Contexto Nodal
Puerto Rico celebra elecciones generales este martes, en el marco de los comicios en Estados Unidos por su status de Estado Libre Asociado. Unos 2,8 millones de ciudadanos están habilitados para elegir al próximo gobernador. El oficialista David Bernier (PPD) y el opositor Ricardo Roselló (PNP) son los candidatos con más posibilidades para suceder a Alejandro García Padilla. Asimismo, competirán otros cuatro candidatos a gobernador: Maria de Lourdes Santiago (PIP), Rafael Bernabe (PPT) y los independientes Manuel Cidre y Alexandra Lúgaro. Además se elige a todos los alcaldes, a los miembros de las dos cámaras legislativas y a los representante de la isla ante el Congreso en Washington.

Todo sobre las elecciones generales de Puerto Rico este martes

Los puertorriqueños acudirán a las urnas electorales este martes 8 de noviembre para celebrar sus elecciones generales con la esperanza de que su nuevo líder le brinde una solución a la dura crisis social y económica. En 2015 emigraron casi 90 mil personas para una población de solo 3,5 millones de habitantes.

La colonia estadounidense además elegirá a todos sus alcaldes, los representante de la isla ante el Congreso en Washington y a los miembros de las dos cámaras legislativas.

Puerto Rico es un territorio colonizado por Estados Unidos, es decir que pertenece a Estados Unidos, pero no forma parte de él.

Los puertorriqueños no tienen derecho a votar por el presidente de EE.UU. ni por sus legisladores en el Congreso federal, a menos que dispongan de residencia oficial en alguno de los cincuenta estados o en el Distrito de Columbia.

¿Por qué gobernador y no presidente?

La situación de territorio no incorporado de los Estados Unidos no da lugar a este cargo en el territorio. El jefe de Estado en Puerto Rico es el presidente de los Estados Unidos.

EE.UU. invadió el actual territorio de Puerto Rico en 1898, prometiendo libertad y democracia al pueblo. Las promesas no se cumplieron y, aunque en 1952 se estableció una peculiar forma de administración denominada “Estado Libre Asociado”, Puerto Rico sigue colonizado y se espera que se anexe a EE.UU. en enero de 2021.

¿Cuál es la función del gobernador?

El gobernador se muestra como la cabeza de la rama ejecutiva del Gobierno. Tiene el poder de vetar cualquier proyecto de la Legislatura de Puerto Rico, también puede nombrar a los miembros de su gabinete, y a los jueces del Tribunal Supremo y de todas las demás cortes de la Isla. Sin embargo, todos los nombramientos para los que está facultado en ley tienen que contar con el consejo y consentimiento del Senado y de la Cámara de Representantes, en el caso del Secretario de Estado.

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico también establece que el gobernador es el Comandante en Jefe de la milicia; es decir, de la Guardia Nacional de Puerto Rico, que es parte del sistema de la Guardia Nacional de los Estados Unidos.

El próximo gobernador de Puerto Rico liderará el territorio durante el periodo comprendido entre 2016 y 2020.

El dato: Desde 1952, Puerto Rico tiene la posibilidad de escoger su propio gobernador.

¿Quiénes son los candidatos?

1. Alexandra Lúgaro: Es la primera mujer como candidata independiente a la gobernación. La licenciada y atea no esconde su relación contractual con el gobierno de Puerto Rico, con el propósito de hacerle frente al bipartidismo que ha predominado en el país, que cataloga como la raíz de la crisis económica actual.

2. Manuel Cidre: El empresario, candidato independiente a la gobernación, es oriundo de Cuba. Ha criticado el manejo de la situación económica del país y de la crisis que afecta a la Isla (“me niego a montarme en Jet Blue”). Se comprometió a ser leal a Puerto Rico y no a un partido político. El postulante ha dejado saber que aunque no gane seguirá luchando por un cambio.

3. David Bernier: Es la figura del partido Partido Popular Democrático (PPD). Dice ser la mejor alternativa para echar a Puerto Rico hacia adelante. Asimismo, propone una mayor autonomía fiscal, independizarse de las deudas e internacionalizar la economía. Pide a los puertorriqueños que no le atribuyan responsabilidad por las gestiones de la presente administración y le den el voto a los comicios generales.

4. María de Lourdes Santiago: Es una candidata por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), ha destacado su voluntad de hacer resistencia a la junta federal de control fiscal producto del fracaso del Estado Libre Asociado y de la política colonialista del Partido Popular Democrático (PPD).

5. Rafael Bernabe: El profesor universitario aspirante a la Gobernación por el Partido del Pueblo Trabajador (PPT) hizo un llamado a los electores a enterrar el bipartidismo y emitir un voto que permita construir un nuevo Puerto Rico. El candidato rechazó el discurso de no votar bajo la presunción de que el país estará bajo el control de la Junta de Supervisión Fiscal, porque eso “sería resignarse” ante ese ente “antidemocrático”.

6. Ricardo Rosselló: Catedrático e investigador, es candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP). Es un reconocido anexionista y como su padre defiende la incorporación de Puerto Rico como un estado más de Estados Unidos. Propone limitar aún más las asignaciones de recursos del gobierno, así como establecer un presupuesto limitado para los servicios esenciales y prioritarios.

El dato: Los presos en Puerto Rico tienen derecho al voto desde 1980.

¿A que se enfrenta el nuevo gobernante?

Puerto Rico llegó a su punto más bajo en junio cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó la imposición de una Junta de Control Fiscal, con poderes plenarios, que tomó el control de las finanzas públicas de la Isla.

El Congreso en Washington aprobó la Ley Promesa que establece una entidad que se superpone al Gobierno y el Legislativo de la Isla para cualquier decisión del área económica, a cambio, entre otras medidas, de “congelar” temporalmente el pago a los acreedores de Puerto Rico, que arrastra una deuda de más de 70 mil millones de dólares.

Una deuda contraída por las malas gestiones de varias décadas y la toma desmedida de préstamos en los mercados de bono.

Un territorio que no goza de los mismos derechos que el resto perteneciente a EE.UU. Los puertorriqueños viven una decesión económica, su tasa de desempleo ronda el 13 por ciento. Además de cargar con una gran deuda ahora deberá informar y pedir autorización para hacer cualquier desembolso relevante con dinero público.

Puerto Rico cuenta con una de las poblaciones activas más bajas del mundo, esto empuja a una parte de la juventud a ganarse la vida con negocios ilícitos.

TeleSur


Entre la urna y la realidad económica

Por Joanisabel González

Sea por convicción democrática o porque creen que una nueva administración de gobierno traerá inversión, empleos y mejor calidad de vida, hoy, unos 2.8 millones de electores hábiles en Puerto Rico tienen la oportunidad de ejercer su derecho al voto.

Empero, si alguna cosa es segura desde el inicio de esta centuria, es que el primer martes de noviembre de los años 2000, 2004, 2008 y 2012, miles de puertorriqueños acudieron a las urnas para terminar -cuatro años después- más pobres; atestiguando el cierre de fábricas y negocios de todo tipo; viéndose forzados a emigrar o pagando más impuestos para recibir menos servicios.

Según un análisis efectuado por El Nuevo Día, la amplia mayoría de los indicadores económicos de la Isla han ido a la baja por demasiado tiempo.

En materia de desempleo, por ejemplo, la administración de Alejandro García Padilla podría adjudicarse un logro en lo que atañe a desempleo, porque el indicador del Negociado de Estadísticas del Trabajo muestra sus niveles más bajos desde 2008. Sin embargo, el número más reciente de personas en la fuerza trabajadora supone también la peor tasa de participación en 16 años, estimándose en 40%.

El último cuatrienio donde el Producto Bruto (PB) y el Producto Interno Bruto (PIB) mostró avances positivos fue aquel de Sila M. Calderón. En contraste, al concluir el mandato de la única mujer gobernadora de Puerto Rico, la deuda pública bruta de la Isla mostraba una clara tendencia alcista, experimentando un alza de 30%, en relación al 2000.

En el período 2013 a 2016, alguno dirá que bajo García Padilla, la economía -medida por el producto bruto- estará mejor que bajo Luis Fortuño. Esto, si en efecto, al cabo de los cuatro años fiscales, la economía local se contrae seis décimas versus una baja promedio de 2% durante la incumbencia del único gobernador del Partido Nuevo Progresista (PNP) en lo que va de siglo.

En tanto, algún otro elector dará crédito a Aníbal Acevedo Vilá por sacar a la luz el verdadero cuadro fiscal de Puerto Rico y por intentar capturar un pedazo de la economía informal con el impuesto al consumo, al tiempo que culpará a Fortuño del endeudamiento actual y del despido de miles de empleados públicos.

De un lado u otro, los electores acudirán a entintarse el dedo índice, sabiendo que Puerto Rico no tiene capacidad para tomar prestado y con la incógnita que supone la renegociación de la deuda pública, cuyo peso es casi igual al tamaño de la pujanza económica en manos de las empresas e individuos residentes en Puerto Rico.

Tal vez, entrarán a la caseta de votación, preguntándose si habrá despidos en el Gobierno, si cobrarán su reintegro o tendrán que montarse en un avión para no regresar o sin saber que los fondos para la tarjetita de salud se acabarán en octubre de 2017.

Además, mostrarán aquella identificación (que posiblemente se hicieron en los años de escuela superior) sin pensar en que la inversión bruta de capital fijo -un indicador que suele mostrar la fe de la gente y las empresas en la economía de la que son parte- llega a su nivel más bajo en 16 años.

Factura a Washington

De acuerdo con la economista Heidi Calero, por años, los partidos políticos han propuesto iniciativas o estrategias económicas, pero nunca se ha discutido, en profundidad, la viabilidad de estas.

En esta contienda electoral, agregó la presidenta de H. Calero Consulting, la discusión parece centrarse en el carácter y la experiencia de los aspirantes, en momentos en que el futuro económico de la Isla estará más determinado por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), un ente federal, cuyo mandato en ley no contempla procurar la reactivación económica.

“Llevamos tres administraciones desde Acevedo Vilá, hablando de la crisis fiscal y las medicinas que nos han endilgado no han resuelto nada”, dijo Calero a El Nuevo Día.

Según Calero, en parte, el divorcio entre las promesas y la ejecución de los oficiales electos, responde a que Puerto Rico no controla aspectos cruciales de su desarrollo económico.

A manera de ejemplo, Calero destacó la implementación del arbitrio del 4% a las foráneas. Dijo que la administración García Padilla debió consolidar esa fuente de ingresos temprano en 2013 y ello no ocurrió.

Algo similar, dijo Calero, pasó durante la crisis financiera de 2008 y 2009. Entonces, Puerto Rico recibió millardos de dólares en los llamados fondos ARRA y a la fecha, no ha podido cuantificarse su utilización o efecto en la economía.

“Tampoco nadie ha dicho qué pasó con los sobre $14,000 millones que se emitieron en deuda bajo la administración Fortuño”, dijo Calero. Acto seguido, subrayó que la contracción económica de Puerto Rico es la principal causa de un patrón migratorio que solo es comparable a países o zonas en guerra.

Según Calero, la existencia de factores económicos que no controla Puerto Rico cobra más importancia en el contexto de las elecciones presidenciales, donde la discusión ha tomado un giro distinto hacia minorías como las mujeres y los hispanos.

El “jolgorio” y los asesores

Según el presidente entrante de la Asociación de Economistas de Puerto Rico (AEPR), José Caraballo Cueto, la ciudadanía en Puerto Rico no ve cambios sustantitivos en la batalla diaria de asegurar su sustento porque en la Isla, el proceso eleccionario es una especie de “jolgorio”.

“Los políticos siempre van a prometer y la gente está más pendiente a las caravanas que a lo que dicen los partidos”, dijo Caraballo al señalar que se vota en ausencia de un plan económico claro y vigoroso.

“Mucha de la gente que asesora a los gobernantes son los mismos. Fracasa una administración, llega la otra y los asesores son más o menos los mismos”, comentó el catedrático auxiliar y director del Centro de Información Censal de la Universidad de Puerto Rico en Cayey.

“Se habla de empresarismo, por ejemplo. En Puerto Rico, hay empresas con capacidad de exportación, pero no hay programas de segundo nivel que las ayuden a exportar, como pasó con los tigres asiáticos”, explicó Caraballo Cueto haciendo referencia a las economías de Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Singapur. A finales del siglo pasado, estas economías impulsaron reformas sustantivas para convertirse en ejes de producción, innovación tecnológica y servicios financieros de alcance global.

Propuestas que parten de mitos

“Los dos partidos dominantes en Puerto Rico no han logrado enfocarse en la receta que hace falta”, opinó, por su parte, el economista Ricardo Fuentes Ramírez, integrante de la Asociación Puertorriqueña de Economía Política (APEP).

La APEP agrupa a economistas interesados en la investigación de asuntos económicos y recién calificó los programas de Gobierno que deberían servir de referencia a los electores en esta jornada.

En el análisis de la APEP, el programa económico del candidato popular, David Bernier obtuvo C+, el del estadista Ricardo Rosselló Nevares obtuvo D+.

De acuerdo con el catedrático de Economía de la UPR en Mayagüez, aunque los partidos principales alegan tener propuestas distintas, en realidad, la sociedad puertorriqueña tiene ante sí “una receta” que sirve para atender “una crisis pasajera” y no una crisis estructural que requiere apartarse de la austeridad como política económica.

Según Fuentes Ramírez, el abismo entre la alegría que da el triunfo electoral y el desencanto hacia los oficiales electos al cabo de cuatro años, en parte, se explica porque los partidos presentan soluciones en función de “mitos económicos” como hacer recortes en el sector público para atajar “el gigantismo gubernamental”.

“Puerto Rico es muy desigual”, subrayó Fuentes Ramírez, al plantear que la brecha de poder adquisitivo en la Isla es de las peores, sea en comparación con otros países o en relación a estados de Estados Unidos.

“Ninguno de los gobiernos llevaron a cabo políticas de redistribución de ingresos y se profundizó la desigualdad. Ninguno de los gobiernos, realmente ha trabajado el tema de la desigualdad”, sostuvo Fuentes Ramírez al tiempo que recordó que la desigualdad es obstáculo mayor al desarrollo económico.

Según el análisis de la APEP, las propuestas del Partido del Pueblo Trabajador (PPT) y del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), las que obtuvieron A- y B+, respectivamente, parecen entender mejor el caos económico. Como resultado, dijo el economista, ofrecen alternativas más efectivas como sería adoptar un sistema contributivo progresivo, donde la carga impositiva recaiga en quien más ingresos devengue.

En cambio, según Fuentes Ramírez, las propuestas de los candidatos independientes, Alexandra Lúgaro (D+) y Manuel Cidre (D) son insuficientes, o pecan de trazar soluciones viciadas con los mitos que han contribuido al desgaste de la economía puertorriqueña.

“Si algo bueno ha sucedido con las candidaturas independientes es que se ha fomentado romper el bipartidismo”, dijo el economista al dejar claro, que el bipartidismo no es malo en sí mismo.

A preguntas de El Nuevo Día en torno a favorecer propuestas de partidos que no vencerán en las urnas, Fuentes Ramírez, sostuvo que el respaldo a esas organizaciones políticas tiene mérito.

Fuentes Ramírez indicó que al respaldar las políticas económicas dirigidas a atender la desigualdad y que supongan “un compromiso serio de rechazo a la austeridad”, se contribuye a que estos temas sean parte de la discusión pública y se consideren a la hora de formular política pública.

“Mientras más voces haya con el tema de la desigualdad, es posible que los partidos grandes escuchen ese mensaje”, dijo Fuentes Ramírez, quien entiende que para afrontar la coyuntura actual, se necesita que quien more en La Fortaleza a partir de 2017, comprenda lo que implica tomar decisiones para una economía en crisis.

El Nuevo Día


Rosselló dispara sus últimos cartuchos previo a las elecciones

Bajo una inclemente lluvia, el candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista (PNP), Ricardo Rosselló, realizó la tarde de este lunes un recorrido junto a su candidato a alcalde, Leo Díaz, por la ciudad de San Juan.

Ni la lluvia detuvo a Rosselló y a Díaz en un último intento por llegar a aquellos electores que aún están indecisos y para asegurarse que aquellos que sí están decididos salgan a votar.

Fueron muchas las personas que desafiaron las condiciones del tiempo y esperaron la caravana para saludar a los candidatos.

Algunos ondeaban banderines con el logo oficial de la campaña de Rosselló.

Hubo tramos del recorrido que ya la vía empezaba a inundarse debido a la fuerte lluvia que está cayendo en el área metropolitana, como el frente de la estación del Tren Urbano en Santurce. –

“Hoy tenemos aquí un empuje final para seguir creando el momento que se ha creado en San Juan en apoyo a la candidatura de Leo Díaz que confiamos va a salir victorioso “, expresó previo a salir al recorrido.

Este contacto, dijo, es importante y es lo que le ha permitido ver el apoyo que tiene la colectividad en la Capital.

En la caravana participaron también varios legisladores y el exalcalde de San Juan, Jorge Santini.

El Nuevo Día


Bernier intenta movilizar a populares molestos

A menos de 24 horas de las elecciones, el candidato a la gobernación por el Partido Popular Democrático (PPD), David Bernier, no solo pidió un voto de confianza a todo el país, sino que aprovechó para llamar a las urnas a aquellos populares que aún puedan estar molestos y no se dispongan a votar.

“Tú popular que tengas un disgusto, tu disgusto, tu frustración no puede ser mayor al sentido de responsabilidad que tenemos con los puertorriqueños de garantizar a este país el gobierno que mereces”, dijo Bernier desde la sala de la residencia de sus progenitores en Patillas.

“Tú estadista, tú independentista… no importa tu afiliación política, tú sabes que este país necesita en los próximos cuatro años estabilidad para tomar las decisiones correctas y echar este país hacia adelante. Tienes que salir a votar mañana”, abundó Bernier acompañado de sus padres, doña David y doña Celia; su esposa Alejandra Fuentes, su compañero de papeleta, Héctor Ferrer y dos de sus hermanos.

“Dame tu confianza. Dame tu voto para junto a Héctor Ferrer en Washington echar a Puerto Rico hacia adelante”, recalcó.

Por lo bajo en el PPD se comenta que quedan populares molestos con la administración de turno o que no se sienten llamados por el discurso de Bernier, quien ha reiterado que quiere cambios en la colectividad.

Pese a esto, Bernier se mostró confiado en que prevalecerá en las urnas este martes.

No obstante, al este diario preguntar si entendía que había amarrado a todas las bases populares, Bernier respondió “la mayoría”.

“Han invertido millones de dólares, el partido de oposición, para crear una percepción en un sector del electorado, entre ellos, buenos populares de que no miren a su candidato. Simplemente por coraje o por molestia”, reconoció el candidato.

Dijo que la abstención de los populares o no votar por él significaría votar por Ricardo Rosselló, quien “no tiene la capacidad para gobernar Puerto Rico”.

El mensaje de Bernier al país se produjo en Patillas, en la casa de sus padres, donde el pasado 16 de diciembre anunció que aspiraría a la gobernación. En las afueras de la residencia se escuchaban seguidores y vecinos que lo llamaban por su apodo: Quique.

El Nuevo Día