La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado de Guatemala por la muerte de la privada de libertad, María Inés Chinchilla Sandoval, quien cumplía una pena en el Centro de Orientación Femenino.

En la sentencia se lee que a la víctima se le denegó sistemáticamente al derecho a la salud al no proporcionarle los medicamentos adecuados y no otorgando a tiempo los permisos para asistir a las citas médicas.

Derivado de los padecimientos, Chinchilla Sandoval sufrió la amputación de una pierna y la disminución progresiva de su salud.

La víctima fue condenada en 1995 a 30 años de prisión; falleció el 25 de mayo de 2004.

La Hora