Organizaciones campesinas que integran el Movimiento El Campo es de Todos, los sindicatos de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (Stunam), Telefonistas, defensores de medios ambientes, así como la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras del Campo (ANEC), marcharon de la embajada de Estados Unidos al Senado de la República en rechazo al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (ATP)

El Senado comenzará a partir de este miércoles y hasta el próximo 23 audiencias públicas sobre el Acuerdo de Asociación Transpacífico (ATP),

El contingente de alrededor 4 mil personas según cifras oficiales, se unieron para exigir que los senadores no aprueben el acuerdo de lo contrario afectarían los derechos humanos y laborales de los mexicanos y los recursos naturales del país, pero sobre todo, afirmaron, incrementaría el número de pobres, principalmente en la población que habita el campo.

En el recinto senatorial entregaron un documento con los con los argumentos de rechazo al acuerdo, entre ellos tener una evaluación independiente del ATP, consultar a los pueblos indígenas sobre la conveniencia de aprobarlo, que los senadores respondan a los cuestionamiento de relatores de derechos humanos y hacer una consulta popular para que sea el pueblo de México el que decida o no si quiere que se apruebe.

“Si el Senado de la República ratifica la firma de este acuerdo se legalizará impunemente el hecho de que las corporaciones transnacionales y el capital financiero internacional terminen de explotar los recursos humanos, naturales y se apoderen de nuestro territorio y sobrexploten el trabajo de los mexicanos”, afirmó Agustín Rodríguez Fuentes, secretario general del Stunam.

Manifestó que el tratado además generará mayores índices de pobreza y desigualdad. “Cancelará nuestros derechos humanos, a la educación, salud, el agua, a la información. Todo esto en medio de una gran confusión hacia los mexicanos a quienes dicen que este tratado de comercialización generará mejores condiciones para los trabajadores del país”, lo cual agregó, es falso.

Recordó que recientemente senadores y diputados aprobaron una reforma a la justicia labora, la cual cancela las juntas locales y federal de conciliación, “y no crean que lo han hecho como una concesión a la lucha de los trabajadores sino como un cumplimiento de los compromisos internacionales para crear las condiciones de mayor explotación para los trabajadores mexicanos, es por eso que rechazamos la ratificación del ATP, no es lo viable cuando tenemos una política económica fallida y e país depende de un 70 por ciento de la comercialización externa”.

Por separado, Moisés Acuña Austria, secretario de asuntos políticos del sindicato minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia, señaló que en México existe un sistema que actúa en contra de la libertad de asociación y organización de los trabajadores, que se basa en la aplicación de contratos de protección patronal que han mantenido a los trabajadores de los diferentes sectores en la pobreza.

Demandó al Senado garantías de seguridad para su presidente y secretario general y que termine la persecución política en su contra. También que no aprueben la firma del ATP, por el contrario, promueva el respeto a la autonomía sindical “e investigue a empresarios corruptos como German Larrea, propietario de Grupo México y se castigue conforme a la ley ya que ha dañado al medio ambiente como ocurrió con el derrame de más de 40 mil metros cúbicos de desechos tóxicos en agosto de 2014 y que mató fauna y flora así como la presencia de enfermedades epidérmicas e incluso cáncer entre pobladores de que habitan cerca de los ríos Sonora y Bacauchi”.

En la movilización que concluyó antes de las 14 horas, también participaron las organizaciones Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC-JDLD), Central Nacional Plan de Ayala (CNPA) y de la Central Campesina Cardenista, por mencionar algunos.

La Jornada