El gobierno ecuatoriano ha invertido 1.132 millones de dólares en infraestructura educativa nueva que consta de Unidades Educativas del Milenio y Unidades del Siglo XXI, lo que mejora la calidad y optimiza recursos educativos, indicó este lunes el ministro de Educación, Augusto Espinosa, quien calificó estas obras emblemáticas como “caballos de Troya para derrotar a la pobreza”.

Dijo que el país ha experimentado cambios profundos y recordó que en 2007 apenas se contaba con unas 20.000 instituciones educativas dispersas “que se caracterizaban fundamentalmente por ser pequeñas, el 71.15% de las cuales tenía menos de 100 estudiantes, estas escuelas no garantizaban la calidad educativa”, afirmó el ministro.

Además, indicó que en la última década los cambios han sido notables, no solo en la infraestructura sino también en la calidad educativa. “Los resultados de la evaluación internacional nos dicen que estamos en un nivel medio en América Latina”, sostuvo.

En el año 2012 inició un proceso de estandarización y todas las Unidades Educativas del Milenio poseen infraestructura similar. Para el 2016 se implementó las Unidades Educativas Siglo XXI que son una respuesta rápida a las necesidades y tienen una vida útil de 25 años.

“Cuando se ordena la oferta educativa y se construyen Unidades del Milenio y del Siglo XXI se mejora la calidad porque hay mayores dotaciones pero además se ahorra costos al Estado”, añadió.

¿Cómo se ha avanzado en la dotación de infraestructura en Ecuador?

Según datos proporcionados por el ministerio el Ecuador cuenta con un total 162 Unidades Educativas del Milenio. 70 están operativas, 52 en construcción y 40 en proceso de contratación.

En cuanto a Unidades Educativas Siglo XXI, 357 están en construcción y culminarán a finales del año 2017.

El monto de inversión realizado hasta el momento en infraestructura educativa es de 1.132 millones de dólares.

Misión Educación Cero Drogas

El ministro de Educación también se refirió al programa “Misión educativa: cero drogas”, que busca la erradicación del consumo de drogas en establecimientos educativos, a través del involucramiento de todos los actores que forman parte de la comunidad.

Actualmente, dijo, existen más de 155.000 padres de familia inscritos como voluntarios para ser parte de brigadas preventivas. “Tenemos protocolos establecidos para articularnos con los otros ministerios como Salud, Inclusión Social, Interior y con la Policía Nacional. Lo que hemos desarrollado alrededor del combate de sustancias nocivas en los planteles educativos es enorme”, manifestó el ministro.

En diciembre de este año, la Secretaría Técnica de Drogas realizará un censo para contar con información cualitativa lo cual permitirá medir año a año el avance de la política pública en la erradicación del consumo de sustancias nocivas en los planteles.

Andes