Mediante un foro legislativo realizado el bloque de Diputados cristianos de la Asamblea Legislativa expuso los supuestos riesgos de sacara a “Dios” de la Constitución Política.

Los diputados comienzan a unir fuerzas dentro de la sociedad civil para evitar que una reforma constitucional se concrete en en el Poder Legislativo, y de esta forma evitar que Costa Rica se convierta en un Estado Laico.

La actividad que llevó el nombre de “Estado Laico: El peligro de querer sacar a Dios de todo”, fue organizada por el despacho del legislador Gonzalo Ramírez, del Partido Renovación Costarricense (PRC), y contó con la participación de Rodolfo Piza Rocafort, abogado y Secretario General del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Fernando Zamora Castellanos, abogado constitucionalista y Secretario General del Partido Liberación Nacional (PLN).

“Existe una seria preocupación en el sector cristiano y en otros sectores de la sociedad costarricense porque hay indicios que muestran que concurre solapadamente un movimiento que busca sacar a Dios de todo nuestro contexto”, expresó el diputado Gonzalo Ramírez.

Actualmente, dicha propuesta es apoyada por algunos congresistas de diferentes fracciones, entre ellas, el Frente Amplio (FA), el Movimiento Libertario (ML) y del Partido Acción Ciudadana (PAC) principalmente; sin embargo convenientemente el bloque de diputados cristianos considera que no hay un buen ambiente para aprobar el texto desde el Primer Poder de la República.

Según mencionaron durante el conversatorio, el bloque de partidos cristianos está de acuerdo con que el Estado no tenga una religión oficial y de esta forma sean tratadas todas por igual, pero no con el “laicicismo”, es decir no apoyarían ninguna propuesta que saque a Dios de la Constitución.

Para el diputado Gonzalo Ramírez, detrás de quienes impulsan el Estado Laico existe un sector que se opone a que los cristianos evangélicos sean electos diputados, a la enseñanza de principios de fe en las escuelas y colegios, a prohibir el uso de instalaciones públicas para la realización de actos religiosos y a censurar lecturas bíblicas en espacios públicos.

Piza también expresó su oposición a la reforma que discute la Asamblea Legislativa al artículo 75 de la Constitución Política pues, aseguró que “elimina la libertad de culto y la encasilla a una Ley”. El socialcristiano dijo que el país no gana nada sacando a Dios de la Constitución y que, “es legítimo expresar las opiniones religiosas y tratar de convencer en los temas del Estado”.

Por su parte, Fernando Zamora hizo un recorrido histórico sobre países que renunciaron a tener un Estado confesional y advirtió que “en sociedades donde se impuso el laicismo, se enraizó una cultura anticristiana y detrás del laicismo viene el horror”.

El País