Argentina: amplio repudio a la condena de tres años en suspenso a la diputada del Parlasur Milagro Sala

“No van a lograr que me venga abajo”

“No van a lograr que me venga abajo. Estoy lo suficientemente fuerte para seguir adelante”, dijo Milagro Sala en sus primeras declaraciones públicas tras la condena a tres años de prisión en suspenso que le impusieron por un escrache a Gerardo Morales en el que ni siquiera estuvo. La dirigente social le apuntó justamente al gobernador de Jujuy por la persecución de la cual es objeto y dijo que “Lo que hace es llamar por teléfono y apretar a los jueces y fiscales y por ahí algunos tienen miedo de que les hagan un jury de enjuiciamiento”.

Sala fue condenada ayer al término del primer juicio en su contra. El tribunal que la juzgó por el escrache contra Morales en 2009, cuando el radical era senador, consideró prescripto el delito de amenazas, pero la culpó por los daños provocados durante la protesta. Toda la causa se basó en el relato de un testigo que afirmó que ella le ordenó participar en el escrache pero tampoco estuvo.

“Suspendieron los juicios de lesa humanidad por hacerme el juicio por los huevos, que es una fantochada. Yo no estuve ahí, no tengo nada que ver. Le creen a una persona que es delincuente, que trabaja en la gobernación de Morales. Me da indignación porque a toda costa me quieren tener presa”, declaró esta manaña Sala en diálogo con Radio Del Plata.  Al cabo de la charla que mantuvo desde el penal de Alto Comedero, donde está detenida desde hace casi un año, se refirió a las condiciones de su detención, las presiones de la Justicia y la situación política en Jujuy.

Además de responsabilizar al gobernador  por la persecución en su contra, la líder de la Tupac Amaru contó que “la Jujuy de Morales es de represión, de desocupación y de pobreza. Morales tiene el mismo discurso que Macri: dice que estamos viviendo la paz social, que la gente está contenta. Mentira. La gente tiene mucho miedo por todo lo que hace”. Remarcó, además, que “el gobernador está ganando 214 mil pesos” y “a los empleados públicos les dio 2500 pesos de aumento salarial”.

Sala relató que en Jujuy “hay gente que tiene mucho miedo  porque la amenazan, la persiguen. Es difícil”.  “Jujuy se ha vuelto una provincia militarizada. Pegan mucho a los chicos. Van al barrio, hacen allanamientos. No sólo en la Tupac sino en varios lugares”, agregó. También reveló que incitan a sus compañeros a denunciarla: “Si alguna vez fuiste compañero mío tenés que denunciarme y que me sigan armando causas. Algunos los compran por 600, 400 mil pesos.”

Sobre sus días en la cárcel, Sala contó que le sacaron el psicólogo. “Para mí eso es importante para la contención”, señaló la dirigente social y añadió: “No tengo maltrato físico en la cárcel. Preferiría que me metan una piña antes de que me saquen el psicólogo. Con el psicólogo uno tiene una contención, podes hablar. Hoy no tengo con quien hablar, con quien llorar. Nos tratan como los peores delincuentes.”

La referente de la Tupac Amaru  explicó que ahora está “usando a los familiares y a los amigos que me vienen a ver como contención”. “Todo es tan duro conmigo porque lo que están haciendo es que uno se bajonee y entre a deprimirse. No le pienso dar el gusto. Hay toda una patria que quiere recuperar los 12 años que nos han robado. No van a lograr que me venga abajo. Estoy lo suficientemente fuerte para seguir para adelante”, agregó.

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Reacciones contra la condena

Dirigentes políticos, organismos de derechos humanos y hasta el presidente de Bolivia, Evo Morales, repudiaron la condena en suspenso contra Milagro Sala. “Peligroso precedente para el ejercicio del derecho a la protesta”, advirtió el CELS. El Tribunal Oral Federal de Jujuy dictó “una sentencia arbitraria en la que se condenó sin pruebas”, destacó. “Expresamos nuestra solidaridad con Milagro Sala y condenamos la criminalización de la protesta social que solo busca justicia, igualdad y la dignidad de los más pobres”, escribió Morales en su cuenta de Twitter. “No se puede silenciar la voz de los humildes. Milagro Sala representa la lucha de todos los Movimientos Sociales”, señaló el mandatario de Bolivia, que difundió una foto suya junto a Sala, ambos con el puño apretado

Durante el proceso “se hizo todo lo posible para sostener la acusación por hechos que, en todo caso, sólo podrían admitir una calificación más leve y que deberían haber sido considerados prescriptos”, señaló el CELS. Recordó que Sala no estuvo presente, por lo que tribunal “tuvo que realizar una interpretación extensiva de la figura de instigación” que es “contraria al principio de legalidad”. La justicia “fijó una pena desproporcionada a una dirigente social a partir de un testimonio que no tiene ninguna credibilidad, por un episodio del que no participó”, concluyó. H.I.J.O.S. Jujuy repudió el fallo, que tiene como fin “el cercenamiento del derecho a la demanda y la criminalización de la protesta social”. “Los tribunales ordinarios de la provincia se han sumado a la persecución política hacia lxs militantes que hoy son la oposición al gobierno de Gerardo Morales y Mauricio Macri”, advirtió.

“La condena a Milagro Sala, sin ninguna prueba, es una vergüenza para el sistema judicial jujeño”, escribió el ex canciller Jorge Taiana. Su compañero en el Parlasur, Agustín Rossi, destacó que “el prejuzgamiento es harto evidente” y la prisión preventiva “tiene el designio de desmantelar la obra de la Tupac Amaru y agredir a quien la lidera”. Durante la discusión por la resolución 125 “me agredieron en innumerable cantidad de oportunidades y nunca, a ningún fiscal, se le ocurrió tomar esos acontecimientos para iniciar una campaña política-judicial”, recordó.

El titular de la CTA, Hugo Yasky, escribió que la justicia de Jujuy actúa “a las órdenes del poder político y económico”. “Un fallo vergonzoso. ¡No vamos a parar hasta ver a Milagro libre!”, señaló. Para Fernando “Chino” Navarro, del Movimiento Evita, “estamos ante un precedente nefasto que va mucho más allá de Milagro Sala”. “Reconocen que la llevaron a juicio por un hecho prescripto pero igual le dan 3 años, siendo que no estuvo en los hechos. Un fallo claramente impregnado por la voluntad política del gobernador”, señaló. “Una vergüenza”, escribió el senador Juan Manuel Abal Medina. “No hubo Milagro ni Justicia”, tituló el ex ministro Daniel Filmus. Para Martín Sabbatella, de Nuevo Encuentro, “se trata de un fallo político disparatado, vergonzoso y totalmente repudiable”. “La condena a Milagro es la expresión vergonzosa de un Poder Judicial adicto al feudo Morales”, señaló.

“Qué vergüenza el Poder Judicial. Hoy más que nunca. Jueces que nadie eligió, son nombrados x componendas entre los partidos mayoritarios”, reflexionó Miryam Bregman, del PTS. “En TN festejan que condenaron a una persona que no estuvo en los hechos. Acá no se trata solo de Milagro Sala, es un precedente nefasto”, advirtió. “Todos estamos en peligro con esta jurisprudencia”, enfatizó. Su compañero Nicolás del Caño consideró que la condena “es un bochorno digno de un régimen cuasi dictatorial”. Alejandro Bodart, del MST, señaló que “es una condena injusta, por venganza política, de una justicia claramente sometida a Gerardo Morales”. “Con el castigo a su persona el gobierno macrista busca disciplinar toda protesta popular”, destacó.

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Condenaron a Milagro Sala a tres años de prisión en suspenso por escrache contra Morales

Milagro Sala, líder de la Tupac Amaru, fue condenada a tres años de prisión en suspenso en el marco del juicio por el “escrache” de 2009 contra el entonces senador y actual gobernador, Gerardo Morales.

En su fallo, el Tribunal Oral Federal de Jujuy dispuso que la dirigente social realice trabajos comunitarios y también condenó a los cooperativistas Graciela López y Ramón Salvatierra a tres y dos años de prisión en suspenso, respectivamente, por considerarlos coautores de daños agravados materiales de los hechos investigados. El fallo completo con los fundamentos de los magistrados se conocerá el próximo 3 de febrero, tras la feria judicial.

La abogada de Sala, Elizabeth Gómez Alcorta, afirmó que se trata de “un fallo injusto y no ajustado a derecho”, al considerar que no había pruebas para determinar que la líder de la agrupación social haya sido la instigadora del “escrache”, tal como había denunciado Morales.

“Para nosotros, en principio, es injusto y no está ajustado a derecho, no hay ninguna prueba válida para decir que Milagro haya enviado a nadie” a la protesta, sostuvo la letrada en declaraciones a la prensa tras el veredicto. Por su parte, el marido de Sala, Raúl Noro, advirtió en la sala de audiencias: “Este es un fallo de Morales”.

Los integrantes del Tribunal jujeño, Mario Juárez Almaraz, Maria Alejandra Cataldi y Federico Santiago Diaz, dispusieron los tres años de prisión en suspenso para Sala por el delito de daños cometidos durante la protesta, en tanto que la absolvieron por amenazas, al considerar que esa acusación ya se había extinguido.

La Fiscalía había reclamado tres años por los dos delitos (un año y medio por cada uno), ya que en el caso de la amenaza consideraba que se trataba de una coactiva, situación que tiene penas más altas y de haber sido avalada por los jueces no habría prescribido.

Con esta sentencia, Milagro Sala queda libre en el expediente por el “escrache”, aunque seguirá presa por otras causas por supuestas irregularidades en el manejo de fondos públicos girados desde la Nación a su agrupación: además, este jueves se conocerá el veredicto del proceso contravencional por el acampe que tuvo lugar en la Plaza Belgrano en diciembre de 2015.

“Les pido, señores jueces, que no se dejen apretar por el poder político, dicten lo justo”, había reclamado la dirigente antes de la lectura del veredicto. La dirigente social señaló que “nunca me imaginé que me iban a hacer pagar este costo por las protestas”. “Siento dolor por la injusticia que estamos viviendo”, añadió. En un discurso breve, la dirigente social indicó ante los jueces que “nosotros volvimos a instalar la cultura del trabajo”. Sala sostuvo que el “pecado” de la organización Tupac Amaru “fue querer que haya igualdad”.

Durante esta última audiencia, Sala contó con el acompañamiento de un importante número de diputados, dirigentes y exfuncionarios kirchneristas, entre ellos los diputados nacionales Juan Cabandie, Marcelo Santillan, Josefina Gonzalez, Mabel Carrizo, Veronica Mercado, Gabriela Estevez, Lucila Masin, Cristina Brites, Luana Volnovich y Fernanda Raverta.

También asistieron el secretario de Derechos Humanos de Santa Cruz, Horacio Pietragalla; el diputado provincial Miguel Funes; Estela Diaz, Eduardo Tavani y Anibal Ibarra, del Comité por la Libertad de Milagro Sala; Lita Boitano de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas; y el presidente del Cels, Horacio Verbitsky; entre otros.

Sala fue detenida el pasado 16 de enero, en tanto que este juicio fue iniciado a partir de una denuncia de Morales en la que la acusó de ser la instigadora del “escrache” que sufrió en octubre de 2009, cuando era senador nacional y le tiraron huevos durante una actividad en el Consejo Superior de Ciencias Económicas en la provincia.

Sala fue detenida el pasado 16 de enero, en tanto que el juicio que se le sigue fue iniciado a partir de una denuncia que le hizo Morales por ser la supuesta instigadora del “escrache” que sufrió en octubre de 2009, cuando era senador nacional y le tiraron huevos durante una actividad en el Consejo Superior de Ciencias Económicas.

• Tupac Amaru denunció un incendio intencional en un depósito

A horas del inicio de la audiencia, la organización social Tupac Amaru, que lidera Milagro Sala, denunció el incendio “intencional” de un depósito en el que se encontraban más de 400 colchones, ubicado en el barrio Alto Comedero de la capital provincial.

El incendio “se produjo entre las 7 y las 9 horas” y para tal fin “habrían roto una ventana por donde ingresaron los agresores”, ello “de acuerdo con la información brindada por quienes participaron de las primeras actuaciones”, según manifestó la Tupac Amaru en un comunicado de prensa.

En el lugar “se encontraban unos 400 colchones que se habían prestado hace pocos días a la Secretaría de Deportes de la Provincia para alojar a personas en la sede de la Tupac Amaru el fin de semana del 9 y 10 de diciembre”, fecha en la que se realizó un torneo interprovincial de futbol infantil en el que participaron niños de distintos lugares del NOA.

Milagro Sala está detenida en el penal de Alto Comedero desde enero pasado, imputada por los delitos de “fraude a la administración pública”, “asociación ilícita”, extorsión”, “enriquecimiento ilícito” y “evasión impositiva”. Además, a principios de diciembre, el juez Pablo Pullen Llermanos la procesó por “homicidio agravado en grado de tentativa por promesa remuneratoria”.

Ámbito


“Dignificar a los que menos tienen me significó estar sentada en este sillón”

Milagro Sala abandonó el estrado y se hundió en un abrazo profundo con Graciela López, la otra imputada en el juicio por el escrache de 2009 al hoy gobernador Gerardo Morales. Acababa de decir sus últimas ante el Tribunal Oral Federal de Jujuy. “Dignificar a los que menos tienen me significó estar sentada en este sillón. Pero les pido señores jueces, como les dije el primer día, que no se dejen apretar por el poder político. Dicten lo justo”, les pidió la dirigente de la Tupac Amaru, detenida desde enero pasado por un encadenamiento de causas penales impulsadas desde la casa de gobierno y el poder político y económico local.

Horas más tarde, se conoció la sentencia: tres años de prisión en suspenso por el escrache a Gerardo Morales en 2009 y absuelta por amenazas.

“Hemos dignificado a miles de compañeros. Ese fue nuestro pecado. Pero yo no lo siento como pecado, porque queríamos la igualdad en un país muy rico. Y donde antes se venían a llevar todo y hoy volvieron otra vez los que siempre se la llevaron: las grandes empresas, las grandes corporaciones, los oligarcas”, dijo Sala en sus últimas palabras.

Previamente, agregó: “Dicten lo justo. Cuando me he manifestado siempre he dado la cara, nunca he mandado al frente a los compañeros ni esconderme bajo la cama. Pero que les quede claro señores jueces, hemos trabajado, hemos dignificado, hemos educado, hemos recuperado la cultura del trabajo. Y recuperamos a miles de jóvenes de la droga, la prostitución y el robo, y que hoy han vuelto de nuevo. Es como si nuestro país estuviera retrocediendo”.

Sala utilizó durante cinco intensos minutos su derecho a hablar por última vez en el debate oral que comenzó el 15 de diciembre pasado por un escrache a huevazos cometido el 16 de octubre de 2009 en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, en el que Morales y el entonces Auditor General de la Nación, Leandro Despouy, iban a dar una conferencia sobre políticas públicas y terminaron enchastrados. De esa protesta no participaron la Tupac Amaru ni Milagro. Por este caso, Sala fue condenada a tres años de prisión en suspenso.

En el final del juicio, la dirigente social recordó la enseñanza de sus padres y reivindicó la educación, el trabajo, la honestidad, como los valores que guiaron a la Tupac y las organizaciones sociales de la Red. Por eso remarcó la importancia que le asignaron a recuperar la cultura del trabajo.

“Volvimos a instalar la cultura del trabajo. Volvimos a inculcar también que había que construir nuestra propia vivienda, nuestro futuro. Y que no había que pensar en comer hoy, sino que había que comer hoy, mañana y pasado”, dijo. Y remató: “lamentablemente nunca pensé que este costo tendría que pagar. Que iban a judicializar la protesta. Siento mucho dolor interno por la injusticia que estamos viviendo”.

La audiencia comenzó a las 16 y el público estalló en un aplauso cerrado apenas Milagro ingresó rodeada por agentes del Servicio Penitenciario. El debate se dio en un tribunal fuertemente custodiado por efectivos de la Policía Federal, incluidos un grupo de operaciones especiales con cascos y escudos.

En ese contexto, la dirigente social se saludó con su esposo, Raúl Noro, y con varios de los asistentes a la audiencia. Entre ellos se saludó con el diputado nacional Juan Cabandié y se dio un efusivo abrazo con el ex secretario de comercio Guillermo Moreno. “Viva Perón”, gritó Sala. “Oh… Vamos a volver”, entonó el ex funcionario, apenas se separaron, y arengó el lugar.

Luego de las palabras de los tres imputados, Sala, López y Ramón Salvatierra, el tribunal ingresó en un cuarto intermedio de dos horas para deliberar y dar veredicto. Sala quedó sentada junto a su abogada: “Una gringa hoy defiende a una coya”, dijo abrazada a Elizabeth Gómez Alcorta.

-¿Qué vas a hacer cuando quedes libre, Milagro?- preguntó un periodista cuando el servicio penitenciario se llevaban a la dirigente.

-Voy a seguir trabajando- respondió Sala. Y aprovechó un micrófono de C5N para reclamar: -Gerardo Morales, pagale el bono de $8000 a los compañeros.

“Criminalización”

Al momento de las últimas palabras también hablaron Graciela López y Ramón Salvatierra, los otros acusados.

“En este juicio quedo muy en claro y muy evidente el revanchismo político hacia las organizaciones sociales por parte de un poder político que es el primer responsable de la crisis de 2001”, disparó López. Y remarcó que los responsables de la peor crisis social y económica que vivió la argentina son “los mismos que hoy nos llevaron al banquillo de los acusados”.

“Hoy se criminaliza la protesta en una Argentina donde costó muchísima sangre recuperar la democracia”, dijo. Y culminó: “Nosotros estamos acá a punto de que nos dicten sentencia por luchadores mientras que Carlos Pedro Blaquier, el genocida mas grande de Jujuy, hoy esta libre”.

Tiempo Argentino