Costa Rica no recibirá más migrantes cubanos y deportará a aquellos que ingresen ilegalmente, advirtió este jueves el presidente Luis Guillermo Solís, ante informes de que cientos de isleños se están concentrando en la frontera de Paso Canoas, del lado de Panamá.

“Para el gobierno de Costa Rica la operación de tránsito de migrantes cubanos ha concluido y hago un llamado a los migrantes cubanos que se encuentran en Panamá de que no vengan a Costa Rica porque no vamos a poder atenderles como quisiéramos y como ellos se merecen”, dijo el gobernante en declaraciones a la prensa.

“El gobierno no puede garantizar que si en estos momentos llegaran estos migrantes y entran irregularmente no vayan a ser deportados. No hacerlo sería entrar en un incumplimiento de nuestras obligaciones frente al pueblo de Costa Rica”, manifestó el presidente Solís.

Esta semana salió de San José un vuelo con los últimos 91 de los 7.800 cubanos que quedaron varados en el país, luego de que Nicaragua cerrara la frontera a estos migrantes en noviembre pasado.

Haciendo un gran esfuerzo económico, el gobierno atendió durante meses a casi 5.000 de esos 7.800 y coordinó con otros gobiernos y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) la salida por vía aérea de los cubanos, cuyo objetivo es llegar a Estados Unidos.

Solís dijo que la migración cubana “es un problema estructural” y que son las leyes migratorias de Estados Unidos las que propician ese intenso flujo migratorio, en referencia a una norma que obliga a las autoridades de ese país a recibir a los cubanos que ingresen por vía terrestre a su territorio.

El mandatario dijo que ha pedido a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que convoque a una reunión de urgencia, en la ciudad de Panamá, a las autoridades de los países involucrados en la crisis para afrontar el problema que plantea esta nueva oleada migratoria proveniente de Cuba.

Informa Tico