Frente al nuevo escenario en la relación entre México y Estados Unidos, a raíz de las elecciones en esa nación, el presidente Enrique Peña Nieto sostuvo que habrá de trabajarse ‘‘con enorme pragmatismo’’. Subrayó que se privilegiará el diálogo para alcanzar coincidencias, pero ‘‘sobre la base de tres principios no negociables: defender la soberanía, el interés nacional y la protección de los connacionales que residen en el país vecino’’.

Peña Nieto convocó a la unidad nacional en este momentos: ‘‘Sepamos defender y seguir trabajando por lo que hemos logrado a través del esfuerzo de varias generaciones. Dejemos de lado actitudes particulares e incluso partidarias. Hoy nos convoca trabajar de un solo lado, por un solo motivo, por una sola razón: se llama México’’.

Al clausurar la 14 Cumbre Mundial de Negocios, el mandatario reconoció que el escenario internacional y la apertura de un nuevo capítulo en la relación bilateral ha generado incertidumbre, a pesar de lo cual México tiene razones fundadas para enfrentar el desafío con optimismo y convertirlo en una oportunidad. ‘‘El futuro de México depende exclusivamente de nosotros mismos, de nuestra unión y de nuestro esfuerzo’’.

En la clausura del foro ningún orador mencionó a Trump, pero todos aludieron al viraje planteado en su relación con México. Peña Nieto dijo que se debe encarar la coyuntura sobre la base de la confianza y el optimismo en las potencialidades del país, en la estabilidad económica, en las reformas estructurales en marcha y en la unidad nacional.

En este contexto, advirtió que con la nueva administración de Estados Unidos ‘‘dialogaremos sobre la base de que la palabra y la razón son el mejor medio para la convivencia entre personas y naciones’’. Será el diálogo la vía para encontrar coincidencias. Para ello, el gobierno trabaja en generar certidumbre a los inversionistas y el buen desarrollo de negocios en México, a partir de tres frentes centrales, entre los que destacó la preservación de la estabilidad macroeconómica.

Adelantó que su administración mantendrá un entorno económico estable sobre la base de finanzas públicas sanas, un tipo de cambio flexible, la autonomía de la política monetaria que corresponde al Banco de México y un sistema bancario robusto. Asimismo, habrá certidumbre en la aplicación de cada una de las reformas estructurales y se avanzará en la consolidación del estado de derecho mediante las reformas al sistema de justicia.

En la prolongada arenga presidencial, en que censuró a quienes ‘‘dicen que no habría razón para ser optimistas sobre el futuro de nuestro país, pero yo más bien me pregunto: ¿cómo no serlo?’’

Peña Nieto hizo una larga descripción de los motivos del optimismo que debe tener el país, partiendo de la reciente aprobación ‘‘del paquete fiscal más ambicioso en nueve años’’, con el consenso de la mayoría de las fuerzas políticas que avalaron el ajuste al gasto gubernamental.

Entre los factores a ponderar para sostener la confianza en el futuro destacó la estratégica ubicación geográfica que convierte a México en un puente entre América del Norte y América Latina, así como entre la región Asia-Pacífico y América del Norte. Refirió que estos elementos permiten que el país mantenga su atractivo como destino de inversiones de las empresas globales, entre las que destacó el sector automotriz.

El mandatario también destacó el ritmo de crecimiento del empleo formal, que en octubre alcanzó 171 mil plazas, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, lo que representa 17 por ciento más que el mismo mes de 2015 y con lo cual se alcanzan 2.5 millones de puestos de trabajo, el triple de los creados en cuatro años de la administración pasada.

‘‘¿Cómo no ser optimistas con lo logrado con 13 reformas estructurales? Las reformas lo que significan es que el futuro de México está en las manos de los propios mexicanos’’, dijo el Presidente.

Citó como sustento de la confianza tanto la realización de una nueva convocatoria de la Ronda 2 para adjudicar contratos de exploración y extracción en esta semana, así como la reciente presentación del nuevo plan de negocios de Petróleos Mexicanos, en el que se pone, por primera vez, la rentabilidad de la empresa como principal objetivo.

Aludió al efecto de la reforma en telecomunicaciones, que impulsará la operación de la Red Compartida, la cual permitirá duplicar la oferta de Internet en todo el país, y habló de las inversiones en infraestructura y del avance en la reforma educativa como otros fundamentos del optimismo que ayer reivindicó.

La Jornada