Alergias, gripe, bronquitis, neumonía, cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias son los efectos directos de la contaminación en el aire. Según estudios de la Organización Mundial para la Salud (OMS), San Salvador es la tercera capital que tiene el aire más contaminado de América Latina.

Esto se debe a altos niveles de concentración de partículas y gases tóxicos, tales como el ozono y el monóxido de carbono, potencialmente tóxicos para la salud de los seres humanos y que son producto de los procesos industriales y principalmente del consumo de combustibles fósiles.

Las partículas contaminantes en el aire son 30 veces más delgadas que un cabello, con una medida menor a los 2.5 micrómetros de diámetro. Es un material microscópico suspendido en el aire que llega hasta los pulmones.

Los culpables, en su mayoría, son las unidades de transporte colectivo, automóviles, camiones y otros automotores que emiten a diario, cantidades industriales de humo en El Salvador.

El ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en sus estudios de Calidad de Aire revela que “cada año tenemos más días con niveles de contaminación altos, dañinos para la salud de la población”.

Con evidente molestia, la ministra Lina Pohl recuerda las acciones que -como institución- realizan para que en el país exista una ley que multe a los empresarios que persisten en mantener en circulación unidades de transporte colectivo obsoletas que colaboran a una ciudad contaminada.

En la administración anterior, el Consejo Nacional de Energía del MARN realizó un estudio que estableció acuerdos para prohibir el ingreso de combustible contaminado. “Nosotros recibimos combustible con azufre en niveles superiores a las 5,000 partículas, que es altamente nocivo para la salud de los salvadoreños”, expresó Pohl. La proyección es pasar de las 5,000 partículas a 500.

Anteriormente, ingresaba al país combustible con componentes de plomo, luego de muchos esfuerzos se logró quitar en todas ese químico en todas partes del mundo. Pero el desafío de hoy es lograr evitar su llegada al territorio.

Buses viejos, historia vieja

El diputado del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Carlos Reyes, dice que un bus con más de 20 años de circulación no debería andar en las calles porque es ilegal, además de contaminante.

“La prórroga para un año más de circulación que se le dio a los buses que sobrepasan los 20 años de funcionamiento, caducó en diciembre de 2015”, señaló Reyes, quien es presidente de la comisión de Obras Públicas, Transporte y Vivienda en la Asamblea Legislativa.

El problema mayor a la fecha, según el diputado, es que al interior del Viceministerio de Transporte (VMT) se esté dando un “tramafase, es decir que que alguien les esté entregando permisos bajo de agua”, porque el VMT tiene un sistema que automáticamente deniega la refrenda de la tarjeta de circulación si el vehículo pasa de los 20 años.

La Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad establece que dos veces al año las unidades del transporte colectivo deberían pasar una revisión; sin embargo “ahí no se sabe si el VMT está cumpliendo en ejecutar este artículo, eso depende de ellos, que deberían emplear  lo que demanda la ley”, dijo el parlamentario.

Al VMT llegan diversas preguntas, una de ellas tiene que ver con la regulación de la emisión de humo, la circulación de los buses viejos y la principal -que daría respuesta a la problemática- ¿Por qué no existe una ley que multe el transporte contaminante para el medio ambiente?

“Es increíble que no existan sanciones para las personas que contaminan el aire, hablo de ley. Han de existir reglamentos que perciban esas multas pero no se emplean”, dijo el viceministro de Transporte, Nelson García.

En respuesta a tantas cuestionantes que han llegado, incluso la de un Juez de Medio Ambiente y del Procurador de Derechos Humanos, se establecieron controles aleatorios, que inspeccionan en las carreteras del país los niveles de emisiones de gases contaminantes, “pero la solución para tener calidad de aire son las revisiones técnicas”, argumentó el viceministro.

Para controlar la emisión de gases contaminantes, el VMT tendría que solucionar un litigio que existe en el Tribunal de lo Civil, desde hace 13 años. Esta disputa legal no parece tener éxito debido a que en el Gobierno del presidente Francisco Flores se abrió el proceso de Licitación Pública para el Control de emisión de gases, y la ganó una empresa española.

Pohl detalla que el dueño de la empresa incurrió en una ilegalidad que lo llevó hasta los Tribunales y por ende, el proceso de adjudicación nunca se desarrolló. Cuando el empresario recibió una demanda, el proceso de licitación quedó entrampado. 13 años después, aún no se ha resuelto y el VMT no puede iniciar un nuevo proceso de contratación para controlar la emisión de gases porque ya existe uno en proceso judicial.

El viceministro, al ver el litigio sin avances, ha pedido que se aprueben reformas a la ley que permitan imponer multas que vayan desde los $250 a $500 para los automotores obsoletos. El problema paralelo que ha llevado al funcionario a hacer la solicitud, es que las unidades con desperfectos mecánicos, aparte de ser uno de los principales contaminantes del aire,  representan un riesgo para la vida de los pasajeros. La OMS afirmó en marzo de 2013 que cada año los accidentes de tráfico causan la muerte de aproximadamente 1,24 millones de personas en todo el mundo

“A diario vemos en las noticias a muchos salvadoreños que mueren por los accidentes de tránsito por unidades que circulan en condiciones deplorables, con desperfectos mecánicos”, expresa el viceministro de Transporte.

La ministra, por su parte, recomienda al viceministerio que proponga medidas como las que emplean en México, como la denominada “Hoy no circula”, que busca sacar de circulación por algunos días de la semana a los autobuses que incumplen los reglamentos.

Al considerar todos esos aspectos, Pohl manifiesta que el MARN tiene sobre la mesa un nuevo Proyecto que vendrá a controlar las emisiones vehiculares que tanto necesitan los habitantes de El Salvador.

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