“Cartes vendepatria” fue el coro que surgió de pronto con fuerza entre la gente a solo unos 20 metros de donde estaba el Mandatario. La manifestación generó la rápida reacción de la Policía, que ya estaba en el lugar con un pelotón de antimotines al tener noticias de que habría una protesta de repudio.

A empujones y golpes, los antimotines hicieron retroceder a los labriegos a unos 100 metros del lugar, mientras estos aún gritaban consignas. Afirmaban que “un corrupto como Cartes está rematando el país”, y que a ellos no les iba a engañar con la inauguración de casas.

Un antiguo dirigente de la FNC, Odilón Espínola, encabezó la manifestación. Dijo que no cuestionan la construcción de casas a los campesinos pobres, pero que con eso el Gobierno no va a tapar su política de remate de bienes más importantes del país. En la escaramuza, en medio de griteríos y ruidos de escudos, algunos policías cayeron al suelo, por las irregularidades del terreno.

ABC