El Gobierno de Costa Rica aseguró ayer que “mantiene el control, la seguridad y la calma” en la frontera sur del país, en medio de la atención a los migrantes extracontinentales, principalmente africanos, que se encuentran en la línea fronteriza con Panamá.

El gobierno asegura trabajar para “garantizar la seguridad de la población y el respeto de los derechos humanos y la integridad de las personas son las instrucciones que se han girado a todas las autoridades nacionales que deben atender esta situación”.

La Cruz Roja Costarricense está reforzando el espacio de atención humanitaria  básica con la cual se les provee agua, alimentación, baterías sanitarias y control sanitario de esta población que se encuentra en condición irregular.

De igual manera para garantizar la seguridad y reforzar las acciones de vigilancia y control de las personas que están o utilizan la zona fronteriza se envía más personal al lugar.

Este personal es responsable de solicitar la identificación, el control migratorio y de garantizar la normalidad de las actividades en la frontera impidiendo bloqueos, desorden y vigilando la seguridad policial.

Deportación. De igual manera, las autoridades nacionales aseguraron que siguen abocadas a mantener la posible deportación de migrantes que traten de entrar al país, así que seguirán ubicando en el centro de detención temporal y el centro de atención temporal que van a instalar en la zona y así iniciar los procesos de deportación.

En el centro de detención temporal serán trasladadas las personas migrantes irregulares adultas interceptadas en territorio nacional, bajo la administración de la Dirección General de Migración para  iniciar el proceso de deportación, de acuerdo con las leyes vigentes.

Al centro de atención temporal, por su parte, se trasladará a las  personas migrantes menores de edad, sus padres o encargado y mujeres embarazadas, que se encuentran en condición irregular.

Esta población será traslada a este centro, administrado por el Patronato Nacional de la Infancia, donde se verificará la condición de estos niños y niñas y se adoptarán las medidas de protección que correspondan en el marco de su condición migratoria.

El País