Autoridades de Panamá, Colombia, Costa Rica y los Estados Unidos, sostienen este miércoles una reunión en la que abordan el tema sobre el flujo de migrantes irregulares.

Durante la reunión liderada por el vicecanciller de la República de Panamá, Luis Miguel Hincapié, los asistentes intercambian sobre las medidas necesarias para controlar el flujo de migrantes, que en su mayoría provienen de Haití y Cuba, y tiene como destino los Estados Unidos.

El encuentro se da ante la crisis que se ha venido registrando durante los últimos meses, que ha ocasionado preocupación en Latinoamérica, y que unos nueve países le pidieran a EEUU que examine su política migratoria, a fin de desincentivar el flujo irregular de migrantes.

Cabe señalar que actualmente más de 400 migrantes están siendo atendidos y reciben ayuda médica, alimentos y un lugar para dormir por parte de la Pastoral Social Cáritas de Panamá, mientras otros cientos continúan ingresando al territorio nacional por la selva de Darién.

Según ha indicado el Ministerio de Seguridad, se calcula que 9,000 migrantes irregulares recibieron ayuda humanitaria en Panamá, en lo que va del 2016.

Telemetro


Panamá propone una “coalición diplomática” para enfrentar crisis de migrantes

El Gobierno de Panamá propuso ayer en un reunión celebrada en la capital panameña con autoridades de otros países crear una “coalición diplomática” para enfrentar juntos la crisis de los migrantes que lleva azotando la región desde finales del año pasado.

“La iniciativa busca, como un bloque de países que somos afectados de manera directa e indirecta, exigir de forma respetuosa, pero firme, que se replanteen las políticas migratorias de aquellos Estados que incentivan estos flujos migratorios irregulares en territorio continental”, indicó en un comunicado el viceministro panameño de Seguridad Pública, Jonattan Del Rosario.

El paso de migrantes irregulares por Centroamérica y por países como Brasil, Ecuador, Guyana y Colombia es un fenómeno que ha crecido especialmente en los últimos meses y que ha generado tensiones entre los países de la región.

La crisis estalló en noviembre de 2015 cuando Nicaragua decidió cerrar sus fronteras alegando motivos de seguridad nacional. La medida fue adoptada meses más tarde por Costa Rica y Panamá.

En lo que va del año, las autoridades panameñas han brindado atención humanitaria a unos 9.000 migrantes irregulares, la mayoría haitianos, africanos y cubanos que entraron al país a través de la peligrosa selva del Darién, frontera natural con Colombia.

“La historia ha enseñado que la migración no se puede controlar, pero sí se puede regular de manera adecuada y en función de los intereses nacionales, para garantizar flujos ordenados, controlados y seguros”, añadió el viceministro panameño.

En la reunión participó además el vicecanciller panameño, Luis Miguel Hincapié, así como su homóloga colombiana, Patti Londoño, y el director del Departamento Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Gustavo Campos, indicó el Ministerio de Seguridad en una nota.

También estuvieron presentes representantes del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá y el embajador de Estados Unidos en Panamá, John Feeley.

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