La posibilidad de que en el Congreso surja pronto un remedio que aplaque la crisis del Gobierno de Puerto Rico luce cada vez más incierta, y aunque líderes del Partido Popular Democrático (PPD) advierten que es hora de procurar una solución propia, miembros de los partidos de oposición cuestionaron ayer la efectividad que pueda tener cualquier medida interna en la coyuntura actual.

Luego de que la mayoría republicana en la Cámara de Representantes federal pospusiera la presentación del proyecto de ley que establecería una junta de control con poder para autorizar la reestructuración de la deuda pública, el presidente del Senado, Eduardo Bhatia, afirmó ayer que al gobierno no le quedará más remedio que recurrir a las limitadas herramientas que posee para atenuar la grave crisis fiscal.

Bhatia planteó que la inacción del Congreso de Estados Unidos para aprobar legislación dirigida a atender los problemas fiscales y de deuda del gobierno, sumada a la ausencia de una determinación del Tribunal Supremo de Estados Unido respecto a la llamada ley de quiebra criolla no le dejan otro camino a la administración de Alejandro García Padilla que no sea emplear algunos de los mecanismos que tiene disponibles, como la Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera (Ley 21-2016).

“El gobernador no va a tener otra opción que usar la Ley de Moratoria que se le autorizó, y simplemente, ante la no acción de parte del Tribunal Supremo federal, que no ha resuelto todavía, y ante la no acción del Congreso, pues tomamos las decisiones localmente con todos los riesgos que sabemos que eso conlleva”, manifestó el líder senatorial en respuesta al nuevo tranque político en el Congreso.

No obstante, para líderes del Partido Nuevo Progresista (PNP) y del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el análisis de Bhatia llega muy tarde, y la dilación en trazar una solución propia lo que ha hecho es agravar el panorama económico y fiscal de la Isla.

“Lo que no acaba de entender el Partido Popular es que la condición política que ellos defienden, por definición, va a tener las manos atadas, y los espacios de acción van a ser limitados, así que es muy poco y muy tarde”, señaló la senadora del PIP, María de Lourdes Santiago.

“Si alguien tenía alguna duda de lo inútil de la estrategia de la súplica, ahí está la inacción del Congreso como prueba”, añadió la legisladora.

Santiago, también candidata independentista a la gobernación, insistió en que el gobierno debe declarar el impago total de la deuda, y criticó la manera en que el primer ejecutivo manejó a principios de mes el incumplimiento parcial con las obligaciones del Banco Gubernamental de Fomento (BGF).

“Es una forma desordenada, improvisada. Le quita poder de negociación al país. El gobernador hace el anuncio del impago, pero no fue total, fue la activación de su facultad de moratoria.No hay credibilidad, la impresión que se sigue generando es de un gobierno dando palos a ciegas”, sentenció Santiago.

En tanto, la representante Jenniffer González, portavoz del PNP en la Cámara, opinó que desde el principio el gobierno de García Padilla debió haber encauzado su propia estrategia sin depender de las gestiones que se realizan en Washington D.C.

“Tiene que radicarse un presupuesto, y lo que se haga no puede estar supeditado a lo que ocurra a nivel nacional (en Estados Unidos). Hay que partir del peor de los escenarios. La improvisación a nivel local es tal que ha provocado una inacción, tenemos la Rama Legislativa y Ejecutiva detenidas viendo qué está pasando en el Congreso”, manifestó González.

El Nuevo Día