Presidente estadounidense culmina visita oficial a Cuba

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, culmina hoy su visita a Cuba con un discurso público y la asistencia al partido de béisbol entre el equipo Cuba y el de Grandes Ligas Tampa Bay Rays.

En el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, Obama se dirigirá a una parte de la representación civil cubana y poco después se trasladará al estadio Latinoamericano, donde presenciará junto a autoridades locales el esperado juego de pelota para poner fin a una visita calificada de histórica por medios de prensa internacionales.

El lunes, durante su segundo día de estancia en Cuba, Obama se reunió con el mandatario anfitrión, Raúl Castro, tras lo cual ambos ofrecieron declaraciones a la prensa nacional y extranjera.

En el encuentro celebrado en el Palacio de la Revolución, los dos jefes de Estado dialogaron sobre las áreas de interés común en las cuales ambas naciones pueden avanzar a pesar de las diferencias.

Al respecto, el gobernante cubano expresó a la prensa la voluntad de avanzar en el arte de la convivencia civilizada, para promover vínculos en beneficio de sus respectivos países y pueblos, por lo cual instó a ‘concentrarnos en lo que nos acerca y no en lo que nos separa’.

El presidente antillano destacó los pasos dados por Estados Unidos y Cuba, como la firma de un documento sobre cooperación en materia agrícola y el desarrollo de otro grupo de instrumentos bilaterales para intercambiar en las áreas de salud, el enfrentamiento al narcotráfico, y la seguridad del comercio y de los viajeros.

Por su parte, Obama reconoció los logros extraordinarios de Cuba en sectores como la salud y la educación, al tiempo que reafirmó algunas medidas tomadas por su administración para progresar en los nexos con la isla.

A juicio del primer dignatario estadounidense que visita La Habana en casi 90 años, los pasos que modifican restricciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero implementado contra Cuba hace más de 50 años pueden generar más oportunidades para desarrollar el comercio y la creación de empresas conjuntas.

Previo a su reunión este lunes con Raúl Castro, el gobernante estadounidense colocó una ofrenda floral al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, en la Plaza de la Revolución homónima, y recorrió el memorial dedicado al prócer, donde firmó el libro de visitantes.

La agenda de esta jornada también incluyó su participación en un foro de negocios realizado por empresarios y emprendedores de los dos países, en el cual sostuvo que la economía cubana está cambiando y Estados Unidos está dispuesto a acompañar ese proceso.

Obama y su familia llegaron en la tarde del pasado aquí domingo, cuando visitaron la Catedral de La Habana y cenaron en una paladar (restaurante privado) donde saborearon la comida tradicional cubana.

Prensa Latina

Raúl Castro: “Destruir un puente es fácil, reconstruirlo sólidamente es una tarea más larga y difícil”

Luego de un encuentro oficial en el Palacio de la Revolución Raúl Castro y Barack Obama, ofrecieron una declaración conjunta sobre el avance de las relaciones entre Cuba y EEUU.

El Presidente cubano comenzó expresando complacencia por recibir a su par estadounidense en la primera visita de un mandatario de EEUU después de 88 años.

Expresó Raúl que en los 15 meses transcurridos desde el anuncio del restablecimiento de las relaciones se han obtenido resultados concretos como el restablecimiento del correo postal, los acuerdos para los vuelos directos, convenios en temas medioambientales, y otros.

Adelantó que se conversa sobre otros temas como lucha contra el narcotráfico y que se firmaría hoy un acuerdo sobre cooperación en la agricultura.

Ponderó de manera especial el interés de ambos países de cooperar en el enfrentamiento a enfermedades transmisibles como el zika.

El presidente cubano enfatizó que mucho más pudiera hacerse si se leventara al bloqueo,aunque reconoció la posición de Obama y su gobierno.

“Las últimas medidas son positivas pero no suficientes. Conversamos sobre qué otras medidas se pueden adoptar para desmantelar el bloqueo”.

Raúl reiteró que el fin del bloqueo y la devolución del territorio de Guantánamo que ocupa la Base Naval norteamericana son elementos ineludibles para una una normalización de las relaciones entre los dos países.

Apuntó que existen diferencias entre los dos gobiernos en varios temas como el de derechos humanos y ratificó el concepto de que Cuba considera a los derechos humanos como únicos e indivisibles.

Recordó sus palabras recientes ante el Parlamento de que cambiar todo lo que deba ser cambiado es asunto exclusivo y soberano de los cubanos.

En su intervención, el Presidente cubano también reafirmó que se debe poner en práctica el arte de la convivencia civilizada, ir por encima de las diferencias y buscar lo que nos une.

“Destruir un puente es fácil, reconstruirlo sólidamente es una tarea más larga y difícil”, enfatizó y recordó la hazaña lograda por Dyana Nayad de cruzar a nado el tramo entre La Habana y Florida, después de varios intentos fallidos.

Por su parte, el mandatario estadounidense Barack Obama agradeció la hospitalidad con que ha sido recibido por el Presidente cubano y por nuestro pueblo. Consideró como histórico este viaje y resaltó que sus hijas, que no suelen acompañarlos siempre en los viajes, tenían mucho interés en venir a Cuba.

Dijo también que la presencia de más de 40 congresistas en este viaje muestra el interés en Estados Unidos por la relación con Cuba.

Reconoció los logros cubanos en materia de educación y salud.

Obama apuntó que hay diferencias sobre democracia y derechos humanos y sobre eso habló con el presidente cubano. Remarcó además que los destinos de Cuba deben ser decididos por los cubanos, que viven orgullosos de su país , y que Cuba no es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Destaco varios pasos dados por su gobierno en materia de viajes, comercio, telecomunicaciones y otras áreas para mejorar la relación con Cuba y flexibilizar el bloqueo.

Anunció que hay planes de ampliar los intercambios educacionales entre los dos países y también sobre futuras acciones en el campo de la salud.

Dijo que ha tomado las medidas administrativas a su alcance, pero que el bloqueo depende del Congreso. Auguró que el bloqueo contra Cuba acabará y le hubiera gustado ocurriera antes de que concluyera su mandato, pero lo ve poco problable por la lentitud del Congreso.

Al final de su intervención Obama reconoció el papel de Cuba en los Diálogos de Paz en Colombia y deseó se siga avanzando en el nuevo camino de relaciones entre nuestros dos países.

Concluidas sus presentaciones ambos presidentes conrtestaron algunas preguntas de la prensa.

Cuba Debate

Obama reitera en foro de negocios necesidad de levantar bloqueo a Cuba

El presidente estadounidense, Barack Obama, participó en un foro de negocios entre empresarios de Cuba y Estados Unidos donde reiteró que el Congreso de su país debe levantar el bloqueo económico impuesto contra la isla.

El mandatario destacó que el alto nivel educacional que existe en la población cubana es un factor que favorece el desarrollo futuro del país, en particular del nuevo sector no estatal que crece en la mayor de las Antillas.

No estoy aquí para ofrecerles otro discurso, sino para escuchar cuáles son las inquietudes de los nuevos empresarios cubanos y conocer lo que podemos hacer para seguir adelante, añadió el gobernante, quien mañana culmina su estancia en La Habana, donde arribó el domingo.

Obama recordó que tras asumir su mandato en 2009 tomó medidas para eliminar algunas restricciones en el envío de remesas de los cubanoamericanos a sus familiares aquí, y que flexibilizó después las prohibiciones de viajes, aunque el turismo a la isla aún está prohibido por las leyes norteamericanas.

Esta dinámica favorece a los nuevos emprendedores que surgen en Cuba, las costureras, los conductores de taxis, dueños de pequeños negocios en general, en los cuales tienen que trabajar muy duro para salir adelante y construir su propio futuro, añadió el mandatario, quien a continuación participó en un activo intercambio con algunos de los participantes.

En el intercambio realizado esta tarde estuvieron presentes el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca, y la secretaria de Comercio norteamericana, Penny Pritsker, quienes intervinieron anteriormente.

Washington y La Habana restablecieron las relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015 y convirtieron en embajadas sus secciones de intereses, que funcionaban en las respectivas capitales desde septiembre de 1977.

Aunque en los últimos meses Obama emitió cuatro paquetes de disposiciones para cambiar algunas restricciones de las sanciones unilaterales contra la isla, aún está vigente el cuerpo principal del bloqueo, considerado por las autoridades cubanas como el principal escollo para la normalización de los nexos bilaterales.

Radio Habana Cuba

Un camino hacia la colaboración

Como un paso histórico fue catalogado este lunes en La Habana el memorando de entendimiento suscrito este lunes entre los titulares de la Agricultura de Estados Unidos y Cuba, Thomas Vilsack y Gustavo Rodríguez, respectivamente.

Se trata de un instrumento para la cooperación, tanto en materia de agricultura como en otras esferas afines a esa actividad, que busca respaldar los avances en el comercio agrícola, la seguridad alimentaria y productividad, así como el manejo sostenible de los recursos na­turales y otros aspectos. Y ello “basado en el beneficio mutuo y la igualdad”, destacó previo a la rúbrica Julia Muriel Escobar, directora de Cuadros del Ministerio de la Agricultura de Cuba (Minag).

El memorando tiene además como propósito aprovechar las ventajas de los sectores agrícola y forestal, al tiempo que enfoca su mira en viabilizar “la cooperación integral en asuntos relacionados con la agricultura y los alimentos, la ciencia agrícola, la tecnología, el medio ambiente y el comercio”, en un ambiente de equidad y provecho recíproco.

Tras el protocolo de firmas, Vilsack y Ro­dríguez ofrecieron declaraciones.

El Ministro cubano significó que este paso “demuestra el interés de ambos gobiernos de trabajar hacia el proceso de normalización de las relaciones”. El mismo toma como referente las conversaciones sostenidas con Vilsack, en noviembre del pasado año.

Según dijo Rodríguez, se han identificado algunas esferas de cooperación, y Cuba está en capacidad de suscribir acuerdos fito y zoosanitarios, en función de evitar la propagación de plagas y enfermedades, con énfasis en la prevención. Durante la pasada visita, el Se­cre­tario Vilsack constató el esfuerzo de nuestros productores en medio de las limitaciones im­puestas por el bloqueo.

Y subrayó el titular del Minag: “las medidas tomadas (…) son positivas, pero no tendrán un impacto significativo en el sector, por sus limitaciones. Sin embargo, apreciamos que con la firma de este memorando comenzamos un camino hacia la colaboración, el cual no estará exento de escollos, pero estoy convencido de que con respeto, lograremos el objetivo final que es el beneficio mutuo para los agricultores cubanos y norteamericanos”.

En su turno a la palabra, el Secretario de Agri­cultura de los Estados Unidos recordó que durante su visita anterior prometió que trabajarían en colaboración en áreas donde compar­tían interés. “La Agricultura tiene un lenguaje co­mún que nos permite facilitar las relaciones entre nuestros países”. En ese sentido, valoró que el memorando firmado “posibilitará la con­tinuidad de esos nexos, en tanto evalúan alternativas de cara a tratar de satisfacer —de conjunto— las necesidades de nuestros pueblos.

Vilsack hizo pública su invitación a Rodrí­guez para que en mayo próximo lo acompañe a Puerto Rico, dado el interés de los dos ti­tulares del sector en los efectos que puede tener el cambio climático en la producción agrícola. “Hemos autorizado a los productores a que usen los recursos para ayudar a estudiar la investigación y que podamos entender la agricultura de Cuba y las necesidades de los consumidores cubanos”, dijo.

Más adelante, el Secretario de Agricultura reveló: el Ministro tiene razón en decir que el bloqueo crea una barrera a la plena colaboración, y la visita del presidente Oba­ma aquí, que es histórica, sustenta que este debe terminar. El desarrollo de una relación agrícola fuerte y otras oportunidades de colaboración entre los cubanos y los estadounidenses, (…) con el tiempo construirá la presión política necesaria para ponerle fin al “embargo”. Y hasta que el Congreso tome ese paso tan importante, seguiremos buscando oportunidades de colaboración, y como ejem­­plo de ello, el memorando.

Le he pedido a mi equipo del Depar­ta­men­to de Agricultura —prosiguió Vilsack— que tra­baje estrechamente con sus contrapartes cu­banas para desarrollar un plan de trabajo que pueda hacer cumplir este memorando. Creo que en muy poco tiempo hemos logrado bastante, este es el primer paso de un largo y productivo camino juntos. Los beneficiarios finales serán los productores, de Estados Uni­dos y Cuba, y los consumidores de ambos países”.

En exclusiva a Granma, en un contacto ulterior, el Sr. Thomas Vilsack puntualizó que el memorando marca un significativo paso hacia el fortalecimiento de nuestros lazos y la ampliación del comercio.

Acotó que la visita a Puerto Rico permitirá al Departamento de Agricultura estadounidense y al Minag intercambiar información sobre el cambio climático y su relación con la agricultura y la silvicultura tropical, así como explorar oportunidades de colaboración. Al unísono, podrán ex­plorar instrumentos y es­trategias para ha­cer frente a los retos asociados.

El Secretario Vilsack valoró que, reconociendo la importancia de la Agri­cultura en los EE.UU. y Cuba, el Depar­tamento de Agri­cul­tura está avanzando en una nueva asociación para el siglo XXI entre nuestros dos países. Los productores norteamericanos están entusiasmados en ayu­dar a satisfacer la necesidad de Cuba de una alimentación segura y saludable.

Los acuerdos que alcanzamos con nuestras contrapartes cubanas durante esta histórica visita, y la capacidad de nuestros líderes del sector para comunicarse con los empresarios de este archipiélago, ayudarán a los intereses agrícolas estadounidenses a entender mejor el mercado cubano, mientras también provee de información al pueblo de este país a medida que su agricultura crece.

Aunque están prohibidas la mayoría de las actividades comerciales de Estados Unidos (con Cuba), la Ley de Reforma de Sanciones Comerciales del 2000 permite la exportación de productos agrícolas pese a las restricciones de ese país sobre la ayuda del gobierno a la exportación, los pagos en efectivo, y la am­pliación de crédito. Las exportaciones agrícolas de Wa­shin­gton han crecido desde que el co­mercio se autorizó en el 2000.

Dentro de las importaciones de productos agrícolas de Cuba en el 2014, 300 millones de dólares procedieron de los Estados Unidos. Sin embargo, del 2014 al 2015 esas exportaciones del país norteño descendieron un 48 %, la más baja desde el 2002, dándole a EE.UU. solo una cuota de mercado del 10 % como el cuarto mayor proveedor agrícola de Cuba, detrás de la UE, Brasil y Argentina. Nuestra esperanza es que el Congreso eliminará el “embargo” comercial en beneficio de los cubanos y norteamericanos, expresó Vilsack.

Esta visita a Cuba es la primera de un presidente de Estados Unidos en alrededor de 90 años. Constituye además la segunda del Se­cretario Vilsack y otra demostración del compromiso del Presidente de trazar un nuevo rumbo para las relaciones EE.UU.-Cu­ba, y conectarlos me­diante el incremento de los viajes, el comercio y el acceso a la información, co­mentó Matthew Herrick, director de la Oficina de Co­municaciones del Departa­mento en cuestión.

Sobre la connotación de este paso, el Mi­nistro cubano en declaraciones a este diario, resaltó que el impacto mayor, a su juicio, se resume en la comprensión de priorizar la agricultura por encima de cualquier diferencia, pues tiene un efecto sobre el desarrollo de los productores y al final, en la alimentación de la población”. Remarcó que Vilsack, desde su visita el 12 de noviembre pasado, entendió dónde debían estar los frentes de colaboración. Y en el memorando hemos podido concretar como un acuerdo-sombrilla (…) las principales cosas que debemos hacer ahora. Esa es la importancia esencial de este acontecimiento”.

A la interrogante de este rotativo en cuanto a si otros pasos pueden esperarse en el corto plazo, confirmó Rodríguez que sí, pues “estamos preparando (…) los acuerdos zoo y fitosanitarios, que son la base para una colaboración de carácter comercial después, ya no solo para la agricultura, sino el país”. Y reparó en que ese podría ser el próximo paso, “para seguir acercándonos gradualmente a una colaboración plena, que sería posible cuando se decida quitar el bloqueo”.

Respecto a este particular y cuánto incide en la gestión de la apertura colaborativa que ahora se busca, rememoró las facultades del titular de Agricultura estadounidense, que pudieran de­venir vía de acceso inicial, con el lente en el intercambio entre productores, centros científicos e instituciones de la propia Agricultura. “Todo parece indicar que entre ambos podemos trabajar en ese camino”.

Granma

Declaración a la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz en el Palacio de la Revolución

Declaración a la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Buenas tardes.

Señor presidente Barack Obama:

Nos complace recibirlo en la primera visita de un mandatario de los Estados Unidos a nuestro país después de 88 años.

Deseamos que durante su breve estancia en la isla pueda apreciar la hospitalidad del pueblo cubano, que nunca ha abrigado sentimientos de animosidad hacia el pueblo estadounidense, al que nos unen lazos históricos, culturales y afectivos.

Su visita es un paso importante en el proceso hacia la mejoría de las relaciones bilaterales, que esperamos contribuya a impulsar mayores avances en nuestros vínculos, en beneficio de ambas naciones y de la región.

Acabamos de sostener un constructivo y útil encuentro, que da continuidad a los dos anteriores que sostuvimos en Panamá y Nueva York.

Constatamos que en los 15 meses transcurridos desde que anunciamos la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas hemos obtenido resultados concretos.

Reanudamos el correo postal directo y firmamos un acuerdo para restablecer los vuelos regulares.

Hemos ampliado la cooperación en áreas de interés mutuo. Suscribimos dos memorandos de entendimiento sobre protección del medio ambiente y áreas marinas, y otro para mejorar la seguridad de la navegación marítima. Hoy se firmará uno más sobre cooperación en la agricultura.

Actualmente se está negociando otro grupo de instrumentos bilaterales para cooperar en esferas como el enfrentamiento al narcotráfico, la seguridad del comercio y de los viajeros, y la salud.Sobre esta última, hemos acordado profundizar la colaboración en la prevención y tratamiento de enfermedades transmisibles como el Zika y de enfermedades crónicas no transmisibles, incluyendo el cáncer.Esta cooperación es beneficiosa no solo para Cuba y Estados Unidos, sino también para nuestro hemisferio.

A partir de las decisiones adoptadas por el presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo, empresas cubanas y sus contrapartes estadounidenses trabajan en la identificación de posibles operaciones comerciales que se pudieran concretar en el marco aún restrictivo de las regulaciones en vigor.

Algunas se han materializado, especialmente en el área de las telecomunicaciones, ámbito en el que nuestro país cuenta con un programa basado en sus prioridades de desarrollo y en la necesaria soberanía tecnológica, que garantice el uso apropiado de estas al servicio de los intereses nacionales.

También se avanza en negociaciones para la adquisición de medicamentos, equipos médicos y equipamiento para generación de energía y protección del medio ambiente, entre otras.

Mucho más pudiera hacerse si se levantara el bloqueo de los Estados Unidos.

Reconocemos la posición del presidente Obama y de su gobierno contra el bloqueo y los reiterados llamados que ha hecho al Congreso para que lo elimine.

Las últimas medidas adoptadas por su gobierno son positivas, pero no suficientes. Intercambié con el Presidente sobre otras medidas que pensamos pueden tomarse para eliminar restricciones aún vigentes y hacer una importante contribución al desmantelamiento del bloqueo.

Esto es esencial, porque el bloqueo continúa en vigor y tiene componentes disuasivos y efectos intimidatorios de alcance extraterritorial, sobre lo cual le expuse algunos ejemplos al Presidente para mostrarle sus consecuencias negativas para Cuba y otros Estados.

El bloqueo es el obstáculo más importante para nuestro desarrollo económico y el bienestar del pueblo cubano. Por eso, su eliminación será esencial para normalizar las relaciones bilaterales. También será beneficioso para la emigración cubana, que desea lo mejor para sus familias y su país.

Para avanzar hacia la normalización también será necesario que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo.

Ambos temas, por ser los principales obstáculos, fueron abordados, una vez más, en el Editorial publicado el 9 de marzo pasado en el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba y, hace solo cuatro días, en la conferencia de prensa de nuestro canciller Bruno Rodríguez Parrilla, ampliamente divulgados por la prensa.

Asimismo, otras políticas debieran ser suprimidas para que pueda haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos. No debiera pretenderse para ello que el pueblo cubano renuncie al destino que libre y soberanamente ha escogido y por el que ha hecho inmensos sacrificios.

Intercambiamos además sobre temas internacionales, en particular, aquellos que pudieran afectar la paz y la estabilidad regional.

Especialmente estaba previsto y no hubo tiempo para concluirlo, el abordar nuestra preocupación por la situación de desestabilización que se intenta fomentar en Venezuela, lo cual es contraproducente para el ambiente en el continente, pero lo expreso en esta ocasión.

Igualmente, dialogamos sobre la marcha del proceso de paz en Colombia y los esfuerzos para poner fin a este conflicto.

Existen profundas diferencias entre nuestros países que no van a desaparecer, pues tenemos concepciones distintas sobre muchos temas, como los modelos políticos, la democracia, el ejercicio de los derechos humanos, la justicia social, las relaciones internacionales, la paz y la estabilidad mundial.

Defendemos los derechos humanos. Consideramos que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales son indivisibles, interdependientes y universales. No concebimos que un gobierno no defienda y garantice el derecho a la salud, a la educación, a la seguridad social, a la alimentación y al desarrollo, al salario igual por trabajo igual y a los derechos de los niños. Nos oponemos a la manipulación política y el doble rasero sobre los derechos humanos.

Cuba tiene mucho que decir y que mostrar en esta materia y, por ello, le reiteré al Presidente nuestra disposición a mantener el diálogo que iniciamos.

El pasado 17 de diciembre de 2014, cuando anunciamos la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas expresé: “debemos aprender el arte de convivir, de forma civilizada, con nuestras diferencias”.

El 15 de julio de 2015 ante nuestro Parlamento señalé: “Cambiar todo lo que deba ser cambiado es asunto soberano y exclusivo de los cubanos. El Gobierno Revolucionario tiene la disposición de avanzar en la normalización de las relaciones, convencido de que ambos países podemos cooperar y coexistir civilizadamente, en beneficio mutuo, por encima de las diferencias que tenemos y seguramentetendremos, y contribuir con ello a la paz, la seguridad, la estabilidad, el desarrollo y la equidad en nuestro continente y el mundo”.

Hoy ratifico que debemos poner en práctica el arte de la convivencia civilizada, que implica aceptar y respetar las diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación, sino promover vínculos que privilegien el beneficio de ambos países y pueblos y concentrarnos en lo que nos acerca y no en lo que nos separa.

Coincidimos en que nos queda por delante un largo y complejo camino por recorrer. Pero lo importante es que hemos comenzado a dar pasos para construir una relación de nuevo tipo, como la que nunca ha existido entre Cuba y los Estados Unidos.

Destruir un puente es fácil y requiere poco tiempo. Reconstruirlo sólidamente es una tarea mucho más larga y difícil.

Después de cuatro intentos fallidos, en una muestra de voluntad y perseverancia, el 2 de septiembre del 2013, la nadadora estadounidense Diana Nyad, logró cruzar a nado el estrecho de la Florida, sin jaula antitiburones.

Por esa hazaña de vencer la distancia que separa geográficamente a nuestros países, el 30 de agosto del 2014, bajo los acordes de los himnos nacionales de Cuba y Estados Unidos, fue condecorada con la Orden al Mérito Deportivo, otorgada por el Consejo de Estado cubano.

Esta proeza contiene un fuerte mensaje, debería servirnos de ejemplo para las relaciones bilaterales, ya que confirma que si ella pudo, entonces nosotros también podremos.

Le reitero al presidente Obama nuestro agradecimiento por su visita y la voluntad del Gobierno de Cuba de seguir avanzando en los próximos meses por el bien de nuestros pueblos y países.

Muchas gracias.

Cuba Debate

Declaración a la prensa de Barack Obama en el Palacio de la Revolución

Declaración a la prensa de Barack Obama, Presidente de Estados Unidos de América, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Buenas tardes, presidente Castro; a usted, al gobierno de Cuba y al pueblo de Cuba, gracias por la bienvenida que me ha extendido así como a mi familia y a mi delegación.

Por más de medio siglo ver a un presidente de Estados Unidos aquí en Cuba era algo impensable, pero esto es un nuevo día: es un nuevo día entre nuestros dos países. Con su venia, señor Presidente, me voy a salir un poquito del tema, porque durante este fin de semana recibí la noticia de que uno de nuestros infantes de la marina, de Temecula, de California falleció en el norte de Iraq y fue un soldado honorable. Nosotros ayudamos al gobierno de Iraq en el problema del grupo terrorista…, y quiero enviar mis pensamientos, mis oraciones a todos los lesionados también. Esto es algo que sucedía a medida que embarcábamos en este viaje tan histórico, tan emblemático, tuvimos efectivos de nuestras fuerzas armadas que sacrificaron sus vidas en aras de avanzar en nuestras libertades.

Mi esposa, Michelle, y nuestras niñas vinieron. Mis niñas no quieren venir siempre con nosotros, son adolescentes, pero querían venir a Cuba a pesar de dejar atrás a los amigos y adolescentes, porque sabían que nosotros queríamos enseñarles la belleza de Cuba y de los cubanos.

En realidad nos emocionamos al ver a los cubanos que nos recibieron ayer sonriendo, saludando, cuando veníamos del aeropuerto. Agradecemos la oportunidad de también poder conocer la vieja Habana y también comer la excelente comida cubana. La visita a la Catedral nos recordó los valores compartidos: la profunda fe que sostiene a tantos cubanos y estadounidenses, y me dio también la oportunidad de expresarle mi agradecimiento al cardenal Ortega, quien conjuntamente con su Santidad el Papa Francisco, hicieron tanto para apoyar que hubieran mejores relaciones entre nuestros gobiernos. Y esta mañana tuve el honor de rendirle homenaje a José Martí, no solamente por su papel en la independencia cubana sino también por esas palabras tan profundas que expresó apoyando la libertad en todas partes.

Traigo conmigo los saludos y la amistad de los estadounidenses. En este viaje tengo conmigo 40 miembros del Congreso, demócratas y republicanos, es la delegación más grande que ha habido en mi presidencia, y eso indica la emoción y el interés de Estados Unidos con respecto al proceso que estamos realizando. Estos miembros del Congreso reconocen que nuestra nueva relación con el pueblo cubano es de interés para ambas naciones. También se suman al grupo líderes empresariales, emprendedores, que estamos básicamente buscando nuevas oportunidades comerciales que generarán trabajo y oportunidades para cubanos y estadounidenses.

También me complace que tenemos en el viaje a muchos cubanos‑americanos; para ellos y para los más de dos millones de orgullosos cubano‑americanos este es un momento que está lleno de emoción. Desde que facilitamos los viajes entre nuestros países más cubano‑americanos están viniendo a casa, y para muchos este es un momento de nueva esperanza para el futuro.

Así que, presidente Castro, le quiero dar las gracias por la cortesía y este espíritu de apertura que ha demostrado durante nuestras conversaciones. En nuestra reunión de Panamá, el año pasado, usted dijo que íbamos a hablar de todo, con su comprensión quizás hablaré un poquito más largo de lo que lo hago normalmente. El presidente Castro siempre hace chistes conmigo, bromea sobre cuánto tiempo pueden durar los discursos de los hermanos Castro, pero yo me voy a extender un poquito, voy a hablar quizás un poquito más que usted con su comprensión.

Tenemos que ponernos al día con medio siglo de trabajo. Nuestra apreciación creciente en Cuba se rige por un papel principal que es avanzar en los intereses mutuos de los dos países incluyendo y mejorando las vidas de nuestras personas, cubanos y estadounidenses, y por eso estoy aquí. Como siempre digo, después de más de cinco décadas de muy difíciles relaciones entre nuestros gobiernos, no se van a transformar de la noche a la mañana; seguimos —como lo indicó el presidente Castro—, tenemos diferencias muy serias, incluyendo democracia y derechos humanos. El presidente Castro y yo tuvimos unas conversaciones francas y honestas sobre estos temas.

Estados Unidos reconoce el progreso que Cuba ha tenido como nación, incluyendo logros extraordinarios en Educación y en Salud, y quizás lo más importante, afirmo, que el destino de Cuba no va a ser decidido ni por Estados Unidos ni por otra nación, el futuro de Cuba —es soberana y tiene todo el derecho de tener el orgullo que tiene— será decidido por los cubanos y por nadie más.

Al mismo tiempo —lo que hacemos cuando viajamos por el mundo entero—, quedó claro que Estados Unidos seguirá hablando, defendiendo la democracia, incluyendo el derecho que tiene el pueblo cubano de decidir su propio futuro. También lo haremos a favor de los derechos humanos universales, el derecho de expresión y culto, y mañana hablaremos con líderes de la sociedad civil en Cuba.

El presidente Castro también abordó lo que él vio, cuáles son las limitaciones que puede haber en Estados Unidos sobre las necesidades básicas para el pueblo, inequidad, las relaciones raciales, y nosotros acogemos con beneplácito cualquier diálogo que sea constructivo, puesto que nosotros pensamos que cuando compartimos nuestras ideas y nuestras creencias más profundas con una actitud de respeto mutuo, podemos entonces trabajar bien y mejorar la vida de nuestros pueblos. Y parte de la normalización de las relaciones quiere decir que vamos a hablar sobre esas diferencias de manera directa.

Me complace que acordamos que nuestro próximo diálogo de Derechos Humanos Estados Unidos-Cuba será aquí en La Habana, en este año, y nuestros países recibirán visitas de expertos independientes en Naciones Unidas, a medida que combatimos la trata de personas, que acordamos que es una violación flagrante de los derechos humanos.

A pesar de hablar sobre estas diferencias, nosotros pensamos que podemos progresar en las áreas que tenemos en común.

Presidente, usted dijo en Panamá que quizás podemos estar en desacuerdo en algo hoy, pero quizás en lo mismo estaremos de acuerdo mañana, y eso ciertamente ha sido el caso en los últimos 15 meses y en los días que precedieron a esta visita. Y hoy puedo informarles que seguimos avanzando cuando estamos verdaderamente normalizando las relaciones.

También estamos facilitando que haya más oportunidades para los estadounidenses viajar a Cuba e interactuar con los cubanos, un número creciente de estadounidenses ha aumentado este año, y entonces esta semana dimos aprobación para individuos estadounidenses que puedan venir para viajes educativos.

Aerolíneas americanas empezarán vuelos comerciales directos este año. Y con el anuncio de Seguridad Portuaria de la semana pasada, verdaderamente removimos un obstáculo mayor para resumir todo lo que son cruceros y servicios de ferries. Eso quiere decir que podremos tener más americanos que podrán apreciar la increíble historia del pueblo cubano.

Estamos avanzando con más comercio. Con solamente 90 millas que nos separan, somos socios comerciales naturales.

La semana pasada tomamos otros pasos, permitiendo que el dólar estadounidense se pueda usar más ampliamente en Cuba, dándoles a los cubanos más acceso al dólar en transacciones internacionales y permitiendo que los cubanos en Estados Unidos puedan devengar salarios. Eso va a generar más oportunidades para el comercio y empresas conjuntas.

Acogemos con beneplácito el importante anuncio de Cuba que piensa poner fin al gravamen del 10% del dólar, que dará lugar a mayor comercio y a viajes. Y estos son pasos que, en realidad, muestran más apertura.

Con esta visita también acordamos nuestra cooperación en la agricultura para apoyar a nuestros agricultores y ganaderos.

Esta tarde hablaré sobre los nuevos acuerdos comerciales que están haciendo nuevas empresas americanas, cuando sigo pidiendo al Congreso que levante el embargo comercial.

También hablé con el presidente Castro los pasos que instamos a Cuba que puedan permitir que haya más empresas conjuntas y que también las empresas extranjeras puedan contratar directamente a los cubanos.

Estamos avanzando en los esfuerzos para poder conectar a más cubanos a la Internet en la economía mundial. Bajo el presidente Castro, el objetivo de Cuba es llevar al mundo al cubano en línea.

Esta tarde hablaré sobre los pasos adicionales para ayudar a los cubanos a aprender, innovar y poder hacer negocios de línea, porque en el siglo XXI ningún país puede tener éxito si no tienen los ciudadanos acceso a Internet.

Estamos avanzando con más intercambios educativos. Gracias al apoyo generoso de la comunidad cubano-americana puedo anunciar que mi iniciativa one hundred thousand… va a ofrecer nuevas oportunidades para los estudiantes universitarios que estudien en el exterior. También tendremos más estadounidenses en instituciones educativas cubanas y, viceversa, cubanos en Estados Unidos. También tendremos disponibles para los estudiantes cubanos más becas y más rotaciones, y también en alianza con el gobierno cubano tendremos más clases de inglés para los maestros cubanos, tanto en línea como en Cuba.

Hoy mismo, cuando los cubanos se preparan para la llegada de los Rolling Stone, nosotros seguimos con más eventos e intercambios que conjugarán a los cubanos y a los estadounidenses.

Estamos verdaderamente entusiasmados con el juego de pelota de mañana entre el Tampa Bay y el Equipo Nacional de Cuba.

También estamos avanzando con acciones en salud, ciencias y medio ambiente.

Igual que los equipos americano y cubano trabajaron conjuntamente en Haití contra el cólera y en África contra el Ébola, y quiero felicitar a los médicos cubanos que aceptaron y tomaron esta tarea tan difícil para salvar vidas en África Occidental con nosotros y otras naciones, y agradecemos su tarea, nuestros profesionales americanos también cooperarán en nuevas áreas, previniendo la diseminación de virus como el Zika y también encabezando nuevas investigaciones en vacunas de cáncer.

Nuestros gobiernos también trabajarán de la mano para proteger los hermosos océanos de esta región que compartimos. Como países amenazados por el cambio climático, pienso que podemos trabajar de la mano para proteger las comunidades en las zonas costeras bajas, y estoy invitando a Cuba a sumarse a nosotros y a nuestros socios en el Caribe y Centroamérica para que vengan a la Cumbre Regional de Energía esta primavera en Washington.

También quiero hablar sobre mayor cooperación en seguridad nacional. Estamos trabajando para profundizar nuestra coordinación en el orden público, particularmente contra narcotraficantes que amenazan a ambas naciones.

Quiero agradecer al presidente Castro por facilitar todas las conversaciones de paz entre Colombia y las FARC, y somos optimistas de que los colombianos puedan lograr una paz justa y duradera.

También hablamos de Venezuela. Yo pienso que toda la región tiene interés en un país que arrastra sus retos comerciales, que responde a las aspiraciones de su pueblo y que es fuente de estabilidad en la región. Ese es el interés que yo pienso todos debemos compartir.

Nuevamente, presidente Castro, quiero darle las gracias por recibirme aquí. Y es justo decir que Estados Unidos y Cuba ahora están participando en muchas más áreas que lo que se ha visto en más de medio siglo. A medida que pasan los días más estadounidenses están viniendo a Cuba, más empresas, escuelas, grupos religiosos están trabajando aquí para forjar más alianza con los cubanos y más cubanos se están beneficiando de las oportunidades que va aportar este viaje en el comercio.

Entonces, básicamente no tenemos que nadar en medio de los tiburones para poder lograr los objetivos que hemos planteado y, como dicen aquí en Cuba, echar p’alante. A pesar de las dificultades seguiremos avanzando. Nos centramos en el futuro y tengo plena confianza de que si mantenemos este camino podremos brindar un futuro que sea mejor y más brillante para los cubanos y los estadounidenses.

Muchísimas gracias.

Cuba Debate

Un nuevo capítulo en las relaciones entre Cuba y Estados Uni­dos

Preguntas de la prensa nacional y extranjera y respuestas de ambos Pre­sidentes, en el teatro del Palacio de la Revolución, el 21 de marzo de 2016, “Año 58 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Moderador.-Pasamos ahora a una breve sesión de preguntas y respuestas. Ruego a los periodistas hacer uso de los micrófonos ubicados en la sala.
Una primera pregunta al presidente Barack Obama.

La primera pregunta para Jim Acosta.

Jim Acosta (CNN).-Gracias al presidente Castro por su hospitalidad en La Habana.

Muchas gracias.

Señor Presidente, en su reunión con el presidente Castro, ¿qué palabras utilizó para instarle para que bus­que reformas democráticas y am­pliar los derechos humanos en Cuba? ¿Invitará al presidente Castro a la Ca­sa Blanca?  Yo sé que ha ido a la ciudad de Nueva York. ¿Por qué no se reunió con Fidel Castro?

Presidente Castro: Mi padre es cu­bano y se fue a Estados Unidos cuando era muy joven. ¿Ve una dirección nueva y democrática para su país? ¿Por qué tiene prisioneros políticos cubanos y por qué no los suelta? Y, por favor, una pregunta más: ¿A quién prefiere, a Hillary Clinton o a Donald Trump? (Risas). Gracias.

Barack Obama.-Ambos significamos que tuvimos una conversación muy franca en asuntos de democracia y derechos humanos. El punto de arranque es que tenemos dos sistemas distintos de gobierno, dos economías distintas y tenemos décadas de diferencias profundas, tanto a ni­vel bilateral como a nivel internacional. Lo que le dije al presidente Castro es que estamos avanzando, no estamos viendo hacia atrás. No vemos a Cuba como una amenaza para Es­tados Unidos, y espero que mi visita indique en realidad que estamos es­cribiendo un nuevo capítulo en las relaciones entre Cuba y Estados Uni­dos. Pero, como es la verdad, en los países del mundo entero donde tenemos relaciones que han sido normalizadas, seguiremos defendiendo los principios básicos en los cuales no­sotros creemos.

Estados Unidos cree en la democracia, creemos en la libertad de expresión, de congregación y de cul­to, que no son simplemente valores estadounidenses, sino que son valores universales, quizás su expresión no sea igual en todos los países, quizás no estén consagrados en los do­cumentos básicos y de la protección legal, pero el impulso, el impulso hu­mano hacia la libertad, la libertad que José Martí bien mencionó, y eso es un deseo universal.

El Presidente Castro yo creo que ha señalado que según él, asegurándose de que todos reciban una educación y salud que sean decentes. También se­guridad para las personas mayores, esos son también derechos humanos y yo personalmente no estoy en de­sacuerdo con él; pero no nos distrae de las otras inquietudes que tenemos en la mesa, y el objetivo del diálogo de derechos humanos no es que Estados Unidos le dicte a Cuba cómo deben go­bernarse, sino asegurarse de que tenemos una conversación que sea franca, que sea honesta sobre este te­ma, y que podamos poder aprender los unos de los otros, no quiere decir que tiene que ser el único tema a debatir, podemos hablar de la economía, de la salud, intercambios científicos, cooperación internacional en asuntos de importancia regional e internacional, todo eso es importante, y eso es algo que nosotros vamos a seguir por el mismo camino.

En realidad, me gustó el comentario del Presidente Castro cuando ve que hay ciertas cosas que se tienen que mejorar. No debemos ser inmunes ni tener miedo a la crítica y a cualquier debate que sea constructivo.

Lo que yo sí sé es cuando hablo con los cubano-americanos de se­gunda generación. Creo que estoy ha­blando no directamente, estoy con­testándote a ti, pero estoy hablando para muchos con quienes he hablado en todo Estados Unidos. Hay una gran esperanza, pienso yo, de que puede haber una reconciliación, que el puente que mencionó el Presidente Castro se puede tender y construir entre cubano-americanos y los cubanos aquí en la isla, los nexos familiares, los nexos culturales que son tan fuertes. Pienso que todos se beneficiarían de que se restablezcan nuevamente estos nexos.

Uno de los impedimentos para fortalecer esos nexos son los desacuerdos que tenemos sobre derechos humanos y democracia y hasta el punto que podamos tener un buen debate sobre eso, una buena conversación para poder avanzar en realidad. Pienso, entonces, que eso nos va a permitir el florecer pleno de nuestra relación y que sea posible y si no llegara a pasar, va a ser básicamente un elemento irritante muy fuerte, si no podemos concretar, y eso no es solamente para Estados Unidos y Cuba, como ustedes bien saben, tengo conversaciones cuando vamos a reuniones bilaterales con aliados, con quienes tenemos nexos muy estrechos, así como otros países don­de no somos tan cercanos; pero me parece que esto es algo que en realidad es importante.

Yo me he reunido con personas que han sido sujetos de tensiones ar­bitrarias, y yo tengo que hablar so­bre eso, porque me hablan directamente, y yo sé lo que significa eso para ellos.

Discúlpeme.

Raúl Castro.- ¿Ya? (Risas.)
Estaba preguntando si se dirigió a mí, porque las primeras palabras no las entendí, me pareció oír que habló de presos políticos.
Periodista.-La segunda pregunta era para usted.

Raúl Castro.- ¿A quién a él o a mí?

Periodista.-Para usted, señor Pre­sidente Castro.

Raúl Castro.- ¿Qué dijo de los presos políticos? ¿Qué pregunta concreta hizo de los presos políticos?
¿Si hay presos políticos? ¿Preguntó si hay presos políticos?

Periodista.- ¿Si su país tiene prisioneros políticos cubanos y por qué no los suelta?

Raúl Castro.-Está bien, es la única que te voy a permitir. Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos. Menciónala ahora. ¿Qué preso político, dime el nombre, o los nombres?, o cuando concluya la reunión me da una lista con los presos, y si hay esos presos políticos, antes de que llegue la noche van a estar sueltos. Ya. Otra pregunta.

Periodista.-Donald Trump o Hill­a­ry Clinton, …, Castro.

Raúl Castro.-Yo todavía no puedo votar en Estados Unidos (Risas).

Moderador.-Una pregunta al Pre­sidente Raúl, Boris.

Boris Fuentes (Televisión Cuba­na).-Presidente Raúl Castro, usted ha dicho en reiteradas ocasiones y hoy lo ha repetido una vez más aquí: De­bemos aprender a convivir civilizadamente con nuestras diferencias. ¿Podría usted ampliarnos ese concepto, en este momento histórico que está viviendo Cuba?
También, de paso, una pregunta pequeña para el Presidente Barack Obama. Presidente Obama, ¿podría el gobierno de Estados Unidos dar mayores pasos para eliminar el bloqueo de Estados Unidos durante su gobierno, y no tendría que vivir una generación más de cubanos bajo este bloqueo económico y financiero contra Cuba?

Raúl Castro.-Repite tu pregunta que no pude oír bien.

Boris Fuentes.-Usted ha dicho en reiteradas ocasiones, hoy lo ha repetido otra vez: debemos aprender a convivir civilizadamente con nuestras diferencias.

Raúl Castro.-Bien, el propio Pre­sidente Obama se ha estado refiriendo a eso. Hemos dado los primeros pasos, bastantes para ser los primeros, y debemos continuar dando esos pasos, y estoy seguro de que lograremos convivir pacíficamente en un ambiente de colaboración mutua, co­mo ya lo estamos haciendo en al­gunos aspectos, en beneficio de am­bos países, en beneficio de otros países, como ya lo hemos hecho, mo­destamente, en Haití, cuando el cólera, y en África, con el ébola, como él se refirió, y que ese es el futuro de la humanidad, si queremos salvar la especie, aunque el agua siga creciendo y la isla se reduzca.

Muchas preguntas para mí. Yo creo que las preguntas hay que ha­cérselas al Presidente Obama. Ahí está el regulador.

Barack Obama.-A nivel administrativo, ya hemos hecho varias modificaciones sobre el embargo y me re­ferí a varias en mis palabras de apertura, y hemos sido bastante agresivos para poder tener la mayor flexibilidad, dado que la Ley de este em­bar­go, no ha sido eliminada por el Con­greso, quizás hay aspectos técnicos del embargo que se pueden ajustar, dependiendo de los problemas, a me­dida que los mismos van surgiendo. Por ejemplo, el asunto que tiene que ver con el dólar estadounidense, y la necesidad de hacer modificaciones sobre cómo se implementó el embargo, para poder alentar, en lugar de disuadir reformas que el gobierno cu­bano está dispuesto a efectuar, pa­ra facilitar mayor comercio es algo que surge del diálogo entre nuestras dos naciones, y hemos hecho los ajustes apropiados.

Por supuesto que tardará un tiempo para que los bancos comerciales entiendan las nuevas reglas; pero pensamos que esta es un área donde podemos mejorar las circunstancias presentes.  Pero quiero ser honesto con ustedes: la lista de asuntos que podemos hacer en el nivel administrativo cada día es más corta, y el volumen de los cambios necesarios con respecto al embargo van a de­pender ahora de los cambios que va­ya a hacer el Congreso. He hablado claramente sobre el interés de que eso se haga antes de que yo termine mi mandato.

Francamente el Congreso no ha sido tan productivo como yo he de­seado durante años de elección presidencial. Pero el hecho de que tenemos una gran representación de congresistas demócratas y republicanos, demuestra que hay mayor interés en el Congreso para eliminar el embargo. Como dije anteriormente, la rapidez con que ello suceda, en parte va depender de que podamos solventar ciertas diferencias sobre asuntos relacionados con derechos humanos, y por eso es tan importante el diálogo, porque envía la señal, por lo menos enseña que estamos participando los dos países en estos asuntos, estamos trabajando.

Le prometí al Presidente que iba a aceptar una pregunta más. Le doy la palabra a Andrea Mitchell de NBC.

Andrea Mitchell (NBC).-Gracias, señor Presidente.

¿Después de sus reuniones de hoy piensa usted que han avanzado suficiente para poder acelerar el ritmo y que el gobierno cubano pueda mo­verse con celeridad, de manera que los cambios que usted ha efectuado, estos ajustes técnicos para el embargo, sean permanentes y no puedan ser revertidos por el próximo Pre­sidente?

¿Qué consejos le ha dado el presidente Castro sobre la capacidad de permitir que se levante el embargo? Porque nuevamente él dijo que esto es un asunto que está aquí, básicamente que está obstaculizando el pro­greso. Usted dijo que la conversación era de derechos humanos y que había sido honesta, que había sido franca, y que usted quiere seguir avanzando, pero cuando usted llegó hubo unos arrestos bastante dramáticos de las Damas de Blanco, en una manifestación pacífica, ¿cuál es la señal que se envía? ¿Se puede tener una coexistencia civilizada y al mis­mo tiempo tenemos estos de­sa­cuer­dos tan profundos sobre las propias definiciones de lo que significan los derechos humanos?

Y ahora para el presidente Castro.

Para muchos de nosotros es increíble escucharle hablar sobre todos estos temas. ¿Nos podría de­cir, Presidente, lo que usted ve en el futuro? Le quedan nueve meses de go­bierno al presidente Obama, y us­ted dice que se retirará en 2018, ¿cuál es el futuro de nuestras naciones, dadas las distintas definiciones y las distintas interpretaciones en asuntos como democracia y derechos hu­manos?

Barack Obama.-Andrea, el em­bargo concluirá, ¿cuándo?, no estoy to­talmente seguro, pero pienso que concluirá, y el camino que estamos recorriendo seguirá después de que yo termine mi gobierno, la razón es lógica; la razón es que lo que hicimos por medio siglo, no fue bueno ni para nuestros intereses ni para el pueblo cubano. Y cuando hablamos sobre normalización de relaciones, si seguimos haciendo algo y lo repetimos y lo repetimos por medio siglo y no funciona, quizás sería lógico y tendría sentido probar algo nuevo, y eso es lo que hemos hecho.

Y el hecho de que hay un apoyo con fuerzas, no solamente dentro del Congreso y no solamente en el pueblo estadounidense, sino también en los cubanos, ello nos indica que este es un proceso que debe y tiene que seguir. Habiendo dicho eso, levantar el embargo requiere los votos de una mayoría en el Congreso y quizás más de una mayoría en el Senado.
Como le indiqué al presidente Cas­tro, hay dos cosas que pienso serán de utilidad para poder acelerar este ritmo, que pueda hacer concluir este embargo:

En primer lugar, siempre que podamos aprovechar los cambios existentes que ya hemos logrado y vemos que hay progreso, ello va a permitir entonces validar este cambio en políticas. Les doy un ejemplo: Hemos dicho, por ejemplo, que ya no tenemos una restricción para que las empresas estadounidenses puedan básicamente invertir para ayudar a desarrollar Internet y hacer todo lo que es infraestructura de banda an­cha en Cuba, ya no está en contra de la legislación de Estados Unidos, co­mo ha sido interpretado por mi go­bierno. Si siguen ocurriendo ese tipo de tratos comerciales y los cubanos se benefician con mayor acceso a Internet, y cuando vaya esta tarde a la reunión de los emprendedores, en­tiendo que vamos a conocer cubanos jóvenes que ya están aprendiendo a utilizar Internet y empezar a hacer empresas y eso desarrolla un grupo de personas que van a abogar para que se elimine el embargo.

También estamos viendo el trabajo que realizamos en la agricultura. Y uno empieza a ver más agricultores estadounidenses interactuando con sus homólogos cubanos, y también más exportaciones e importaciones, y eso en realidad va generando más… y aumenta la posibilidad de concluir con el embargo. Entonces tenemos que aprovechar lo que hemos hecho y esperamos que eso pueda ayudar.

También tenemos que hablar so­bre derechos humanos, puesto que hay una inquietud dentro de Cuba. Ahora, tengan presente que tengo muchísimos desacuerdos con los chi­nos con respecto a derechos hu­manos. Viajaré a Viet Nam más tar­de en el año y tengo también francos y profundos desacuerdos con ellos.

Cuando nosotros visitamos Bir­mania cuestionaron nuestro viaje a ese lugar, debido a las violaciones de vieja data de derechos humanos, se­gún nuestra opinión, y mi enfoque ha sido que si participo de manera franca, declarando nuestros valores con firmeza y con la claridad meridiana de que no podemos imponerle cambio a ningún país, porque tiene que venir de adentro, esa va a ser una estrategia mucho más útil que los desacuerdos rígidos del último me­dio siglo.

En realidad lo que quiero decir es que tengo fe en el pueblo, pienso que si uno conoce a los cubanos aquí y los cubanos conocen a los americanos allá y se reúnen, interactúan haciendo negocios juntos, yen­do a las escuelas juntos, aprendiendo los unos de los otros, reconocerán que los seres humanos somos seres humanos. Entonces en ese con­texto pienso que el cambio ocurrirá.

Me parece que Andrea tenía una pregunta para usted, señor Presi­dente, sobre su visión.

El Presidente dijo que solamente iba a responder una pregunta, mientras que yo iba a responder dos. Pero, señor Presidente, lo dejo a usted si quiere contestar esa pregunta.

Andrea es una de nuestras periodistas más distinguidas, y yo estoy seguro de que apreciaría un breve comentario de usted, señor Presi­dente.

Raúl Castro.- Andrea, cómo no.

El otro día le hizo una pregunta al Canciller nuestro, Andrea. Le están preguntando a usted, pero tenemos que concluir, hay un programa. Yo sé que si me quedo aquí hacen 500 preguntas, y yo dije que iba a contestar una, voy a contestar una y media.
Ya el Presidente Obama me ayudó con la respuesta.

¿Andrea es usted? Bien, Andrea, yo leí algo aquí de lo que pienso de los derechos humanos; pero ahora soy yo el que le voy a hacer una pregunta a usted.
En las instituciones ya reconocido hay 61 instrumentos internacionales, etcétera, ¿cuántos países, Andrea, del mundo cumplen los 61 derechos humanos y civiles esos señalados ahí, en su conjunto? ¿Qué país los cumple todos, lo sabe usted? Yo sí.  Ninguno. Ninguno, unos cumplen unos, otros cumplen otros, y entre esos, estamos nosotros. De esos men­cionados, 61 son, Cuba cumple 47, habrá otros que cumplan más, y mu­chos que cumplen menos. No se puede politizar el tema de los derechos humanos, eso no es correcto.  Si se persigue con esos fines, vamos a seguir con los mismos.

Por ejemplo, para Cuba, que no los cumple todos, el derecho a la salud. Usted quiere algo, un derecho más sagrado que el derecho a la salud, que no se mueran millones y millones de niños por falta de una simple vacuna, por cualquier medicina.

Por ejemplo, ¿usted está de acuerdo con el derecho a la enseñanza gratuita para todos los nacidos en cualquier país? Creo que hay mu­chos países que no consideran eso un derecho humano, en Cuba, em­pezando que todos los niños nacen en hospitales y ese mismo primer día son inscritos, porque cuando las madres están en un estado avanzado de su embarazo se le conduce a los hospitales muchos días antes, o en algunas ca­sas o locales adjuntos, muchos días antes del parto, para que todos nazcan en hospitales, no importa en qué elevada montaña viva, ni sus condiciones económicas.

Tenemos también otros muchos derechos: derecho a la salud, derecho a la enseñanza. Usted considera, por ejemplo, y es el último ejemplo que le voy a exponer.

¿Usted cree que por un trabajo igual un hombre gane más que una mujer, solo por ser mujer? Bueno, pues en Cuba la mujer gana igual que el hombre si hace igual trabajo. Le puedo enumerar decenas y cientos. Es decir que no se puede estar utilizando ese argumento, pienso yo, en la confrontación política, porque no es justo, no es correcto. No quiero decir que no es honesto, eso forma parte de las confrontaciones. Vamos a trabajar para que todos podamos cumplir todos los derechos humanos, eso es así.

Igual que hablar de presos —voy a terminar, porque fue un compromiso de terminar puntual.  No es correcto preguntarnos por presos políticos, díganme el nombre del preso político, y ya.

Moderador.-Hemos concluido.

Muchas gracias a todos por la participación.

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