En una ocasión acompañé a mi padre a Pinares de Mayarí. Yo tenía entonces ocho o nueve años. ¡Cómo le gustaba conversar cuando salía de la casa de Birán! Allí era el dueño de las tierras donde se plantaba caña, pastos y otros cultivos de la agricultura. Pero en los Pinares de Mayarí no era dueño, sino arrendatario, como muchos españoles, que fueron dueños de un continente en virtud de los derechos concedidos por una Bula Papal, de cuya existencia no conocía ninguno de los pueblos y seres humanos de este continente. Los conocimientos trasmitidos eran ya en gran parte tesoros de la humanidad.

La altura se eleva hasta los 500 metros aproximadamente, de lomas inclinadas, pedregosas, donde la vegetación es escasa y a veces hostil. Árboles y rocas obstruyen el tránsito; repentinamente, a una altura determinada, se inicia una meseta extensa que calculo se extiende aproximadamente sobre 200 kilómetros cuadrados, con ricos yacimientos de níquel, cromo, manganeso y otros minerales de gran valor económico. De aquella meseta se extraían diariamente decenas de camiones de pinos de gran tamaño y calidad.

Obsérvese que no he mencionado el oro, el platino, el paladio, los diamantes, el cobre, el estaño, y otros que paralelamente se han convertido en símbolos de los valores económicos que la sociedad humana, en su etapa actual de desarrollo, requiere.

Pocos años antes del triunfo de la Revolución mi padre murió. Antes, sufrió bastante.

De sus tres hijos varones, el segundo y el tercero estaban ausentes y distantes. En las actividades revolucionarias uno y otro cumplían su deber. Yo había dicho que sabía quien podía sustituirme si el adversario tenía éxito en sus planes de eliminación. Yo casi me reía con los planes maquiavélicos de los presidentes de Estados Unidos.

El 27 de enero de 1953, tras el golpe alevoso de Batista en 1952, se escribió una página de la historia de nuestra Revolución: los estudiantes universitarios y organizaciones juveniles, junto al pueblo, realizaron la primera Marcha de las Antorchas para conmemorar el centenario del natalicio de José Martí.

Ya había llegado a la convicción de que ninguna organización estaba preparada para la lucha que estábamos organizando. Había desconcierto total desde los partidos políticos que movilizaban masas de ciudadanos, desde la izquierda a la derecha y el centro, asqueados por la politiquería que reinaba en el país.

A los 6 años una maestra llena de ambiciones, que daba clases en la escuelita pública de Birán, convenció a la familia de que yo debía viajar a Santiago de Cuba para acompañar a mi hermana mayor que ingresaría en una escuela de monjas con buen prestigio. Incluirme a mí fue una habilidad de la propia maestra de la escuelita de Birán. Ella, espléndidamente tratada en la casa de Birán, donde se alimentaba en la misma mesa que la familia, la había convencido de la necesidad de mi presencia. En definitiva tenía mejor salud que mi hermano Ramón —quien falleció en meses recientes—, y durante mucho tiempo fue compañero de escuela. No quiero ser extenso, solo que fueron muy duros los años de aquella etapa de hambre para la mayoría de la población.

Me enviaron, después de tres años, al Colegio La Salle de Santiago de Cuba, donde me matricularon en primer grado. Pasaron casi tres años sin que me llevaran jamás a un cine.

Así comenzó mi vida. A lo mejor escribo, si tengo tiempo, sobre eso. Excúsenme que no lo haya hecho hasta ahora, solo que tengo ideas de lo que se puede y debe enseñar a un niño. Considero que la falta de educación es el mayor daño que se le puede hacer.

La especie humana se enfrenta hoy al mayor riesgo de su historia. Los especialistas en estos temas son los que más pueden hacer por los habitantes de este planeta, cuyo número se elevó, de mil millones a fines de 1800, a siete mil millones a principio de 2016. ¿Cuántos tendrá nuestro planeta dentro de unos años más?

Los científicos más brillantes, que ya suman varios miles, son los que pueden responder esta pregunta y otras muchas de gran trascendencia.

Deseo expresar mi más profunda gratitud por las muestras de respeto, los saludos y los obsequios que he recibido en estos días, que me dan fuerzas para reciprocar a través de ideas que trasmitiré a los militantes de nuestro Partido y a los organismos pertinentes.

Los medios técnicos modernos han permitido escrutar el universo. Grandes potencias como China y Rusia no pueden ser sometidas a las amenazas de imponerles el empleo de las armas nucleares. Son pueblos de gran valor e inteligencia. Considero que le faltó altura al discurso del Presidente de Estados Unidos cuando visitó Japón, y le faltaron palabras para excusarse por la matanza de cientos de miles de personas en Hiroshima, a pesar de que conocía los efectos de la bomba. Fue igualmente criminal el ataque a Nagasaki, ciudad que los dueños de la vida escogieron al azar. Es por eso que hay que martillar sobre la necesidad de preservar la paz, y que ninguna potencia se tome el derecho de matar a millones de seres humanos.

Fidel Castro Ruz

Agosto 12 de 2016 – 10 y 34 p.m.

Publicado en Granma


Países de la región celebran los 90 años de Fidel

Cuba: Esta tarde gala cultural por nonagésimo aniversario de Fidel Castro

Este sábado, a las 6 de la tarde se efectuará en el Teatro Karl Marx, de esta capital, una Gala Cultural por el aniversario 90 del natalicio del Coman­dan­te en Jefe Fidel Castro Ruz.

A la Gala han sido invitados moncadistas y expedicionarios del Granma, Héroes de la República de Cuba, Héroes del Trabajo, dirigentes del Partido Comunista, el Estado, el Gobierno y las organizaciones políticas y de masas, familiares de víctimas del terrorismo, trabajadores de los distintos sectores de la sociedad, miembros de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, de las Fuerzas Armadas Revolucio­na­rias y el Ministerio del Interior, estudiantes y representantes del cuerpo diplomático.

Cubavisión, Cubavisión Internacional, Ra­dio Rebelde y esta emisora, Radio Habana Cuba, transmitirán en vivo esta Gala.

Publicado en Radio Habana Cuba


Los 90 años de Fidel, obstinado revolucionario y patriota latinoamericano

Por Gabriela Rivadeneira – Presidenta de la Asamblea Nacional del Ecuador

Y llega el día en que Fidel cumple 90 años. 90 años del hombre que sobrevivió a mil atentados pergeñados por el imperialismo, pero, sobre todo, a las profecías de los “expertos”, a los anuncios fatalistas de la gran prensa monopólica que periódicamente le ponía fecha de vencimiento a su causa, a su protagonismo y a su vida misma.

El influjo de su palabra se mantuvo siempre vivo, aún en los tiempos más oscuros en que era despectivamente calificada de anacrónica, “ideológica”, anclada en un pasado definitivamente superado. Y sin embargo, su voz y su presencia irrumpían nuevamente, una y otra vez, persistentes, obstinadas, entregadas con pasión e inteligencia a la gran obra revolucionaria de construir una Patria Grande justa y libre.

Cuando nos visitó, allá por el 2002, con ocasión de la inauguración de la Capilla del Hombre, los ecuatorianos vivíamos los años finales de hegemonía neoliberal. La palabra de Fidel fue, entonces, como un rayo en cielo sereno: una voz que insistía, sin concesiones de ningún tipo, en denunciar las insultantes desigualdades de nuestra realidad social.

En esa visita, Fidel recordaba la entrañable amistad que lo había unido al maestro Guayasamín, así como la común preocupación por la dignidad humana y la justicia social. Y es que el lazo de Fidel con Ecuador le debe mucho a su encuentro con nuestro gran pintor, cuando “un hombre de rostro indígena, tenaz e inquieto, ya conocido y admirado por muchos de nuestros intelectuales, quiso hacerme un retrato”. “No era yo -decía Fidel en ese discurso-. Era lo que él deseaba que fuera, tal como quería verme: una mezcla de Quijote con rasgos de personajes famosos de las guerras independentistas de Bolívar”.

Y esa figura quijotesca que vio el maestro Guayasamín en Fidel Castro ha sido y es de una potencia y de un magnetismo poco comunes, digna de quienes encarnan los valores más altos de la humanidad y capaz de sublevar pueblos y movilizarlos hacia la libertad y la justicia.

En los años que siguieron a esa visita, tuvimos la suerte de seguir contando con la palabra y el liderazgo del Comandante Fidel Castro en el nuevo despertar del continente, cuando la batalla de ideas a la que él tan fervientemente había convocado comenzaba a rendir frutos y en diferentes rincones de la Patria Grande volvía a levantarse la bandera de la justicia social y la unidad latinoamericana.

Esa palabra y ese liderazgo han sido fuente extraordinaria de inspiración para el proceso que ha vivido el Ecuador en la última década, signada por la tarea de desmontar el andamiaje neoliberal y neocolonial que nos tenía cautivos y sentar las bases para construir la Patria nueva, un país de equidad y justicia social. De ese mismo espíritu humanista, de esa misma vocación soberana, es hija nuestra Revolución Ciudadana, el proceso de cambio más audaz y más ambicioso de nuestra historia liderado por otro gran patriota latinoamericano, que ha transformado millones de vidas y se ha inspirado en un modelo de desarrollo integral que tiene al ser humano, y no al capital, como el centro de todas las decisiones.

Con salud y educación gratuitas, con leyes hechas desde el pueblo y para el pueblo, con políticas de Estado que velan por la ciudadanía y la expansión de derechos, con soberanía y conciencia integracionista, desde el Ecuador nos hemos propuesto la superación de un modelo neoliberal, empobrecedor y excluyente. En esa tarea, Cuba siempre estuvo ahí presente como ejemplo de dignidad y de lucha.

Hace 10 años Fidel se retiró de las tareas de gobierno, pero no ha dejado de ser protagonista de la historia de su pueblo y de toda la Patria Grande, escribiendo, pensando, estimulando reflexiones y propiciando debates. La suya es una vida no sólo impregnada de los acontecimientos más relevantes del siglo XX y sus debates, sino que ha tenido la lucidez y la valentía de abordar los nuevos desafíos que enfrenta la humanidad y las amenazas de un orden civilizatorio cada vez más insostenible.

Celebramos con el hermano pueblo de Cuba, con el victorioso y solidario pueblo de Martí y del Che, y junto a los pueblos de Nuestra América, estos 90 años de vida fecunda de Fidel ¡Feliz 90 años a Fidel!

Publicado en Cubadebate


Presidentes de Nicaragua y El Salvador felicitan a Fidel Castro

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, felicitó este sábado al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, por su cumpleaños 90 en el acto central por el aniversario 36 de la Fuerza Naval del Ejército, y lo consideró un hermano mayor que ha dedicado toda su vida a llevar la práctica solidaria a todos los rincones del planeta.

Igualmente, el jefe de Estado salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, envió un mensaje de felicitación al guía revolucionario de la nación caribeña, y destacó su ejemplo en las luchas de los pueblos latinoamericanos y del mundo, a favor de la justicia social.

En una exposición de fotografías dedicadas a Fidel Castro, Sánchez Cerén resaltó la importancia de contar con el ejemplo, la inspiración, la fe y la confianza en el futuro de Fidel y su pueblo, en las luchas por la justicia, la libertad, la democracia, el bienestar y la prosperidad regional.

Al respecto, destacó la inmensa obra del líder cubano y la Revolución y los éxitos en los sistemas de salud, de educación, de desarrollo económico y social, y consideró que nuestro país es la confirmación de que un mundo mejor es posible, de que vale la pena luchar sin descanso y con determinación por la felicidad de todos los seres humanos.

Publicado en Radio Habana Cuba


El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, arribó a Cuba en la noche de este viernes, para participar en las actividades por el 90 cumpleaños del Líder de la Revolución Fidel Castro Ruz.

Esta nueva visita del Presidente Maduro permitirá constatar las excelentes y fraternales relaciones existentes entre los pueblos y gobiernos de Cuba y Venezuela.

Publicado en Granma


Festejan en Bolivia aniversario 90 del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro

Cientos de bolivianos se congregaron hasta los primeros minutos de la madrugada de este sábado frente a la Universidad Mayor de San Andrés para esperar el aniversario 90 del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

Durante unas cinco horas, cantantes, declamadores, músicos, así como grupos de bailes, regalaron a los presentes diversas expresiones del arte y folclor boliviano y latinoamericano.

El Partido Comunista de Bolivia envió una carta de felicitación al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, a propósito de su cumpleaños.

La misiva, firmada por el primer secretario de esa fuerza política, Ignacio Mendoza, expresa la cordial congratulación por el onomástico de Fidel Castro, a nombre de la directiva, militancia, simpatizantes, amigos y pueblo trabajador, el cual celebran los revolucionarios latinoamericanos, caribeños y del mundo entero.

Publicado en Radio Habana Cuba