Por Carlos Aznárez

En el marco del Seminario Internacional realizado recientemente en Sao Paulo, Brasil, Resumen Latinoamericano entrevistó al economista y dirigente político haitiano Camille Chalmers, secretario de la Plataforma Haitiana por la Defensa de un Desarrollo Alternativo (PHADA) e integrante de Jubileo Sur. Chalmers es un activo militante contra la presencia de las tropas de las Naciones Unidas en su país y reivindica la necesidad urgente de la autodeterminación para su pueblo.

-¿Cuál es su opinión sobre el panorama político actual en Haití, en el marco de una nueva cita electoral?

Camille Chalmers: El pueblo haitiano está sufriendo una agresión muy violenta del imperialismo, y esto se da no solamente de manera estructural desde la intervención de 1915 donde transformaron el sistema político para someterlo a la dominación permanente del Departamento de Estado. Pero más recientemente estamos viendo una ilustración de lo que llamamos el “capitalismo del desastre”. Después del terremoto las tropas nacionales se aprovecharon de la situación para tomar el control estratégico de espacios económicos. Lo pretenden hacer con la minería, y quieren introducir sistemas de agroexportación y también las zonas francas. Todo ello para transformar el sistema económico haitiano, y utilizar la presencia de las tropas de las ONU, la MINUSTAH; que usaron el pretexto de la crisis política para instalarse en el país. Son una fuerza supuestamente de mantenimiento de la paz pero que están a la orden de los intereses de la estrategia global de los EE.UU, no solamente dentro del proceso de militarización de la cuenca del Caribe sino también para estrangular, para matar todo intento de reconstrucción popular del país. Atacan todo avance económico a favor de las capas mayoritarias. El pueblo de Haití está luchando contra la ocupación militar y contra el imperialismo norteamericano. Está luchando contra la oligarquía haitiana que desde 1986 cuando estalló este potente movimiento popular decidieron matar totalmente ese proceso de liberación del país para instalar el neoliberalismo que ha destruido gran parte de la producción campesina y de las capacidades económicas del país. Por eso se trata de una lucha vital, fundamental, y nosotros queremos conectarla con todo el proceso de la revolución haitiana de 1804 que rompió con la lógica fundamental del sistema de la época que utilizaba la esclavitud como mecanismo de producción y acumulación. Creo que el movimiento campesino haitiano, el movimiento de los jóvenes, de mujeres, barriales, están reclamando esta herencia revolucionaria para constituirse en alternativa revolucionaria frente a esa dominación del capital y del imperio.

– ¿El pueblo haitiano cree realmente en comicios que han sido convocados por el actual gobierno?

Camille Chalmers: No. Hemos conocido durante los últimos años un proceso de desacreditación del proceso electoral. Cada vez fue más manipulado, intervenido, controlado por los Estados Unidos, y todos sabemos que el resultado electoral del 2010 no reflejó la voluntad del pueblo haitiano, y en el 2015 intentaron hacer un golpe de estado contra el pueblo de Haití de manera muy burda. Ese golpe de estado de 2015 recibió una respuesta popular muy fuerte y la movilización exigió que se rehagan esas elecciones que se realizarán ahora el 9 de octubre. Así que estamos en un proceso en el que hay un fuerte sentimiento anti-injerencia, una oposición muy fuerte del pueblo frente a esa conducción que violenta a la dignidad del pueblo haitiano pero al mismo tiempo el pueblo sabe que el proceso electoral no permite resolver los problemas estructurales. De hecho en las dos últimas ocasiones de 2010 y 2015, hubo una participación muy baja de 15-18% del electorado, lo que significa que el pueblo haitiano sabe que debe desatar procesos de lucha que tengan contenido no solamente anti-neoliberal sino también que de transformación del Estado, no aceptar esa democracia importada que intentan meternos como solución a la crisis haitiana. Sabemos que la crisis es mucho más profunda que eso y exige instrumentos políticos que estén a la altura del proyecto de liberación que necesitamos ahora.

-Hace varios meses hubo un proceso semi insurreccional del pueblo, incluso con formas de acción directa y violentas contra los sectores que se ven como opresores. ¿Qué es lo que falta a tu entender, para que esa resistencia se convierta en ofensiva popular-organizada, qué falta en el pueblo y en la izquierda haitiana para unificarse para derrocar no solamente al gobierno sino para lograr el poder para los de abajo?

Camille Chalmers: Una cosa a subrayar es que la violencia reaccionaria de las fuerzas de la MINUSTAH, es una violencia permanente contra el pueblo. Por ejemplo, la introducción del cólera mató ya más de 10.000 haitianos y afectó a casi 800.000, es una tremenda violencia y exigimos reparación, justicia e indemnización. Los movimientos sociales y políticos que surgieron a partir de 1984-1985 para hacer frente a la dictadura de Duvalier, empezaron a construir no solo un movimiento social combativo sino también una instancia que tenía objetivos de transformación del Estado. Ese movimiento popular recibió una respuesta sumamente violenta del imperialismo y de la oligarquía que derivó en intervenciones militares de 23.000 soldados extranjeros, golpes de Estado en 1991 y 2004 y también proceso de corrupción y de cooptación de los dirigente populares a través de múltiples proyectos. Así que frente a esa violencia, el desafío actual es la recomposición de ese movimiento popular que ahora está muy dividido, incluyendo cierta captación por grupos políticos como los de Aristide. Así que es un proceso de reconstrucción, de liberación, de autonomía de un movimiento que es básicamente antiimperialista. Estamos en una coyuntura muy favorable porque trabajamos para transformar el fuerte sentimiento de herencia en la conciencia antiimperialista, y uno de los instrumentos que estamos utilizando para eso es el Tribunal Popular contra los 100 años de ocupación, que empezó el 28 de julio, y que va a durar durante un año.

– ¿Cuál es el papel de la solidaridad internacional dentro de la lucha por la liberación de Haití?

Camille Chalmers: Hay que decir que cuando surgió la nación de Haití, los primeros dirigentes tenían una clara conciencia de que el porvenir radicaba en la posibilidad de construir una fuerte alianza internacionalista para luchar contra la esclavitud; lo que dijo Bolívar cuando salía de Haití para reforzar la lucha contra España. Pero la respuesta imperial fue aislar totalmente a Haití y el resultado de eso es que se desconocen las luchas del pueblo haitiano, la revolución haitiana y su herencia. Así que para nosotros la reconstrucción de los lazos de solidaridad es una prioridad.

Resumen Latinoamericano