El número de inmigrantes menores no acompañados que cruzaron la frontera suroeste de Estados Unidos aumentó en un 117% entre octubre y diciembre pasado en comparación con el mismo período de 2014, informaron hoy las autoridades fronterizas.

Más de 17,300 inmigrantes menores fueron detenidos al intentar entrar al país entre principios de octubre (cuando comenzó el año fiscal 2016) y finales de diciembre de 2015, según las estadísticas publicadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).

Esa cifra es más del doble de las casi 8,000 aprehensiones que se registraron durante los primeros tres meses del año fiscal 2015.

Además, las detenciones de unidades familiares entre octubre y diciembre también se incrementaron en un 187% respecto al mismo período del año anterior, al superar las 21,400 unidades familiares, por las 7,500 aproximadamente que se registraron hace un año.

No obstante, las autoridades federales ya se estaban preparando para un aumento del flujo migratorio en la frontera sur y la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) abrió recientemente dos albergues temporales con 1,000 camas más en el sur de Texas, junto con un albergue de 400 camas en California.

En el verano de 2014, el país vivió una oleada de inmigración infantil que fue calificada incluso como “crisis humanitaria” al registrarse decenas de miles de menores solos cruzando la frontera, en su mayoría procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Siglo 21