El presidente Rafael Correa denunció ayer que la petrolera Chevron pretendía liquidar a Ecuador, hacer quebrar al país si no le pagaba una sentencia de 112 millones de dólares impuesta por un tribunal estadounidense.

Correa explicó que el proceso judicial de Chevron contra Ecuador comenzó antes de su gobierno y en él la petrolera argumentó denegación de justicia porque Texaco -comprada por Chevron a principios del siglo XXI- había tenido varios juicios con el Estado y no se resolvieron durante años.

Cuando llega nuestro gobierno los juicios los ganamos, los gobiernos anteriores no se ocuparon de impulsarlos probablemente porque estaban bien pagados, por corruptela, por un sistema de justicia que no servía para nada, comentó el estadista durante un conversatorio con medios de prensa.

De acuerdo con Correa, esos gobiernos entreguistas le dieron la oportunidad a Chevron de demandar al Estado por denegación de justicia, para lo cual la multinacional invocó el Tratado de Protección Recíproca de Inversiones, cuando no correspondía porque Texaco salió del país cinco años antes de su entrada en vigencia.

Lo aplican retroactivamente, pero ahí están las consecuencias de los gobiernos entreguistas que hipotecaban hasta el alma para hacer méritos ante el imperio y firmaron a diestra y siniestra esta clase de tratados que atentan contra nuestra soberanía, sostuvo.

Un reciente dictamen del Tribunal Supremo de Estados Unidos a favor de la trasnacional condenó a Ecuador a pagar a la petrolera 96 millones de dólares, que por intereses se convirtieron en 112.

Sin embargo, Correa recordó que Chevron no ha pagado a los pobladores de la Amazonía ecuatoriana afectados por su actividad irresponsable una sentencia de nueve mil 500 millones de dólares emitida aquí en 2011 por el Tribunal Provincial de Sucumbíos.

Con su poder, su prepotencia, su capacidad corrupta y corruptora no ha pagado un centavo, se ha burlado de la justicia ecuatoriana, subrayó.

Al ignorar ese fallo, los amazónicos pusieron una orden de embargo contra Chevron a fin de retener en este país cualquier pago a favor de la empresa.

Con respeto a esa decisión, la Procuraduría General -entidad que ejerce como abogado del Estado en disputas con firmas extranjeras- envió comunicaciones a Chevron con una propuesta de poner una cuenta en garantía dentro de Estados Unidos hasta que resolviera su caso con los amazónicos.

Ni siquiera nos contestaron las cartas, tan solo estaban ya buscando todos los activos del Ecuador, todas las cuentas en el exterior para bloquearlas y hacer quebrar el Ecuador porque nos odia, sobre todo a mi gobierno, porque no inclinamos la cabeza ante su prepotencia, expuso.

Correa contó que el gobierno conversó sobre la situación con los amazónicos y ellos desistieron del embargo, en una acción muy patriótica por la cual les estará eternamente agradecido.

Si no estaríamos en gravísimos problemas, los amazónicos pese a tener claros sus derechos renunciaron temporalmente a ellos por el beneficio de la Patria, dijo.

Mi reconocimiento público por esa gran ayuda que le dieron al país y ojalá pronto se haga verdadera justicia y esa empresa corrupta tenga que pagar lo que debe por haber destruido la selva amazónica y haber hecho tanto mal, sentenció.

Ecuador Inmediato