Morena gana los comicios, pero pierde por el diseño de la ley

Morena logró el voto mayoritario en la elección para la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, pero se enfila a perderla por el diseño de la ley, pactado entre el presidente Enrique Peña Nieto y el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. De confirmarse los resultados preliminares, será representado por apenas 22 diputados de los 99 que integrarán ese órgano, ya que este mismo partido renunció al suyo designado en San Lázaro.

No obstante que el PRI es la cuarta fuerza y sólo obtuvo cinco curules, sería mayoría con 30. La aritmética, producto de los arreglos políticos, le concedería otras 16 posiciones, que decidirán desde Los Pinos y las cámaras de Diputados y de Senadores, lo que le haría alcanzar 21 diputados en total.

A esos habrá que añadir los del Partido Verde Ecologista de México, Encuentro Social y Nueva Alianza, con tres cada uno, que suman nueve.

Lejos de la baja expectativa de votos que se asignaba al Partido de la Revolución Democrática (PRD), éste logró acercarse mucho a sus antiguos aliados al conseguir 19 diputados, pero con los designados por Mancera, el Senado y la Cámara de Diputados sumaría 29.

En el sol azteca se especula que algunos perredistas, como Alejandro Encinas, próximos a Morena, podrían tender puentes o incluso pasarse de su lado y permitir al partido encabezado por Andrés Manuel López Obrador alcanzar al menos una treintena, desinflando al PRD.

Falta otra carta que podría jugar en favor del perredismo: Ismael Figueroa Flores, líder del Sindicato del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, quien amarró una candidatura independiente, es próximo al jefe de Gobierno.

Por ese pacto, el PAN también resultaría beneficiado, porque en la elección del domingo conquistó sólo siete diputaciones, pero con las siete asignadas por los poderes Ejecutivo y Legislativo, suma 14.

Movimiento Ciudadano gana una diputación en las urnas y con la asignada por la Cámara de Diputados, suma dos.

Un independiente gana más votos que el PT

La paradoja es que Ismael Figueroa, con 21 mil 443 votos, logró más sufragios que el PT,  que logró 18 mil 257, convirtiéndose en el único contendiente partidista que no logró un solo diputado en las urnas, aunque por vía de la Cámara de Diputados, tendrá uno.

Aunque el independiente no logró el número requerido de sufragios: 34 mil 791, entraría a la Constituyente de repechaje.

Desglosada por partidos políticos la votación fue la siguiente: Morena, 633 mil 263; PRD, 533 mil 192; PAN, 198 mil 302; PRI, 150 mil 328; Encuentro Social, 69 mil 970; Nueva Alianza, 54 mil 963; Movimiento Ciudadano, 41 mil 230; Partido Verde, 33 mil 306; además de la que corresponde a los petistas.

Al finalizar el Programa de Resultados Preliminares (PREP), la votación total fue de 2 millones 92 mil 721, de los cuales un millón 752 mil 811 son de candidatos de partidos políticos y 173 mil 797 de independientes.

Se confirmó que la participación fue de apenas 28.3 por ciento, muy baja comparada con el 54 por ciento obtenido, en promedio, en nueve años, hecho que justificó el consejero Enrique Andrade al decir que en una elección vecinal este número ronda 10 por ciento.

La Jornada


Perdió el PRI cuatro de sus bastiones históricos

En las elecciones del pasado 5 de junio el PRI se perfila como el principal derrotado, al perder cuatro bastiones históricos, incluido Veracruz, joya de la corona electoral, con lo que verá reducido su número de gubernaturas de 19 a 15.

A su vez, el PAN, al obtener siete triunfos, solo y en alianza, alcanza 10 gubernaturas, dos en estados clave para 2018: Puebla y Veracruz. Fraccionada, la izquierda registra claroscuros: el PRD hace ganar al PAN y con erróneos procesos de selección interna de sus candidatos también empuja triunfos del PRI en Zacatecas y Oaxaca.

Pasa de tener cinco gubernaturas a seis, pero tres de ellas, Veracruz, Durango y Quintana Roo, de nula identidad con la izquierda, al recaer en los ex priístas Miguel Angel Yunes, José Rosas Aispuro y Carlos Joaquín.

Morena alcanza varios terceros lugares, pero no logra conquistar ninguna gubernatura cuando anhelaba vencer en Veracruz o Zacatecas; tanto así, que en los balances registrados ayer algunos reconocieron que descuidaron la Ciudad de México por concentrarse en los comicios locales.

Concluidos los Programas de Resultados Electorales Preliminares (PREP), el mapa político de México se transformará de manera notable, de confirmarse estos números en la etapa de cómputos –que tendrá lugar hoy– y en los litigios que resolverá el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Con cinco gubernaturas ganadas, de las 12 en juego, el tricolor recupera Oaxaca y Sinaloa; también conserva Hidalgo, Zacatecas y Tlaxcala, pero se queda muy lejos de las nueve que su dirigente, Manlio Fabio Beltrones, aseguraba tener en la bolsa la noche del domingo.

Pierde además estados que en 90 años no habían vivido la alternancia partidista, como Veracruz, Tamaulipas, Durango y Quintana Roo, arrastrado tanto por la deteriorada imagen del presidente Enrique Peña Nieto, como por los escándalos de los gobernadores emanados del PRI.

Tras haber enfrentado varios comicios competidos en Veracruz, en 2016 el priísmo no logró contener el hartazgo social que provocó Javier Duarte, en cuyo mandato se desató una grave crisis de violencia y sobre el que pesan varias investigaciones por desvíos y desfalcos al erario.

Para las elecciones presidenciales de 2018, la debacle en Veracruz es clave, por tratarse del tercer estado con mayor número de votantes: 5.6 millones.

Hasta al PAN le sorprendieron estos triunfos. En la mesa del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) su representante, Francisco Gárate, celebró haber conseguido al menos tres gubernaturas que en unas horas se convirtieron en siete: Chihuahua, Tamaulipas, Aguascalientes, y coaligado con el perredismo, Veracruz, Quintana Roo y Durango, además de Puebla, en alianza con el PT.

Chihuahua es quizá la más simbólica, no por el número de votantes que van a gobernar, sino por el perfil del candidato ganador, Javier Corral, no pocas veces desdeñado en su propio partido por su cercanía a algunas tribus del PRD que, de hecho, le brindaron su apoyo en la campaña.

‘‘Se puede ganar sin el respaldo de las televisoras’’, señalaron algunos conocedores de la comunicación política en el INE, en relación con la batalla que ha librado Corral contra el duopolio televisivo, de más larga data y solidez jurídica e intelectual que la emprendida por Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, gobernador de Nuevo León.

Desunida la izquierda, el PRD se tuvo que conformar con los desdibujados éxitos compartidos con Acción Nacional, porque perdió Oaxaca, que como en Zacatecas se atribuye a la mala elección de candidatos que se decidieron en largos litigios en el tribunal electoral. Y Tlaxcala quedó como un deseo inalcanzable al frustrarse la alianza con el panismo, con el que hubiera logrado un holgada ventaja.

Morena mantuvo su supremacía en la Ciudad de México, aunque muy disputada con el PRD, y alcanzó varios terceros lugares, como en Veracruz, Zacatecas y Oaxaca, pero no llegó la gubernatura esperada.

Con esta sacudida del priísmo, la revitalización del panismo y los agridulces resultados de la izquierda se espera una recomposición de las fuerzas en todos los partidos políticos rumbo a 2017, cuando se jugará otra plaza clave, el estado de México, para orientarse a la batalla electoral de 2018.

La Jornada


¿Quién gana y quién pierde en las elecciones de México?

Las denuncias de corrupción, robo, represión, violencia e ineficiencia estuvieron presentes este domingo en las elecciones que se celebraron en México. Así opinan los expertos para quienes muchos electores acudieron a las casillas a dar un voto de castigo contra los gobiernos señalados por esos delitos.

La jornada electoral trajo en su haber la alternancia partidista en algunos estados de México y, según los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PRERP), el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió algunos de sus bastiones tradicionales como Veracruz y Tamaulipas, donde nunca antes hubo alternancia.

Y pese a que el Instituto Nacional Electoral hizo un llamado a esperar los resultados oficiales este miércoles, ya comenzaron las quinielas sobre cómo dejan estos comicios el mapa político para la eleción presidencial de 2018.

Las piezas comenzaron a moverse desde los comicios de 2015 y faltan los resultados de 2017, donde está en juego el Estado de México, uno de los más grandes del país y que siempre ha sido gobernado por el PRI.

En ese sentido, Eduardo Huchim May, exconsejero del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), cree pese a que en número de estados ganados los comicios favorecen al PAN, hay que esperar a ver cuantos votos tendrá finalmente el PRI, en el poder.

“Falta saber el número de votos que obtuvo, que se espera sea muy significativo, no tanto como el número de estados, porque para la elección presidencial de 2018, que sólo es una elección, cuentan todos los votos del país y no solamente los que se obtengan en los estados. El PRI no ha sido borrado del mapa político, pero estas elecciones del domingo son un triunfo para el Partido Acción Nacional (PAN)”, explicó.

Para Huchim May, los resultados de estos comicios vivifican las posibilidades del PAN de cara a 2018 y fortifican las posibilidades de su líder nacional,Ricardo Anaya, para una eventual postulación presidencial.

Castigo al PRI

Los avances al mediodía del lunes dan la victoria al PAN en estados como Puebla, donde actualmente gobierna, pero también en entidades tradicionalmente priistas, como Chihuahua, Durango, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz.

“El gran perdedor de esta elección se llama Enrique Peña Nieto, porque su gobierno, acusado reiteradamente de corrupción y con casos de interés como la “Casa Blanca”, como el privilegiar al Grupo Higa y contratos con OHL, y más sospechas fundadas, hizo que su partido, el Revolucionario Institucional, tuviera que navegar a contracorriente en esta elección. Y si a esto le añadimos los casos de los gobernadores de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, que representan el autoritarismo, la quiebra de los erarios y la represión, vemos que hubo en esta elección votos de castigo”, aseveró el exconsejero Eduardo Huchim.

Pablo Javier Becerra Chávez, investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)-Unidad Iztapalapa, coincide en que al PRI le está costando ganar y apunta que si no fuera por sus alianzas con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y con el Partido Nueva Alianza (Panal), sus números no serían favorables.

“Hay una cierta reacción en contra del partido gobernante a nivel federal, que es el PRI, pero también hay un voto de castigo contra algunos gobiernos estatales, donde evidentemente son ineficaces o corruptos como es el caso de Veracruz. El rechazo contra el partido que gobierna, pudo favorecer a la oposición, eso lo vimos en el año 2000, con los votos a Vicente Fox (Quezada). Lo que ocurre hoy es una alternancia de poder e incluso el PAN podría gobernar –dependiendo de los resultados finales- más estados que cuando tuvo la presidencia”, explicó Becerra Chávez.

En la Ciudad de México, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) fue vencido por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

El conteo del PREP -99.9% de avance – de la votación de diputados para la Asamblea Constituyente, refieren que Morena obtuvo, 630,748 votos, el 32.8% de la votación válida emitida, ante los 551 mil 131 sufragios, el 28.7% del PRD.

“Uno de los perdedores netos es el PRD, porque sólo pudo ser competitivo en coalición de segundo acompañante con el PAN. En la Ciudad de México, le fue bastante mal, sobre todo, porque quien se coloca como la primera fuerza es un partido que salió del PRD, que es Morena”, apunta Becerra.

Dobles ganadores

Luego que se cerraran las casillas, la mayoría de los candidatos comenzó a hacer pública su victoria, faltando a la petición del INE de esperar los resultados.

En un mismo estado, hasta tres contendientes salieron a los medios a decir que las encuestas de salida los favorecían e, incluso, alzaron la mano y se declararon triunfadores.

En Veracruz, los primos y rivales Héctor Yunes Landa (PRI) y Miguel Ángel Yunes Linares (PAN-PRD), se declararon ganadores de la contienda pocos minutos después del cierre de urnas. Notimex

Tal fue el caso de Veracruz, donde se declararon ganadores los candidatos: Miguel Ángel Yunes Linares del PAN-PRD; Héctor Yunes Landa, del PRI; y Cuitláhuac García de Morena.

Eso también pasó en Tamaulipas con Javier García Cabeza de Vaca del PAN y Baltazar Hinojosa Ochoa del PRI, situación que se repitió con los aspirantes en Chihuahua, Tlaxcala, Quintana Roo, entre otros.

Ante estos hechos, Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, pidió a los partidos políticos evitar autoproclamarse ganadores y esperar los resultados oficiales de los conteos rápidos y del Programa de Resultados Electorales Preliminares.

El INE informó que será hasta el 10 de junio cuando se tenga resultados oficiales. En tanto, Córdova ha calificado la jornada electoral como “impecable”.

Univision