Liman asperezas

Guatemala y Belice acuerdan dar entrenamiento conjunto a militares de ambos países y cooperar para aliviar la tensa relación fronteriza.

Guatemala · El acuerdo fue alcanzado en encuentro de los cancilleres Wilfred Elrington (Belice) y Carlos Raúl Morales (Guatemala), en el marco de la Cumbre Humanitaria Mundial de la ONU en Estambul, Turquía, informó ayer la cancillería guatemalteca.Los cancilleres acordaron “evitar incidentes” en la frontera no delimitada, fomentar el desarrollo económico en esa área y buscar financiamiento para una oficina de la Organización de Estados Americanos que se encuentra en esa zona denominada de adyacencia. El diferendo territorial debe ser resuelto por la Corte Internacional de Justicia.

El Quetzalteco


Guatemala y Belice a la espera de resolución de la CIDH

El Ministerio de la Defensa, por medio de su departamento de comunicación, informó que el Ejército guatemalteco debe continuar con patrullajes de reconocimiento y seguridad en la zona de adyacencia, entre Belice y Guatemala, hasta que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH) dé solución a las tensiones entre ambos países.

No obstante, el martes pasado los Cancilleres de Guatemala y Belice, Carlos Raúl Morales y Wilfred Erlington, sostuvieron en Londres, Inglaterra, una reunión con el ministro de Estado Hugo Swire, sobre la urgente necesidad de evitar incidentes en el área mencionada.

Los Cancilleres solicitaron al funcionario británico apoyo financiero  para desarrollar una campaña de información pública dirigida a sus pobladores; para realizar las consultas populares en ambos países; para promover programas de desarrollo económico en las comunidades guatemaltecas ubicadas en la vecindad de la zona de adyacencia, así como para el funcionamiento de la oficina de la Organización de los Estados Americanos en la región en conflicto, informó la cancillería guatemalteca.

Entre otros temas, también se solicitó el apoyo para el diseño de un programa de formación y entrenamiento conjunto de los ejércitos de ambos países, enfocado en la cultura de paz y el respeto a los derechos humanos,  dirigido el personal destacado en la zona de adyacencia.

El ministro de Estado Swire, ofreció todo su respaldo a los países, sobre todo, por el proceso de ir a la Corte Internacional de Justicia, para solventar en definitiva el diferendo territorial, insular y marítimo, así como el ofrecimiento de buscar recursos para lograr que se acelere el caso en la corte.

El Siglo