Mensaje de Leopoldo López: #CambioYa

Venezolano, el cambio por el que tanto has luchado en todos estos años está en marcha. Terminar de materializar ese cambio que nos deparará un futuro mejor está en nuestras manos, en las manos de la inmensa mayoría que queremos paz, libertad, democracia, bienestar y progreso.

Hoy, la propuesta de un cambio urgente, mediante la salida de este desastre que nos has conducido a la peor crisis económica, social y política de nuestra historia, es una bandera de todos, sin distinción política, económica o social. No es cierto que exista una división entre los venezolanos, como infructuosamente quiere hacerlo ver esta dictadura que tiene sus horas contadas. Lo que existe es una lucha entre todo un pueblo y una pequeña élite corrupta ineficiente y antidemocrática de no más de cien personas, que hace sus últimos desmanes por mantenerse en el poder.

En estos momentos donde toda la Unidad, en absoluta sintonía con el sentir de los venezolanos, debate el mecanismo para encontrar una salida pacífica, democrática y constitucional, nuevamente ratifico ante el país y mis compañeros de lucha el compromiso de apoyar la iniciativa que genere el mayor consenso posible, sea el revocatorio, la reforma, la enmienda, la renuncia o la constituyente. Más allá de las convicciones personales y partidistas sobre determinado mecanismo constitucional, estoy convencido que no es el momento de recelos, ni miramientos, ni cálculos políticos. Ante las mayores injusticias, atropellos y violaciones a los derechos humanos cometidas contra nuestro pueblo es nuestro deber moral, no sólo reaccionar, si no hacerlo todos juntos.

De igual forma, sea cual fuere el mecanismo que definamos por consenso para lograr la salida a este desastre, la unidad debe ir un paso más allá y demostrarle al país que nuestra unión va más allá de un objetivo circunstancial, va más allá de un mecanismo para lograr un cambio, también es una unidad de propósito centrada en la construcción de la Venezuela de los próximos años.

Nuestro país se enfrenta a un largo y difícil camino hacia la recuperación. Decidir dónde empezar será abrumador, cuando todo debe ser abordado a la vez ¿por dónde empezar? Frente a cientos de cosas que deben hacerse con urgencia, en mi criterio algunas que se elevan por encima del resto.

El primer paso es reconstruir la convivencia democrática rescatando las instituciones. Y aquí es clave dejar claro un mensaje a todos los que hoy ocupan puestos de gobierno, pero que no han traspasado los límites del derecho y de la violación de los derechos humanos. Es una convicción de la Unidad construir un sistema donde todas las garantías para hacer oposición sean sagradas y ustedes tengan la posibilidad, por la vía democrática de volver a ser gobierno si vuelven a contar con el favor popular. Quienes han pasado esa frontera no pueden esperar otra cosa que enfrentarse a la justicia y la Unidad debe dejar hasta el último aliento porque esa justicia sea todo lo contrario a aquella que hoy nos persigue, es decir, una justicia imparcial y apegada estrictamente a los principios del derecho. Solo así será posible abrirle las puertas al cambio político, constitucional, democrático y pacífico y cerrarlas a cualquier pretensión de violencia, golpe o arrebato cívico-militar, militar-cívico o puramente militar.

Solo así, sin pensar en absolutos, podremos reconstruir la convivencia democrática que nos permita avanzar y progresar como nación abordando de forma prioritaria la crisis humanitaria que vive nuestro pueblo agobiado por la escasez, en especial de alimentos y medicinas, la inflación más alta de nuestra historia y una inseguridad que le cuesta la vida a más de 25 mil compatriotas por año. Allí están nuestras prioridades, en impulsar una economía diversificada que procure una sociedad más justa e incluyente, segura y soberana y que tenga como prioridad el fortalecimiento de la producción nacional, para así colocar nuevamente a Venezuela en el lugar que le corresponde en el mundo.
Si se puede Venezuela, si puede y juntos lo vamos a lograr.

¡Fuerza y Fe!

Leopoldo López

Cárcel Militar de Ramo Verde

Diario de Leopoldo López