Un referente del siglo XX

Las últimas imágenes publicadas de Fidel Castro son del pasado 15 de noviembre, cuando se reunió con el presidente de Vietnam, Tran Dai Quang. Todavía el 13 de agosto apareció pùblicamente durante la celebración de su cumpleaños en el teatro Karl Marx de La Habana.

Desde su retiro del poder en 2006, Fidel Castro vivía alejado de la primera línea política y solía recibir a personalidades internacionales en su residencia privada.

En abril, durante el séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba, Fidel Castro pronunció su último discurso en el que reafirmó las ideas políticas que marcaron su vida.

Sobreviviente único de los grandes protagonistas de la guerra fría, Castro instauró un gobierno socialista a sólo 150 kilómetros de las costas de Estados Unidos, y se alió con el enemigo acérrimo de éste , la entonces Unión Soviética. Sorteó con éxito 638 intentos de asesinato de los servicios de inteligencia estadunidenses.

Gobernó 47 años la isla y continuó como referente obligado en Cuba después de que enfermó y asumió el gobierno su hermano Raúl, cinco años menor, el 31 de julio de 2006.

Nació en la aldea oriental de Birán el 13 de agosto de 1926, tercero de siete hijos del inmigrante gallego y terrateniente Ángel Castro y de la campesina cubana Lina Ruz.

Fidel Castro forjó su disciplina en escuelas jesuitas y moldeó su rebeldía en la Universidad de La Habana, donde ingresó en 1945, graduándose de abogado en 1950.

Comenzó su activismo político a mediados de los años 40, cuando estudiaba las carreras de derecho y ciencias sociales al integrarse a la Federación Estudiantil Universitaria, periodo en el que comenzó a estudiar marxismo.

En 1947 se enroló en el contingente expedicionario para combatir a la dictadura de Leónidas Trujillo, en República Dominicana. La expedición, que se trasladaba en barco, fue interceptada por la Marina cubana; Fidel Castro, quien escapó al saltar con su arma al mar, calificó de vergüenza que la expedición terminara sin luchar, señala el portal www.fidelcastro.cu.

Simpatizante del Partido del Pueblo Cubano (ortodoxo), de tendencia progresista, participó de manera activa a partir de 1948 en las campañas políticas de ese partido y, en particular, de su principal dirigente, Eduardo R. Chibás. Dentro de su organización política trabajó por cultivar entre la militancia joven las posiciones más radicales y combativas. Tras la muerte de Chibás, redobló sus esfuerzos para desenmascarar la corrupción del gobierno de Carlos Prío, añade el sitio web. En 1948 viajó a Venezuela, Panamá y Colombia como dirigente juvenil para organizar un Congreso Latinoamericano de Estudiantes. Se encontraba en Bogotá cuando se produjo la rebelión popular que siguió al asesinato del líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán, en abril de ese año. Se incorporó resueltamente a esa lucha. Sobrevivió por azar, refiere www.fidelcastro.cu.

En marzo de 1949 encabezó una protesta frente a la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana en rechazo a acciones de irrespeto al monumento del héroe cubano José Martí por marines estadunidenses.

Tras graduarse de doctor en derecho civil y licenciado en derecho diplomático en 1950, abrió un bufete en el que se dedicó a defender a personas y sectores humildes.

Tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista del 10 de marzo de 1952, denunció al régimen de facto y llamó a su derrocamiento.

Organizó y entrenó a un numeroso contingente de más de mil jóvenes obreros, empleados y estudiantes. Con 160 de ellos, el 26 de julio de 1953 comandó el asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba y al cuartel de Bayamo, en una acción concebida como detonante de la lucha armada contra el régimen de Batista, que fracasó.

Fue apresado y condenado a 15 años de prisión. Como resultado de una fuerte presión y campañas populares, fue liberado en mayo de 1955.

Estancia en México

Semanas después fundó el Movimiento 26 de Julio para proseguir la lucha revolucionaria.

En julio de 1955, Fidel Castro viajó a México para para organizar desde el exilio la insurrección armada. Viajó también a Estados Unidos, donde creó junto a otros cubanos exiliados clubes patrióticos con el fin de conseguir apoyo político y económico para la lucha revolucionaria. Estuvo en Filadelfia, Nueva York, Tampa, Union City, Bridgeport y Miami.

Con la consigna: En 1956 seremos libres o seremos mártires, Fidel Castro, Raúl Castro, Juan Manuel Márquez, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, entre otros se entrenaron con largas caminatas por las calles de la Ciudad de México, escalamiento de montañas, defensa personal, tácticas de guerrillas y prácticas de tiro.

El 20 de junio de 1956, el jefe del Movimiento 26 de Julio, el Che y otros combatientes fueron detenidos, sus casas campamentos quedaron descubiertas y parte de las armas fueron incautadas.

Tras su liberación en México se aceleró la conspiración revolucionaria. Compraron el yate Granma, en el que zarparon hacia Cuba en la madrugada del 25 de noviembre de 1956, desde el Río Tuxpan, con 82 combatientes a bordo, cuya edad promedio era de 27 años.

Desembarcaron 7 días después en Cuba, dando inicio a una lucha de 25 meses, que culminó luego que las fuerzas de Batista reconocieron su derrota el 28 de diciembre de 1958.

Al amanecer del primero de enero de 1959, Fidel Castro derrota de manera definitiva, con el respaldo de una huelga general revolucionaria, acatada por todos los trabajadores, la dictadura de Batista. Entró victorioso ese mismo día en Santiago de Cuba y arribó a La Habana el 8 de enero.

Al concluir la lucha, mantuvo sus funciones como Comandante en Jefe. El 13 de febrero de 1959 fue nombrado Primer Ministro del Gobierno Revolucionario.

Bajo su mando, Cuba protagonizó la crisis de los misiles, se convirtió en santuario de la izquierda latinoamericana, y envió a sus tropas a África para defender al gobierno izquierdista de Angola contra las fuerzas del Apartheid sudafricano.

Sobrevivió a la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, a la crisis de los misiles en 1962 y a la desintegración de la Unión Soviética en 1991.

Una decena de ocupantes de la Casa Blanca –desde Dwight Eisenhower a George W. Bush– buscaron derrocarlo, hasta que Barack Obama en 2014 anunció el fin de la hostilidad hacia Cuba.

La Jornada


El especial de Granma por los 90 años de Fidel Castro 

Granma


LA MASA – Por César Vallejo

Al fin de la batalla,

y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre

y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!”

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos repitiéronle:

“¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!”

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,

clamando “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,

con un ruego común: “¡Quédate hermano!”

Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos lo hombres de la tierra

le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;

incorporóse lentamente,

abrazo al primer hombre; echóse a andar…


Fidel (Extraído del libro de Eduardo Galeano “Espejos”(una historia casi universal)

Sus enemigos dicen que fue rey sin corona y que confundía la unidad con la unanimidad.

Y en eso sus enemigos tienen razón.

Sus enemigos dicen que si Napoleón hubiera tenido un diario como el “granmma”, ningún francés se habría enterado del desastre de Waterloo.

Y en eso sus enemigos tienen razón.

Sus enemigos dicen que ejerció el poder hablando mucho y escuchando poco, porque estaba más acostumbrado a los ecos que a las voces.

Y en eso sus enemigos tienen razón.

Pero sus enemigos no dicen que no fue por posar para la Historia que puso el pecho a las balas cuando vino la invasión, que enfrentó a los huracanes de igual a igual, de huracán a huracán, que sobrevivió a 637 atentados, que su contagiosa energía fue decisiva para convertir una colonia en patria, y que no fue por hechizo de Mandinga ni por milagro de Dios que esa nueva patria pudo sobrevivir a 10 presidentes de los estados unidos, que tenían puesta la servilleta para almorzarla con cuchillo y tenedor.

Y sus enemigo no dicen que Cuba es un raro país que no compite en la copa mundial del felpudo.

Y no dicen que esta revolución, crecida en el castigo, es lo que pudo ser y no lo que quiso ser. Ni dicen en gran medida el muro entre el deseo y la realidad fue haciéndose mas alto y mas ancho gracias al bloqueo imperial, que ahogó el desarrollo de una democracia a la cubana, obligó a la militarización de la sociedad y otorgó a la burocracia, que para cada solución tiene un problema, las coartadas que necesita para justificarse y perpetuarse.

Y no dicen que a pesar de todos los pesares, a pesar de las agresiones de afuera y de las arbitrariedades de adentro, esta isla sufrida pero porfiadamente alegre ha generado la sociedad latinoamericana menos injusta.

Y sus enemigos no dicen que esa hazaña fue obra del sacrificio de su pueblo, pero también fue obra de la tozuda voluntad y el anticuado sentido del honor de este caballero que siempre se batió por los perdedores, como aquel famoso colega suyo de los campos de Castilla.-

(Extraído del libro de Eduardo Galeano “Espejos”(una historia casi universal)