La firma de un acuerdo final entre el Gobierno y las Farc cada vez está más cerca. Así lo han hecho saber las partes, que han manifestado que el proceso de paz que desde 2012 llevan a cabo en La Habana, Cuba, está a solo a unos detalles de concluir. Cuando dichos diálogos concluyan, el país hará historia al haber finalizado el conflicto armado más largo y cruel del continente, para lo cual ya está trazada una hoja de ruta para definir el proceso de dejación de armas y reintegración a la vida civil de los guerrilleros desmovilizados.

El 23 de junio, desde La Habana, las partes anunciaron un cese bilateral de hostilidades. También se anunciaron las 23 zonas de concentración, ubicadas en 16 departamentos, donde estarán ubicadas las tropas de las Farc. Y aunque algunos gobernadores y pobladores de las regiones escogidas para concentrar a los guerrilleros han manifestado sus inquietudes frente a cómo será dicho proceso, paulatinamente los residentes de algunas de las zonas que más han estado comprometidas durante el conflicto armado empiezan a demostrar su apoyo a hacer parte del proceso.

Desde Cauca, una de las zonas históricamente más afectadas por la confrontación armada, pobladores de cuatro resguardos indígenas del municipio de Caldono expresaron al Gobierno no solo su apoyo a los diálogos con las Farc, sino su entera disposición para que la zona haga parte del proceso de transición de los guerrilleros hacia la vida civil, convencidos de cambios positivos que llevará hasta su región la firma de un acuerdo final en La Habana.

Dicho apoyo quedó consignado en un documento que los gobernadores de los resguardos indígenas de Pueblo Nuevo, San Lorenzo, Pioyá y Tumburao, le entregaron al ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, con quien se reunieron este martes en Caldono. Durante la visita de Cristo a los resguardos, los líderes indígenas manifestaron a través de esa carta abierta su disposición a acompañar el desarme y la desmovilización de las Farc en el municipio. Según expresan los gobernadores en el documento, el apoyo que manifestaron se trata de una decisión libre y responsable.

“Nos hemos preparado, no tanto para recibir las grandes inversiones anunciadas, sino para recibir a nuestros compañeros y compañeras que con convicción o sin ella ingresaron a la insurgencia haciendo parte de la desarmonía y el desequilibrio en distintos territorios y ahora es importante su retorno para equilibrar y armonizar la convivencia entre la comunidad y la madre tierra”, manifiesta la misiva firmada por los gobernadores de estos resguardos, y que está completa en este enlace.

En el documento también invitan a las demás autoridades indígenas, no solo del departamento sino de las otras regiones escogidas para ser parte del proceso de desmovilización, a que se sumen al proceso de paz con las Farc y realicen actos similares demostrando su apoyo al proceso. Según la carta, las autoridades indígenas esperan que desde otras latitudes del país, también se manifieste el apoyo y ofrecimiento de territorios y la capacidad de organizarse para hacer parte activa del posconflicto.

El Espectador