Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Hace exactamente tres años el Estado argentino presentaba en sociedad Huayra Linux /( http://huayra.conectarigualdad.gob.ar/ ), su distribución de Software Libre pensada desde y para el Programa Conectar Igualdad (http://www.conectarigualdad.gob.ar/ ) sumando desarrollo local y reafirmando la importancia de la soberanía tecnológica.

Sin detenerme en las clásicas disputas que se generan en torno a toda política pública diré que Conectar Igualdad nació para ser un puente entre los estudiantes y la tecnología, garantizando que las y los estudiantes de las escuelas secundarias públicas de todo el país accedan a una netbook propia pensada para ellos. En resumen, un Programa Nacional de inclusión social con base tecnológica.

Huayra significa muchas cosas e involucra a muchos y variados actores. Si bien lo más simple de ver es que se trata de un sistema operativo libre basado en el Proyecto Debian (https://www.debian.org/index.es.html ), que fue  desarrollado por el Estado para un programa como Conectar Igualdad y que esta disponible para toda persona que desee usarlo, me parece importante explayarme un poco más sobre la importancia de contar con un proyecto como éste.

Dado que Huayra es Software Libre el Estado garantiza soberanía e independencia tecnológica y en lugar de gastar en pagar licencias en divisa extranjera se invierte en desarrollo local generando puestos de trabajo e incentivando la creatividad argentina.

Por otro lado, Huayra significa que los y las estudiantes de todo el país tienen acceso a herramientas de última generación pudiendo ser actores en la producción de contenidos y desarrollos sin depender de los caprichos de las corporaciones ni de su nivel económico. El Programa Conectar Igualdad ya ha superado las 5 millones de netbooks entregadas.  Pensemos por un instante que un 10% de los estudiantes comience a explorar el mundo de la programación luego de haber tenido contacto con un sistema operativo libre como Huayra, ahora vislumbremos el cambio cualitativo que representa para el desarrollo y para la innovación de nuestro país. Luego de la declaración del MERCOSUR sobre la importancia estratégica de usar y desarrollar Software Libre (http://www.mercosur.int/innovaportal/file/4488/1/comunicado_conjunto_estados_partes.pdf ) iniciativas estatales como Huayra en Argentina y Canaima (http://canaima.softwarelibre.gob.ve/ ) en Venezuela cobran aún más valor, siendo pilares fundamentales para avanzar hacia un desarrollo tecnológico Sur – Sur.

Pero hay más: Huayra, en tanto actor y parte del ecosistema del Software Libre, presenta una afinidad única con lo público, ya que en la medida en que permite su total apropiación, el Estado puede disponer de desarrolladores para adaptarlo siguiendo como Norte el interés nacional y el bienestar general, antes que la maximización de ganancias.

Hoy, a tres años de su lanzamiento, el equipo de Conectar Igualdad responsable de Huayra ha ido publicando nuevas versiones, donde han podido integrar aportes de la comunidad de Conectar Igualdad, estudiantes y docentes, así como desarrollos de Software Libre aportados tanto por la comunidad internacional como regional.

Huayra ha sido un primer paso en pos de independizarnos de las corporaciones del software, abriendo el camino hacia la apropiación y producción de nuevas tecnologías con gusto y aromas propios, parafraseando al exp∫residente Lula, a cocinar nuestro propio plato de comida en lugar de comer lo que Microsoft y otras corporaciones dicen que es bueno para nosotros.

*Consultor argentino en Software Libre y Comunicación.