El gobierno actual, los fusilamientos de la Patagonia, los movimientos de base y sus luchas fueron algunos de los temas que respondió el historiador argentino Osvaldo Bayer en la centenaria Biblioteca Popular Cornelio Saavedra en Buenos Aires. Bayer, autor entre otros textos de La Patagonia Rebelde (luego convertida en existoso filme), aplaudido de pie por la nutrida concurrencia señaló: “Les pido que tengan fuerza para marchar adelante y apoyar estos espacios porque son esenciales para los barrios”, enfatizó antes de comenzar la entrevista pública.

En un diálogo reflexivo con el público, repasó hitos de la historia argentina y la importancia de los movimientos populares. Además, fue destacable su severidad respecto al gobierno de Mauricio Macri y las perspectivas para el país.

-¿Después de tantos años de lucha vio concretados algunos de sus ideales?

-He logrado muy poco pero seguiré luchando. Hemos conseguido que en ciudades argentinas se quite el nombre de Julio Argentino Roca (genocida de los pueblos originarios de la Patagonia) y el de presidentes negativos para el progreso del país.

El desplazamiento del monumento a Roca va a costar mucho pero lo vamos a lograr, porque es un personaje nefasto. Hemos probado que realizó la campaña del desierto para entregar las tierras a los estancieros de la Sociedad Rural. Tenemos que descubrir la verdad histórica y para eso son muy importantes las bibliotecas populares. Vayan coleccionando los libros donde prueban la forma de actuar de estos dirigentes del siglo pasado argentino.

-¿Qué opina sobre la declaración del ministro de Educación Esteban Bullrich refiriéndose  a que “esta es una nueva campaña del desierto pero no con la espada sino con la educación”?

-Es terrible que todavía se usen esos conceptos y se compare la educación con la campaña del desierto, que fue un crimen atroz. Eliminó a los pueblos originarios para robarles las tierras y repartirlas entre los estancieros. De ahí los latifundios y el poder de la Sociedad Rural en Argentina.

Tenemos que seguir luchando para que la tierra vaya a los trabajadores y que haya justicia social. “Ved el trono a la noble igualdad”, como dice el himno nacional y como escribieron nuestros patriotas en 1813 ¿Dónde está la igualdad? Miren lo que son las villas miseria y el barrio norte. Las pequeñas bases de la democracia serían tender a la igualdad, a que todos tengan trabajo y una vivienda.

-¿Cómo puede suceder que como sociedad volvamos a elegir a los que nos robaron?

-Es necesario el debate y la denuncia pública para lograr una verdadera democracia. Luchemos, participemos, seamos activos, no nos aislemos y no digamos que la democracia es solo poner el voto en las urnas. Tenemos que participar de asambleas populares e ir a manifestaciones, que es lo que vale, para que con fuerza se vayan tomando medidas que favorezcan a todo el pueblo. Háganlo y se van a sentir satisfechos en la vida.

 -¿Qué podría decir sobre los fusilamientos en el primer gobierno de Hipólito Yrigoyen?

-Si bien fue un gobierno democrático tiene varios puntos negros identificables, como los fusilamientos en la Patagonia. Eran huelgas muy justas de los peones rurales contra la explotación que ejercían los latifundistas ingleses. La pena de muerte había sido terminada por el propio gobierno dos años antes, pero en ese momento se hizo una verdadera orgía de sangre.

Quedó como uno de los grandes presidentes argentinos, pero lo que hizo no tiene ninguna disculpa. El Congreso se calló la boca y el partido radical jamás quiso hablar ni discutir sobre el tema. Yo he hecho una investigación de doce años sobre estas huelgas y calculo que fueron aproximadamente mil doscientos peones fusilados. Pedí que se hiciera una sesión del Congreso pero no se hizo porque el radicalismo dejó sin número a la Cámara. Es la historia negra del radicalismo que alguna vez tendría que salir a la luz para hacer una autocrítica.

 -Usted ha polemizado con muchos intelectuales ¿Por qué cree que a los argentinos nos cuesta tanto la polémica?

Porque no estamos acostumbrados. Yo fui un gran impulsor de la polémica y realicé escritos sobre famosos que faltaban a la democracia. Por ejemplo con Sábato, que jamás me respondió y hubiese sido interesante. Ojalá nuestros medios se abran a la polémica entre escritores, políticos y la gente de base. No la perdamos porque es una perla preciosa de la democracia.

-¿Qué reflexiones le merece el gobierno actual?

Lo veo muy negativo y creo que va a durar poco, porque estamos viviendo un conservadorismo cerrado como en la década del treinta. Vamos a tener gravísimos problemas próximamente en la política. Tenemos que intervenir y salir a la calle porque no va a ser fácil.

Por Helena Marchino. Periodista argentina. Fotos de Diego Pintos, Revista Cítrica.

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