Por medio de su esposa, Bernie Sanders confirmó ayer que va a regresar al Senado al final de las primarias presidenciales, con tiempo suficiente para promover sus iniciativas sobre la crisis financiera de Puerto Rico y tratar de bloquear la imposición de una junta federal de control fiscal.

“Piensa estar de vuelta y combatir el proyecto (5278)”, dijo Jane Sanders, como portavoz de su campaña presidencial.

Con un doctorado en trabajo social, Jane Sanders asesora a su marido en la campaña de las primarias presidenciales demócratas y le ha ayudado a preparar legislación.

Clinton y Bernie Sanders se enfrentan el domingo en Puerto Rico, donde buscan capturar la mayoría de los 60 delegados en disputa que irán a la convención presidencial demócrata.

Debido al respaldo de los súper delegados – funcionarios electos y líderes estatales -, Clinton está a punto de lograr el compromiso de los 2,383 delegados que se requieren para ganar la candidatura presidencial demócrata. El conteo de CNN indica que tiene 2,311.

Pero, entre los delegados ganados en eventos electorales la ventaja de Clinton es de solo 269, cuando faltan Puerto Rico, seis contiendas el martes (con unos 700 delegados en disputa, incluidos 474 en California) y Washington D.C. (20 delegados) el próximo día 14.

En una entrevista telefónica, la esposa del senador por Vermont afirmó la intención del precandidato presidencial demócrata de llevar su aspiración y agenda, incluido los temas sobre Puerto Rico, hasta la convención presidencial de julio en Filadelfia (Pensilvania).

La doctora Sanders sostuvo que los súper delegados deben tener el resultado de todo el proceso primarista en sus manos y sopesar las encuestas, que colocan al senador por Vermont como el candidato de más fuerza frente al republicano Donald Trump, antes de tomar una decisión final.

“Hillary Clinton mantuvo su nombre disponible para la nominación (en la convención de 2008). Él piensa que es extremadamente importante que en la convención la gente tenga la oportunidad de expresar sus preferencias. Bernie espera ganar la mayoría de los delegados en las próximas semanas y mostrarle a la convención demócrata como continua su impulso”, agregó la esposa del precandidato presidencial.

Cuando regrese al Senado, Sanders tiene en agenda presentar legislación para impulsar la intervención de la Reserva federal en la crisis fiscal de la isla y considera que “es absurdo” que una junta federal de control fiscal, integrada por personas “que están fuera de Puerto Rico”, asuma las decisiones finales fiscales y presupuestarias en la Isla.

“Como mínimo, Puerto Rico necesita las protecciones del capítulo 9 de la ley federal de quiebras, pero mucho más debe hacerse y por eso ha pedido a la Reserva federalutilizar su autoridad de emergencia para facilitar una reestructuración justa y que provea financiamiento a bajo costo para Puerto Rico poder hacer crecer su economía, crear empleos y reducir la pobreza”, dijo la doctora Sanders.

Jane Sanders afirmó que “si en 2008 la Reserva federal movió cielo y tierra para proveer $16 billones a los grandes bancos y corporaciones, pueden ser igual de creativos para ayudar a aliviar la crisis humanitaria en Puerto Rico como lo fueron para ayudar a Wall Street”.

El senador por Vermont ha querido marcar la diferencia con Clinton en el tema de la crisis fiscal y su apoyo a la excarcelación inmediata del prisionero político Oscar López Rivera, cuyo caso la exsecretaria de Estado cree debe ser “revisado”.

La esposa del senador Sanders resaltó además el plan de su marido para ofrecer un plan de salud a todo ciudadano, ampliando el programa Medicare, y defendió la idea de que las universidades públicas ofrezcan matrícula gratis a los estudiantes.

Jane Sanders, quien ha sido presidenta de instituciones universitarias, dijo que están conscientes de que la crisis fiscal del gobierno se refleja en la Universidad de Puerto Rico (UPR).

“La matrícula gratuita en las universidades públicas tiene que ser parte del plan. El gobierno federal financiaría esa parte”, sostuvo la doctora Sanders.

Con cinco representantes en el comité de Programa del Partido Demócrata de EE.UU., Sanders espera cambiar la realidad de que las plataformas electorales son ignoradas.

Aunque descartó que el senador regrese esta semana a hacer campaña a la Isla, la doctora Sanders afirmó que en las cerca de 48 horas que estuvieron en Puerto Rico “vimos historias maravillosas de resiliencia y mucha gente que trabaja duro en contra de la ola” de la crisis fiscal.

El Nuevo Día