Líder indígena aboga por una política indigenista fuerte en el país

Al igual que miles de brasileños, el líder indígena Marcos Terena acompañó la sesión de la Cámara de Diputados que decidió dar continuidad al proceso de impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff el último domingo (17). Tras escuchar discursos de legisladores que dedicaron votos a sus familias e incluso a militares condenados por tortura, Terena se dijo preocupado. “Todos se comportaban como si estuvieran en un escenario iluminado para que dieran rienda suelta a sus tonterías. Nos pusimos a pensar: ¿cuándo nosotros indígenas vamos a poder confiar en personas que no entienden siquiera las demandas de los blancos, y mucho menos las de los pueblos indígenas?”, dice.

Este martes, 19 de abril –Día del Indio en Brasil–, Marcos Terena habló con Agência Brasil sobre los principales reclamos de los pueblos que representa. Quejándose de la falta de políticas indígenas sólidas, señaló que la demarcación de las tierras sigue siendo una preocupación central y remarcó la necesidad de fortalecer la Fundación Nacional del Indio (Funai), bien como de crear una Universidad Indígena de punta, destinada a preservar y perfeccionar el conocimiento y la ciencia de los pueblos indígenas brasileños. “Somos capaces de promover a los propios indígenas, de promover eventos, de alcanzar al público y de alcanzar a las propias autoridades del gobierno. Sin embargo, no logramos poner en marcha una acción concreta dirigida a construir una política indígena fuerte”, criticó.

En la opinión de Terena, que es miembro del grupo de trabajo del Ministerio de Educación (MEC) sobre identidad indígena, la mayor dificultad está en el sector conservador del Congreso, al cual no le gusta el tema indígena por creer que supone un obstáculo al desarrollo. “No tenemos diputados o parlamentarios indígenas. Las alianzas que logramos forjar se circunscriben a una minoría de diputados en el Congreso Nacional. Sufrimos ataques que buscan dispersarnos, como la famosa PEC 215, que trata de quitar el poder de demarcar las tierras de manos del gobierno y también propuestas para la explotación minera en tierra indígenas, donde siempre hemos sido las víctimas”, dijo.

Para los pueblos indígenas, la demarcación de tierras es un tema central. “La demarcación de tierras es una señal de que queremos la paz con los vecinos que se acercan a nuestras aldeas y, sobre todo, es una señal de queremos participar. Tenemos que crear una forma manejar la tierra que no esté restringida a la caza y pesca. Debemos ser realistas en este punto. La tecnología ha avanzado mucho, y ya no podemos simplemente aceptar canastas básicas de alimentos, que frustran una vez más la iniciativa de los indígenas para lograr su soberanía y defender sus posibilidades de crecimiento”, afirmó.

El líder indígena ve la educación como una herramienta para potenciar no solo la identidad y la cultura, sino también la soberanía de los pueblos indígenas. “En este nuevo milenio, y a lo largo de los próximos años, nuestra meta número uno es hacer nacer la primera universidad intercultural indígena. ¿Por qué las primeras naciones de Brasil no pueden tener una universidad de punta, una universidad indígena, en la que se les da a los conocimientos tradicionales de nuestros pajés la importancia que merecen?”, indaga.

Con respecto a Funai, Terena explica que la falta de una política indígena clara convirtió la fundación en el patito feo del Ministerio de Justicia, al cual está vinculada. Argumenta que nadie estaba interesado en hacerse cargo de la presidencia de la Funai debido al gran número de obligaciones y al limitado presupuesto: “Funai trabaja con más de 300 naciones indígenas de Brasil, con una demanda de 240 lenguas, y tiene que administrar el equivalente a casi el 15% del territorio del país. Es considerablemente más grande que cualquiera de los ministerios del gobierno. “No tiene presupuesto, no tiene dinero para plantar semillas en el campo ni para vigilar su territorio”, lamentó.

Ansur