En una entrevista para teleSUR inglés, el Ministro de Asuntos Exteriores ecuatoriano Guillaume Long habló sobre la lucha que lleva el país suramericano contra los paraísos fiscales.

Periodista: Se estima que en los últimos 2 años, más de 3 mil millones de dólares han salido del Ecuador hacia paraísos fiscales. Esto parece una cifra grande para el ciudadano común, pero ¿cuánto implica este número para un país como el suyo?

GL: El dinero que ha sido colocado en estos paraísos fiscales solo en los últimos dos años es suficiente para costear la reconstrucción completa de áreas que sufrieron gravemente en el reciente terremoto. Cientos murieron y todavía hoy tenemos a 20 mil personas viviendo en refugios, los impuestos sobre estos recursos nos ayudarían a recontruir hogares y escuelas antisísmicos que son tan necesarios en la costa.

Pero el impacto total de este dinero perdido en paraísos fiscales es mucho mayor que esta cifra, se estima que un tercio de la economía ecuatoriana – 30 mil millones de dólares – se encuentra en estos lugares.

En años recientes, el Ecuador se ha transformado. Hemos atacado la pobreza, reduciendo drásticamente la desigualdad y se ha modernizado la infraestructura como es el caso de la red de carreteras y la energía renovable, a través de un programa estatal de inversión. Todavía queda mucho por hacer y estos miles de millones de dólares retenidos en paraísos fiscales pudieran utilizarse en el desarrollo de nuestro país. Si este dinero regresara al Ecuador estimularía el crecimiento y la tasa de empleo, aumentaría los niveles de inversión y la mayor cantidad de impuestos recaudados nos ayudaría a construir más casas y hospitales.

Creemos que para realmente romper con el ciclo de la pobreza y el subdesarrollo, Ecuador necesita moverse a una economía de mayor valor, del conocimiento y de la alta tecnología, dejando atrás la producción de materias primas que dependen de exportaciones sensibles como lo es el petróleo. Los recursos en los paraísos fiscales serían mejor aprovechados para estimular la transformación de Ecuador y las vidas de millones de ecuatorianos, en vez de servir para el enriquecimiento de unos pocos.

Periodista: ¿Hasta qué punto esta política hacia los PF servirá para solventar otros problemas que aquejan el continente como el lavado de dinero, el narcotráfico y la corrupción gubernamental?

GL: Es cierto que los PF hasta cierto punto están relacionados con la actividad criminal y el tomar medidas drásticas a este respecto dará dificultadas a la actividad ilícita, esto puede ser muy bueno para América Latina y para el resto del mundo.

Sin embargo, los PF también son utilizados para actividades que son consideradas legales, pero que son claramente inmorales. Así pues, estamos llevando el debate acerca de lo que es – o debería ser – legal, este es un debate ético: ¿Cuáles son los valores en el centro de la sociedad que estamos intentando construir para la América Latina de hoy?

Más de 30 millones de personas pudieran salir de la pobreza en toda la región si esa riqueza que actualmente está en los PF fuese sujeta a un pago de impuestos adecuado. Este es el dilema ético que enfrentamos: una batalla contra la pobreza, o el derecho de una élite acaudalada para encontrar formas de hacerse aún más rica.

Es una vergüenza que América Latina todavía sea el continente más desigual de la Tierra, entonces ¿Cómo es que vamos a atacar esto? Queda claro en nuestra experiencia de las décadas perdidas de los 80 y 90 que el neoliberalismo no tiene nada que ofrecer a nuestro continente. Todas nuestras conquistas han demostrado que es necesario tener reglas que controlen el mercado y que aseguren que la economía funcione para la mayoría de la población. Los PF reflejan lo opuesto, es la economía del capitalismo de libremercado es su forma más despiadada, beneficiando a una pequeña élite.

Periodista: El Presidente Correa dijo en una entrevista que le hizo Telesur recientemente que ha propuesto un referéndum para inhabilitar políticamente a quienes tengan activos en PF, inclusive proscribirlos de cualquier cargo público. ¿Cómo se implementaría esta medida y a cuántas personas afectaría potencialmente?

GL: La propuesta es muy simple: tendremos un referéndum el año que viene al mismo tiempo que las elecciones legislativas y presidenciales. Si el pueblo lo aprueba, se estaría proscribiendo a políticos y servidores públicos de mantener sus bienes en PF. Las personas que tienen cargos públicos tendrán un año para retornar ese capital al país, desde la fecha del referéndum.

Todo el mundo podrá postularse a elecciones en 2017, nuestra intención no es excluir a ningún candidato que tenga actualmente su dinero en uno de estos paraísos, pues tendrán todo un año para traerlo de vuelta. No sabemos cuántos políticos se verán afectados por la medida. Lo que sí es claro, es que desde las recientes revelaciones de los Panamá Papers, un número importante de poderosos políticos de la derecha ecuatoriana se han visto vinculados a este escándalo, y es quizá por ello que se han mostrado bastante hostiles a la medida, como se ha visto en muchos partidos de la derecha.

Pero esta campaña debería verse también en un contexto más amplio, este es un intento del Ecuador para iniciar un debate global acerca de cómo acabaremos con los Pfs. Los Panama Papers pusieron el asunto en el tapete público y muchos políticos han mostrado su indignación al respecto. Ahora necesitamos políticos que tomen una actitud de liderazgo al respecto en acciones, no es palabras.

Así pues, esta es una propuesta que coloca al Ecuador en el centro del liderazo global en esta materia. Esperamos que inspire a otros a hacer lo mismo o que presenten sus propias propuestas.

Periodista: Estados Unidos recientemente presentó su lista de países malos y buenos en un aspecto. Esta vez fue el turno de la transparencia fiscal. Ecuador, por lo visto, fue uno de los países latinoamericanos que no pasó la prueba. Dadas las iniciativas como la planteada por el Presidente Correa, ¿Cree Usted que la valoración de Estados Unidos es justa?

GL: No, es absolutamente injusta y una clara intervención en nuestra política. Ya superamos los tiempos en que Estados Unidos puede fungir como juez y jurado, y etiquetar a otras naciones como infractoras de un conjunto de medidas arbitrarias que se acaba de inventar. Ningún gobierno en la historia del Ecuador ha hecho más para incrementar la transparencia fiscal y para crear una política fiscal regulatoria adecuada. Hemos triplicado la recaudación de impuestos creando un sistema fiscal adecuado que funciona, no aumentando los impuestos que se han mantenido más o menos igual, sino asegurando que quiénes deban pagar impuestos lo hagan.

Yo esperaría que la inclusión de Ecuador en este reporte reciente – nos han incluido por vez primera – no sea una respuesta a nuestra campaña reciente contra los PF, especialmente ya que muchos de ellos están en territorio estadounidense. Hemos invitado a los Estados Unidos a participar en esta campaña, si es que son serios acerca de afrontar la transparencia fiscal en todo el mundo.

Esperamos que este no sea un ejemplo de las amenazas y la intimidación que se ha visto tanto en América Latina, si acaso lo es, eso no nos detendrá. Ecuador es un país pequeño pero con una política exterior visionaria y hemos tomado muchas medidas valientes en años recientes.

Cerramos la base militar estadounidense más grande en el continente, hemos renegociado contratos petroleros y la deuda externa para que mayor cantidad de recursos sean usados en nuestras fronteras; hemos hecho propuestas en la arena internacional como la creación de una Corte Ambiental de Justicia Internacional y estamos impulsando en Naciones Unidas una nueva legislación que permita que las corporaciones trasnacionales sean juzgadas por crímenes de violación a los Derechos Humanos.

Claro está que algunas de estas cosas tienen su costo en términos de nuestras relaciones con las élites globales, pero si es que vamos a construir un mundo más justo hacen falta medidas audaces.

Continuaremos impulsando esta ideas, las cuales estamos seguros que nos acercarán al mundo en el que deseamos vivir. Sabemos que trabajando con otras naciones y con los movimientos sociales alrededor del mundo, no solo podemos soñar con que otro mudno es posible sino entregar un verdadero cambio. Nuestra lucha contra los paraísos fiscales es la arista más reciente en esta batalla.

TeleSur