El vicepresidente Jafeth Cabrera anunció ayer que el Ejecutivo continúa analizando la decisión de solicitar al Congreso de la República que se decrete estado de calamidad en el país debido a la crisis por la que atraviesa el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

Cabrera aseguró que aún continúan discutiendo el tema con el presidente Jimmy Morales, debido a los procesos anómalos a los que se podría prestar la declaración de calamidad al poderse obviar los procesos de compras y licitación.

“Sabemos que la emergencia, la calamidad que vive el país es un verdadero problema de salud y que no pretendemos en este momento pedirle al Congreso un estado de calamidad para evitar el proceso de compras, si fuera necesario hacer esa declaratoria lo haremos en su momento”, explicó Cabrera.

Resaltó que el tema aún continúa en análisis, pues se pretende priorizar el eje de la transparencia en todas las decisiones que se tomen y que debido a las necesidades grandes que el sistema de salud atraviesa se han realizado solicitudes para donaciones con la intención de solucionar el tema de manera inmediata y efectiva.

En cuanto a la ayuda ofrecida por el Gobierno de China Taiwán, indicó que “se hizo una carta de entendimiento en la que ellos van a entregar producto, no dinero. No se ha recibido dinero, ellos van a hacer un proceso de compra de medicamentos atendiendo las necesidades de la red hospitalaria, ellos se van a encargar de entregarlo cuando lo tengan”, mencionó el vicemandatario.

La declaración la realizó debido a las dudas que se han expresado sobre la reunión realizada con el embajador de Taiwán, Chien-Chung Lai, el pasado viernes, en donde se pretende brindar insumos médicos y quirúrgicos para el hospital de Amatitlán durante un año.

“Esperamos que el Congreso entienda que no estamos recibiendo donaciones que incrementen el presupuesto sino que, al contrario, es una ayuda que recibimos de buena voluntad y que aportará para solucionar el problema”, dijo.

Agencia Guatemalteca de Noticias