Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Jueves y viernes se reunirán los cancilleres y jefes de delegaciones, para acordar el documento que adoptarán los 120 países del Movimiento de los No Alineados (MNOAL) en el segmento de presidentes y jefes de Estado de la XVII Cumbre del bloque, que se desarrollará el sábado 16 y domingo 17 cerca de la ciudad de Porlamar, en la Isla Margarita de Venezuela.

Durante el miércoles llegaron aquí los cancilleres de Bolivia, Ecuador y Cuba. El vicepresidente de Nicaragua, el canciller de Irán, el viceprimer ministro de Serbia y representantes de Argelia, Dominicana, India, República Dominicana, Emiratos Árabes y Qatar.

El canciller de Ecuador, Guillaume Long, dijo que su país llega a la Cumbre a “reivindicar la justicia global y la importancia de los pueblos del sur para cambiar las reglas del juego que han sido impuestas desde el norte“.

Para el viernes se espera la llegada del presidente de Irán Hassan Rohani, actual secretario general del bloque, quien entregará la posta al mandatario anfitrión, Nicolás Maduro. “Es un momento especial porque vamos a asumir la presidencia mundial del Movimiento más grande que haya existido en los últimos 60 años, en la historia de la lucha contra el colonialismo, imperialismo, por la independencia”, dijo el presidente venezolano.

Maduro recordó que de los No Alineados “surgió el concepto de la cooperación sur-sur, de la complementariedad como método de integración”. Maduro remarcó que durante la presidencia de tres años que iniciará tras esta cumbre buscará acercar el MNOAL a los BRICS. Dos países de los gigantes emergentes forman parte del MNOAL -India y Sudáfrica- y otro, China, es un observador que sí estará presente.

Mientras se nutrían las delegaciones participantes, en la sala de sesiones próxima al hotel de la cadena estatal Venetur se comenzaban a dar las puntadas finales a un extenso documento final del encuentro, que se espera aquí atienda los temas nodales del movimiento: la cooperación sur-sur en un mundo pluripolar.

Pero más allá del alcance del documento final que hilvanarán ahora los cancilleres, las miradas están puestas en el alcance de la convocatoria de Venezuela, que se medirá en el peso específico de las representaciones de los países miembro.

A la ultima cumbre, en Teherán, Irán, en 2012, llegaron 24 presidentes, 3 reyes y 8 primeros ministros. Otros 50 países estuvieron representados por sus cancilleres. Este parece ser el piso al que podría aspirar el gobierno de Nicolás Maduro en esta convocatoria para plantarse ante la crítica interna y externa, un tema que parece preocupar tanto como los resultados de la cumbre en sí (un encuentro que, hay que decirlo, no ha sido nunca necesariamente una cumbre presidencial, sino un encuentro de Estados y organizaciones internacionales).

La oposición venezolana anunció movilizaciones en todo el país el viernes, y el chavismo también estará en la calle. La variopinta Mesa de la Unidad Democrática critica la reunión de la MNOAL, y sus sectores más iracundos la calificaron como “una cumbre de dictadores”. Así está planteado un encuentro que tendrá un ojo adentro del centro de convenciones, y otro afuera (y en los medios).

*Periodista.