El primer paro nacional de la presidencia de Mauricio Macri comenzó hoy a la medianoche al entrar en vigencia la medida de fuerza convocada por los gremios de trabajadores estatales ante la ola de despidos en el sector público y privado. Además, hay incertidumbre sobre cómo se aplicará el protocolo antipiquetes confeccionado por el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich.

La medida es acatada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), CONADU Histórica y Federación Judicial Argentina y otros gremios estatales de la CTA Autónoma. También participarán, de forma solidaria, la Federación de Médicos, la Federación Judicial bonaerense, la CONADU histórica, los docentes y los señaleros ferroviarios.

Las movilizaciones comenzarán a las 11 de la mañana, con ATE a la cabeza, desde la intersección de las avenidas de Mayo y 9 de Julio hasta la Casa de Gobierno. Según adelantó el titular de ATE, Hugo Godoy, esta mecánica “tendrá su correlato en todas las capitales provinciales”.

Según explicó el mismo Godoy, el paro “se hace porque ni el presidente (Mauricio) Macri, ni nadie del gobierno ha dado una respuesta favorable a nuestro pedido de cese de despidos”. “Si a horas de la realización del paro el gobierno está redoblando su apuesta, no tengan dudas que la respuesta de los trabajadores será aún más dura”, agregó.

Por parte del Gobierno, el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, echó más leña al fuego y adelantó que “podría haber más (despidos) en el caso de que se detecten contratos que no están cumpliendo una función específica o que tenían origen de una militancia, entre comillas, financiada por dineros públicos”.

Según especificó el funcionario nacional, se están revisando “24, 25 mil contratos que se habían iniciado en los últimos tres años, lo que era un número bastante importante respecto a lo que se venía haciendo”. “Es tremendo que haya convenios que, por ejemplo, impliquen la prestación de pagar el auto del ministro de Salud (Jorge Lemus)”. manifestó Ibarra, quien además aseveró que “el Estado nacional no sabe cuánta gente trabaja en el Estado porque no sabe cuánta gente trabaja en esos convenios”.

“Si no tenemos idea de la dotación del Estado mal podemos hacer una política pública asociada a jerarquizar al empelado público”, reafirmó.

Infonews

Con un paro de los estatales, debuta hoy el protocolo de seguridad

Será el primer paro nacional contra Mauricio Macri, la primera demostración de fuerza gremial en las calles de la era Cambiemos y el debut del polémico protocolo de seguridad elaborado por el Gobierno para regular las marchas y los piquetes.

Las manifestaciones marcarán la primera aplicación del nuevo protocolo de seguridad, que fue duramente cuestionado por distintos actores políticos y sociales, y que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, volvió a defender en las últimas horas.

Para el Gobierno, desde el 10 de diciembre pasado, fueron cesanteadas 6200 personas. Para ATE, los despidos ya ascienden a 21.000: 8000 en el Estado nacional y 13.000 en provincias y municipios. Siempre según el gremio, hubo reincorporaciones, unas 5000, en su mayoría en municipios y provincias.

En la ciudad de Buenos Aires, los manifestantes se concentrarán desde las 11 en Avenida de Mayo y 9 de Julio, y desde allí marcharán hasta la Plaza de Mayo. Los organizadores calculan que el acto a espaldas de la Casa Rosada comenzará entre las 13 y las 14.

Antes de Hollande

Por poco, el presidente de Francia, François Hollande, no se cruzará con los manifestantes, aunque probablemente conocerá una Plaza de Mayo marcada por las huellas de una manifestación. Su llegada a la Casa de Gobierno para la reunión con Mauricio Macri está prevista para las 15.30.

ATE aportará el grueso de manifestantes y adherentes al paro. También se sumarán a la huelga la Federación de Personal de la Salud (Feprosa), la Federación Judicial y la Federación Nacional Docente, todos gremios enrolados en la CTA Autónoma, que lidera Pablo Micheli. A la marcha en la Capital se sumarán la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie y organismos de defensa de los derechos humanos, entre otras organizaciones.

Ayer, el Gobierno estrenó la comunicación para las horas previas a las manifestaciones. A través de un comunicado informó el horario y el lugar de partida de la marcha a la Plaza de Mayo y hasta publicó un teléfono del Ministerio de Seguridad (0800-555-5065) para comunicarse “en caso de querer efectuar algún tipo de reclamo u opinión” respecto de la jornada de protesta.

El protocolo antipiquetes establece medidas concretas para regular los cortes de calles y rutas. Los manifestantes deberán informar las calles por las que circularán, y quedarán prohibidos los piquetes con cortes totales. Si quienes protestan no levantan esos eventuales cortes luego de las advertencias previas, las fuerzas de seguridad los desalojarán “en cinco minutos”, según adelantó la propia Bullrich.

ATE evitó adelantar si, por ejemplo, dejará carriles libres al tránsito durante la marcha a la Plaza de Mayo o cómo reaccionaría ante una eventual advertencia del Gobierno.

El cambio, el secretario general de ATE, Hugo Godoy, volvió a arremeter contra el nuevo protocolo. “Ninguna reglamentación ministerial puede poner límites al derecho de huelga, que consagra la Constitución nacional”, argumentó en diálogo con LA NACION.

Además, cuestionó las declaraciones de Ibarra sobre posibles nuevos despidos. “Es una provocación. En vez de ofrecer soluciones, quiere apagar el incendio echando más nafta”, se quejó el gremialista.

La paritaria de los estatales todavía está pendiente. A nivel nacional las negociaciones no comenzarán hasta mayo, aunque ATE (que no participa de la paritaria) reclama que se adelante.

El panorama es más complejo en la provincia de Buenos Aires, donde la puja con los estatales está sujeta a que se resuelva, y cómo se resuelva, la paritaria docente. ATE, que sí participa de la negociación provincial, reclamó un 44% de aumento.

La Nación