aprobó, este lunes, 31 de agosto de 2015, en la reunión del Consejo Suramericano sobre el Problema Mundial de las Drogas (CSPMD), en Montevideo, el documento “Visión Común del CSPMD de UNASUR – UNGASS 2016”, en el que plantea un nuevo enfoque en el abordaje de la problemática mundial de las drogas con una visión en derechos humanos que se presentará ante la ONU, en abril de 2016.

Entre los significativos avances de dicho documento está el principio de responsabilidad común y compartida; el enfoque integral, equilibrado, multidisciplinario y sostenible; la abolición de la pena de muerte para los delitos relacionados con las drogas; el enfoque de género; enfoque territorial de las políticas de drogas; reducción de la demanda; desarrollo alternativo integral y sostenible, incluido el preventivo; medidas de control para la reducción de la oferta; cooperación internacional; mejoramiento de la coordinación y armonía del Sistema de Naciones Unidas.

Para el Secretario General de la Unión, ex Presidente, Ernesto Samper Piano, este encuentro “tiene mucho de histórico porque Suramérica ha sido una de las más afectadas por la lucha contra el narcotráfico”.

En el encuentro se aprobó un documento regional para incorporar la perspectiva de los derechos humanos en las políticas sobre drogas y cuestionar el modelo represivo actual durante una sesión temática de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, UNGASS 2016.

Según Samper, la idea es trabajar en “una política alternativa, que de alguna forma nace de las distintas experiencias que se están viviendo en la Región”. En ese sentido, mencionó la iniciativa uruguaya y ejemplificó con realidades como la del “consumo ancestral” de la hoja de coca en Bolivia, el intento chileno de despenalizar el cultivo doméstico y el uso medicinal del cannabis, así como el indulto a los “microtraficantes” en Ecuador.

“A pesar de todos los esfuerzos de la política prohibicionista actual, hoy en día hay más de 300 millones de consumidores de drogas que aún las siguen consumiendo”, expresó. Además, en un encuentro con la prensa, enfatizó en la “autoridad” que tiene Suramérica para proponer un cambio hacia una mirada humana sobre el tema por la “cantidad de personas y de recursos económicos e institucionales” que se han sacrificado en la región desde “el punto de vista policial o militar” exclusivamente. “Por ejemplo, debe haber una nueva política en materia de cultivos ilícitos. No puede ser solamente la destrucción de los cultivos cuando se trata de campesinos. Se debe hacer distinción del consumo social y medicinal del consumo adictivo de sustancias como la marihuana”, abogó anticipando algunos puntos del consenso. A su juicio, son mayores los costos que los beneficios de la estrategia actual y “cuando en una política pública resulta más costosa su aplicación que los beneficios que se obtienen” se hace “elemental” su revisión.

El documento aprobado contiene como ejes centrales de actuación y acción política de UNASUR: la perspectiva de los derechos humanos como un elemento transversal a todas las políticas de drogas; el enfoque de salud pública con foco en las personas y sus circunstancias; una visión del desarrollo de políticas de carácter integral, equilibrada, sostenible y sustentable; el Fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho, y el desarrollo social, cultural y económico con una aproximación realizada desde los territorios y sus particularidades.

Unasur