Luego de la reunión que sostuvo la Canciller colombiana, María Ángela Holguín hace un par de días con el presidente de Cuba, Raúl Castro, las delegaciones de paz, tanto del gobierno como de las Farc, asistieron la noche del domingo al Palacio de la Revolución, sede de gobierno cubano, para dialogar sobre los avances del proceso con el mandatario.

Caracol Radio conoció que la reunión se centró en expresarle un agradecimiento al gobierno cubano, hablar de los avances del proceso de paz y revisar lo que sería el cierre de un eventual acuerdo entre el gobierno y las Farc. También abordaron el tema de la logística que se tendría que coordinar en Cuba si se decide que sea ese el escenario del posible acuerdo final.

Trascendió que hubo un ambiente constructivo y el presidente cubano reiteró el interés de seguir contribuyendo y apoyando, como sede del proceso y país garante, la búsqueda del fin de conflicto colombiano.

Por el lado de la delegación del gobierno asistieron, Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo, alto comisionado para la Paz, y la canciller María Ángela Holguín. En representación de las Farc estuvieron ‘Iván Márquez’, ‘Pastor Alape’ y ‘Carlos Antonio Lozada’.

Caracol

OEA se declara lista para ayudar en el posconflicto

Con la certeza de que la educación es fundamental para que Colombia pueda consolidar la paz, el secretario de la Organización de Estados Iberoamericanos, el brasileño Paulo Speller, visitó en los últimos días al país para ofrecer la ayuda y experiencia de ese organismo en el posconflicto.

Speller le dijo a EL TIEMPO que la educación en las zonas que han vivido más fuertemente la violencia es algo que se debe fortalecer. También aseguró que hay que buscar que los desmovilizados se conviertan en personas emprendedoras.

¿Qué análisis hace de la educación en Latinoamérica, específicamente en Colombia?

Los países latinoamericanos son naciones de desarrollo tardío, desde el punto de vista económico por la colonización y la demora de las independencias. Acá se tardó mucho en abolirse la esclavitud y eso demoró la modernización. Colombia en ese sentido es muy semejante a los demás países de la región. Sin embargo, notamos que a partir del 2010 hay un esfuerzo muy grande de los países latinoamericanos de cerrar las brechas educativas con mayor acceso y calidad de la educación. Ese esfuerzo no es ajeno de Colombia, que efectivamente también busca consolidar la universalidad del acceso de educación básica y superior, y de acabar con el analfabetismo.

En el marco del proceso de paz de Colombia y del posconflicto, ¿cambia en algo la forma cómo se debe abordar la educación?

Con el proceso de paz hay una gran oportunidad para Colombia, sobre todo con la incorporación o reincorporación de los territorios donde se ha desarrollado la guerra para que esas zonas se integren y beneficien de este proceso y puedan dejar atrás la violencia de tantos años. Yo le dije al presidente Santos que desde la OEI aprendemos y aprenderemos mucho con el proceso de paz en Colombia, ya que también vemos en otros países de Latinoamérica procesos semejantes, guardadas la proporciones, en lugares donde hace falta la presencia del Estado, como en las favelas de Brasil, donde faltan las escuelas, los puestos de salud y seguridad.

¿De qué les sirve esa experiencia?

Hemos seguido de cerca los procesos educativos y de recuperación de esas zonas, razón por la que hemos dicho que nos ponemos a disposición en poder contribuirle a Colombia en sus esfuerzos y proyectos en los terrenos que han vivido la violencia para sacar adelante esas zonas. Ya sea con proyectos de inversión en primera infancia, educación de tipo profesional, programas de movilidad académica entre universidades en el país y con otros países. La idea es integrarnos con Colombia, y creo que hay que poner un esfuerzo destacado en los territorios que antes estaban en guerra.

¿Es decir que la educación en el posconflicto debe ser enfocada en los territorios donde se ha vivido la violencia?

La educación hay que enfocarla en todo el país, pero acelerándola en las zonas de conflicto.

¿La metodología de la educación cambia en algo?

Yo creo que la pertinencia es la palabra clave. La educación y la formación de los maestros deben ser adecuadas con la realidad del país.

¿Concretamente cómo sería la ayuda de la OEI en el tema de la educación en el periodo del posconflicto?

Nosotros realizamos proyectos en 22 países de Iberoamérica y tenemos una amplia experiencia en esos países. Es por esto que esperamos compartir esa experiencia, por una parte, para no repetir errores que se han cometido en otros países, no repetirlos, y por otra parte extraer elementos de programas exitosos para ponerlos a disposición de Colombia.

¿Hay proyectos enfocados para el posconflicto?

Sí habrá, pero estamos dialogando con los funcionarios del Gobierno de qué manera podemos empezar a desarrollarlos. Estamos discutiendo la manera de comenzar a trabajar.

¿En el marco del proceso de paz y de la educación, qué hay que hacer con los guerrilleros desmovilizados?

Tienen igualmente que integrarse a esos proyectos. Debe haber un proyecto amplio de formación técnico-profesional para todos los desmovilizados para que cubran las demandas de la economía colombiana y de emprendimiento, porque estas personas podrán ser mañana pequeños emprendedores en sus pueblos, en sus municipios, en las capitales de los departamentos. Para esto debe haber una estructura.

¿La OEI estaría dispuesta a gestionar con las universidades becas y cupos para los desmovilizados?

Sí, ya trabajamos en proyectos como esos para que los movilizados logren programas de carreras enteras. Pero eso lo estamos todavía dialogando con el Gobierno colombiano.

El Tiempo