En menos de tres años, alrededor de 41 mil menores migrantes han sido detenidos en su tránsito por México, motivo por el cual la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recomendó modificar el Programa de la Frontera Sur, financiado por el gobierno de Estados Unidos a través del Plan Mérida.

El presidente del organismo, Luis Raúl González Pérez, sostuvo que a partir de la aplicación de ese programa “ha aumentado la contención” del flujo migratorio, lo que ha obligado al “cambio de rutas alternativas en las que (los migrantes) están más expuestos” a sufrir riesgos.

En conferencia de prensa para presentar el informe sobre la problemática de niñas, niños y adolescentes centroamericanos en su tránsito por México –con necesidades de protección internacional–, el ombudsman hizo un llamado a diseñar un programa migratorio que “busque fortalecer la colaboración de los distintos gobiernos involucrados” de Centroamérica, México y Estados Unidos, “donde el tema central tiene que ser la dignidad de las personas”.

A su vez, el quinto visitador general Edgar Corzo Sosa presentó datos sobre la situación de los migrantes haitianos y africanos varados en Baja California, en espera de que les brinden asilo en Estados Unidos.

González Pérez expresó que de manera generalizada “las personas huyen de la violencia, de la pobreza, o buscan la reunificación familiar. Es un desplazamiento migratorio hacia otros países buscando preservar la vida y la integridad, de ahí que el tema no sólo sea de contención y devolución, sino entender por qué huyen, y evitar que también el retorno de las personas en contexto de migración pueda representar un riesgo si se da hacia donde peligra su vida, y es lo mismo que pedimos a Estados Unidos para nuestros migrantes”.

Luego de destacar que la CNDH ha emitido 40 medidas cautelares a favor de 465 niños, informó que de 2014 a 2015 se duplicaron las detenciones de menores no acompañados con fines de deportación, tendencia creciente que se mantiene este año.

De acuerdo con cifras del documento elaborado por la Quinta Visitaduría General, en 2014 el Instituto Nacional de Migración (INM) reportó 10 mil 943 menores no acompañados que fueron detenidos y un año después 20 mil 368, en tanto que de enero a agosto de 2016 se han reportado 9 mil 698 migrantes de 12 a 17 años y mil 098 de cero a 11 años, todos menores no acompañados.

El ombudsman destacó que 70% de las detenciones ocurren en los estados de Chiapas, Veracruz y Tabasco, y que 97.6% de las niñas, niños y adolescentes son originarios de Honduras, Guatemala y El Salvador.

De igual manera, reconoció que ante el cambio de rutas migratorias, no existen registros claros del número de menores no acompañados, “generándose un entorno propicio para que se violen sus derechos humanos y sean objeto de violencia y abusos, además de que pueden ser captados con mayor facilidad por el crimen organizado”.

Admitió que pese a los cambios legislativos en materia de migración, los menores “tampoco encuentran un entorno de respeto y protección plena para sus derechos” por parte del personal del INM, y prueba de ello –agregó– es que de los 36 mil 174 niñas, niños y adolescentes migrantes acompañados y no acompañados que fueron detenidos en 2015, únicamente 12 mil 414 “fueron canalizados a alguno de los albergues de los Sistemas de Desarrollo Integral para la Familia (DIF), municipales o estatales, lo que significa que prácticamente en 68% de los casos son detenidos en los mismos espacios y bajo las mismas condiciones que los adultos”.

El presidente de la CNDH detalló que de 2010 a 2016, ese organismo ha recibido 881 quejas contra servidores públicos que atienden a migrantes por extorsión, malas condiciones de alimentación, falta de equipo de higiene, y por las malas condiciones de los centros de detención.

Asimismo, ha dado seguimiento a mil 443 averiguaciones previas abiertas por diversos delitos, 509 en Sonora, 454 en Chiapas y 188 en Baja California, además de 740 actas circunstanciadas.
Edgar Corzo Sosa reconoció que el personal de migración no proporciona la información adecuada a los menores sobre la posibilidad de solicitar refugio en México, y sostuvo que de acuerdo con datos de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), en 2014 se formularon 76 solicitudes de refugio y se otorgaron 13; en 2015 la proporción fue de 191 peticiones y 44 aprobadas, en tanto que en 2016 se hicieron 95 solicitudes de refugio y se otorgaron 48.

Ante esa desatención a los menores, la CNDH emitió algunas recomendaciones al INM, al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral y al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), así como a las Procuradurías de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Federación y de cada una de las entidades federativas, y también a la propia Comar.

En cuanto al flujo migratorio de personas de origen haitiano y africano, el quinto visitador informó que por Tapachula han pasado 15 mil 003 personas, de las cuales 14 mil 969 son africanas y 34 haitianas; en Baja California, la CNDH registró 4 mil 476: 2 mil 763 en Tijuana y mil 713 en Mexicali.

Corzo indicó que ante la crisis derivada de la lentitud en la atención de las solicitudes de asilo por parte del gobierno de Estados Unidos, la CNDH emitió dos medidas cautelares dirigidas al INM, al gobierno de Baja California y al municipio de Tijuana, para que los migrantes tengan “asistencia humanitaria, alimentación, hospedaje, atención médica y psicológica, y que no haya personas en situación de calle”.

Otras medidas cautelares emitidas por la CNDH fueron dirigidas a las secretarías de Gobernación, Relaciones Exteriores y Desarrollo Social, para “insistir en la asistencia humanitaria”. A la Secretaría de Salud se le ha solicitado la implementación de medidas para evitar contagios de cólera, e incluso abrir nuevos albergues, porque en Tijuana ya no tienen capacidad.

Según Corzo, se pretende que se tomen medidas de prevención, “ante la información de que en Brasil hay varados entre 50 mil y 60 mil haitianos que están esperando pasar por México rumbo a Estados Unidos”.

Proceso