Colombia: el presidente Santos crítica a su antecesor Uribe que califica como “farsa” el desarme de las Farc

Santos le responde a Uribe sobre dejación de armas de las Farc

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, respondió las críticas de su antecesor Álvaro Uribe Vélez, quien la víspera calificó de “farsa” el acto de dejación de las armas por parte de las Farc.

“Se están quedando sin argumentos”, dijo Santos al explicar que la entrega de armas por parte de esa guerrilla fue “un hecho histórico”.

“A partir de ayer -martes- las Farc como grupo armado dejaron de existir después de 53 años”, afirmó el jefe de Estado al intervenir en la inauguración oficial de la nueva sede de la Contraloría General de la República en el Centro Administrativo Nacional de Bogotá, sobre la Avenida El Dorado.

Reconoció que aún falta mucho por implementar de Acuerdo Final de Paz con las Farc, porque dijo “es el acuerdo más completo y más complejo en la historia de la humanidad para resolver un conflicto armado, y eso lo dice todo el mundo”.

Por eso, sin mencionarlo, le respondió a Uribe, quien además dijo que las Farc no entregaron más de diez mil fusiles que, según él, le vendió a las Farc Vladimiro Montesinos, el polémico exasesor de Seguridad Nacional del expresidente de Perú Alberto Fujimori.

“Hay algunos que dicen que lo de ayer fue una farsa porque las Farc no entregaron todas las armas. Dicen, por ejemplo, que Montesinos en Perú le había vendido hace muchos años diez mil fusiles a las Farc y que dónde están. Eso es rebuscar muchas razones para no celebrar una muy buena noticia”, dijo el primer mandatario.

Y se preguntó: “¿Dónde están las armas de Montesinos?”.

En ese sentido, el jefe de Estado recordó que desde que era Ministro de Defensa, hace once años, todos los días la Fuerza Pública capturaba a dos o tres guerrilleros con su armamento. “Desde hace once años, cuando fui Ministro de Defensa, hemos incautado miles de caletas, cientos de miles de fusiles están en manos de la Fuerza Pública, del Ejército y la Policía, entonces venir a estas alturas a decir que las Farc entregaron menos armas, eso no es así”, afirmó Santos.

Y recordó que el sistema de Monitoreo y Verificación de las Naciones Unidas dijo ayer que “nunca había existido esa rigurosidad, esa forma tan completa de esa entrega de armas, en ninguna parte del planeta. En los conflictos de El Salvador, en Guatemala, Sri Lanka, por cada tres guerrilleros se entregaba un arma. Aquí se entregó un arma por cada guerrillero y cada uno tuvo que firmar personalmente esa entrega”.

Además explicó que la ONU certificó que todos los fusiles se registraron, que a cada guerrillero se le entregó un certificado en el que se compromete a no volver a usar las armas. “De manera que quienes no quieren escuchar esas buenas noticias pues se están quedando sin argumentos”.

También desmintió que la paz cueste más que la guerra.

“Hay gente que dice que la paz cuesta mucho. Eso es un contrasentido, la guerra cuesta mucho más. Un país en paz progresa más que un país en guerra. 53 años de guerra era como un freno de mano”, aseguró el Presidente, y concluyó que según estudios económicos, el conflicto le costó al país más de 2% del PIB durante todo el tiempo que duró la guerra.

El Colombiano


Uribe: Desarme total no hay

–“Que entreguen armas está bien, pero en qué quedan los fusiles que le compraron a Montesinos, que sean 10 mil y no 50 mil, y las municiones”, cuestionó el expresidente y senador Alvaro Uribe Vélez en una declaración que emitió en torno al acto final de dejación de armas por parte de las Farc cumplido este martes en la zona vereda del municipio de Mesetas, Meta.

Uribe Vélez trajo a colación el hecho registrado en el año 1999. Vladimir Montesinos, quien era asesor del presidente peruano Alberto Fujimori, vendió a las Farc 10 mil fusiles AK-47 calibre 7,62 milímetros, procedentes de Jordania y las hizo llegar a manos del grupo guerrillero en cajas que fueron arrojadas desde un avión que sobrevoló las zonas de los departamentos de Vichada, Guainía y Vaupés.

El 21 de setiembre del 2006, Montesinos fue condenado a 20 años de cárcel por esa venta ilegal de armas a las Farc.

“Que entreguen arma está bien, pero desarme total no hay”, afirmó el exmandatario, tras resaltar que el presidente Juan Manuel Santos había dicho que las Farc tenían 14 mil armas y luego el comisionado de paz dijo que se habían desmovilizado 10 mil guerrilleros y que cada uno entregó su arma de dotación y al final la ONU certificó 7 mil 132 arma.

¿Y en qué quedan los proyectiles tierra-aire?, preguntó Uribe Vélez.

El expresidente y senador recordó además que las Fuerzas Armadas afirmaron que en el periodo de diálogo las Farc adquiririeron “en canje por cocaína entre 4 mil y 8 mil armas” y agregó:

“También dijeron las Fuerzas Armadas que la organización terrorista tenía 4 armas por cada guerrillero”.

¿Y en que quedan las caletas o escondrijos? Un día se habla de 400, al otro día de 900, cuestionó igualmente el exmandatario, para concluir:

“Que entreguen armas está bien, pero desarme total no hay”.

Con criterios criterios similares en las redes sociales, otros congresistas de Centro Democrático se pronunciaron también en torno al fin del proceso de entrega de arma por parte de las Farc.

Por ejemplo, María del Rosario Guerra, dijo:

-En marzo, Santos hablaba de un inventario de 14 mil armas. Hoy ONU certifica entrega de 7.132. ¿Otro conejo? ¿Las 900 caletas para cuándo?

A su turno, Ivan Duque señaló:

-Para dar confianza frente al “desarme total” cabecillas de Farc deben perder todos los beneficios si aparecen + caletas. No más engaños.

Por su parte, la senadora Thania Vega indicó “Farc y gobierno Santos mienten sobre dejación de armas” y además de destacar la contradicción sobre el número de entrega de armas, “el anuncio dice una cosa, la realidad es otra”, también advierte que la hubo entre Santos y Timochenko, pues mientras el primero aseguró que las Farc desaparecían, el segundo aclaró que no se acababan.

Alfredo Rangel:

-Hoy se formalizó la farsa del desarme de las Farc…No entregaron todas sus armas, aunque ONU y Santos quieran ocultar ese engaño

Otro senador uribista, Carlos Felipe Mejía, precisa:

-Santos, Farc y ONU creen que los colombianos somos unos tarados y que nos comimos el cuento de la entrega de armas más mentirosa del mundo.

El expresidente conservador Andrés Pastrana, trinó:

-Las #FARC entregaron algunas armas cuando @JuanManSantos les entregó la Constitución y la ley.

-Los que están en contra de nuestra coalición triunfante (con Uribe) no están a favor de nadie.

Pero, congresistas y dirigentes de otras corrientes políticas celebraron el hecho:

Marta Lucía Ramirez:

-Sin duda es positivo para Colombia la entrega de un importante número de armas. Puede ONU certificar que son TODAS?

-Más allá de desmovilización de 6000 guerrilleros y entrega de armas, la Paz requiere mucho más y entre otras, acatamiento a Const Nal y ley

Ivan Cepéda:

-Bello día para Colombia: día para soñar y desear la convivencia civilizada entre quienes integramos esta Nación.

Antonio Navarro Wolf:

-Yo me desarmé en 1990 porque entendí q la lucha armada era un camino sin salida. La historia nos dio la razón.

Claudia López:

-Voté por Santos sólo por vivir este #AdiosALasFarc Es merecido reconocerle que nos cumplió. Por vivir este día valió la pena dar ese voto

Jorge Robledo:

-Excelente el pase de las armas de las Farc a la ONU. Cambiaron la voluntad política que los llevó a actuar con las armas por actuar sin ellas.

Clara López Obregón:

-¡En Paz , que #VivaLaVida !

-El de hoy es un #BuenosDías diferente.Hoy más de 7mil armas que eran de las FARC, dejan de existir.Ahora demos el salto y #DejémonosDeOdios.

-Dejación de armas de las Farc es un triunfo de la voluntad de paz de los colombianos. Ahora proyectemos la reconciliación #SiaLaVida

Roy Barreras:

-Este gran dia en q las Farc dejaron las armas xa siempre quiero recordar el compromiso etico de proteger sus vidas garantia de NO repetición

-Este dia del #FINDELASFARC hay q recordar compromiso indelegable del Estado de copar todo el territorio y garantizar seguridad a comunidades

-Muchos dias. Muchas noches. Muchos años trabajando y soñando por esta #PAZREAL que vemos hoy. Valió la pena!!

Armando Benedetti:

-Un día HISTÓRICO para Colombia porque se confirma el silencio definitivo de las armas. Por fin le decimos #AdiosALasArmas y #ChaoALaGuerra

-Horacio Serpa Uribe:

-Gran día. Lo de la paz resultó cierto. Increible. Te abrazo y te felicito, Colombia.

El exministro Juan Fernando Cristo:

-¡Nunca olvidaremos este día histórico para La Paz de Colombia!

-Hace 7 años era impensable que las Farc desaparecieran como organización militar.Hoy es una realidad tras 52 años de guerra. Lo logramos!

-No cabe duda.Que 7000 hombres armados dejen las armas e ingresen a la legalidad es la mejor noticia para Colombia!.Unámonos todos por La Paz

-Triste que a algunos les duela que las Farc desaparezcan como organización militar y se transforme en partido político.

-El desarme de los fusiles no es suficiente para lograr La Paz. No será que este es el momento de desarmar los espíritus y los corazones?

En el acto cumplido en Mesetas, Meta, el presidente Juan Manuel Santos, proclamó: “Hoy es el día en que las armas se cambiaron por las palabras”, y advirtió:

“Puedo decir, desde el fondo de mi corazón, que por llegar a este día, por vivir este día, por lograr este día, ha valido la pena ser presidente de Colombia”.

También indicó que lo más importante hoy es que “las armas que alguna vez se levantaron para atacarnos entre nosotros serán guardadas y selladas en contenedores a cargo de la más alta y confiable organización internacional, creada precisamente para buscar y garantizar la paz en el mundo”.

Además dijo que “nos espera un camino largo todavía. Pero el Gobierno está firme cumpliendo lo pactado, y lo seguiremos cumpliendo hasta la última coma, así como esperamos que ustedes lo sigan haciendo”.

Luego señaló: “No estoy, y seguramente nunca estaré, de acuerdo con ustedes sobre el modelo político o económico que debe tener nuestra nación, pero defenderé con toda la determinación, con toda la contundencia, su derecho a expresar sus ideas dentro del régimen democrático, porque esa es la esencia de la libertad en un Estado de derecho”.

Radio Santa Fe


¿Qué pasará después del desarme completo de las Farc?

¿Cuántas armas entregaron las Farc, qué tipo de artefactos, adónde van a parar? ¿Qué pasos tendrán que dar los integrantes de la guerrilla de las Farc para llegar a la vida civil? Estas y otras dudas de los colombianos frente al estado actual del proceso de paz son despejadas con ayuda de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

¿Cómo se dio el proceso de desarme de las Farc?

A través de seis pasos y bajo estándares internacionales: 1. Registro e identificación de las armas. 2. Monitoreo y verificación de la tenencia. 3. Recolección y almacenamiento. 4. Certificación de la dejación individual de armas por parte de la ONU y del acta de compromiso por parte de la Oficina del Alto Comisionado para la paz. 5. Extracción del armamento de los contendedores custodiados por Naciones Unidas en las zonas veredales. 6. Disposición final y certificación final del proceso por parte de la ONU. Los últimos dos pasos se darán de aquí al 1 de agosto.

¿Luego, qué sigue?

La ONU expide la certificación mediante la cual da fe de que cada integrante de las Farc ha dejado su arma. La Oficina del Alto Comisionado para la Paz entrega un acta individual con tres compromisos para los guerrilleros: dejar las armas, no volver a usarlas y cumplir con lo acordado para pasar a la vida civil. Con esos dos documentos, el Alto Comisionado para la Paz firma y entrega un documento de acreditación para que los excombatientes puedan acceder y participar de todas las medidas de reincorporación previstas en el Acuerdo Final.

¿Cuándo se dará la participación legal de las Farc en política?

El proceso formal de dejación de armas termina el 31 de julio con la extracción de los contenedores, antes de esa fecha no podrán formar su partido político.

¿Qué pasará con las armas que fueron almacenadas en las zonas veredales?

La ONU deberá extraer los contenedores con las armas de las zonas veredales a más tardar el 31 de julio y proceder a su destrucción y a la construcción de tres monumentos en Colombia, EE. UU. y Cuba.

¿Qué pasará con las armas y explosivos que fueron almacenados en caletas?

Se acordó un plan hasta el 1 de septiembre para entregar la información completa a Naciones Unidas sobre la ubicación de todas las caletas y un cronograma para la extracción y destrucción del material inestable (explosivos). A su vez, Naciones Unidas, en coordinación con las Farc, podrá solicitar apoyo de seguridad o cualquier otro que requieran a la Policía Nacional y a las Fuerzas Militares. Las caletas que no hayan sido desmanteladas quedarán a disposición del Gobierno nacional.

¿Cómo estarán seguros los colombianos de que las Farc dejaron todas sus armas?

Incumplir con el proceso de dejación de armas expone a los exguerrilleros no sólo a ser excluidos del tratamiento especial previsto por la Jurisdicción Especial para la Paz y afrontar procesos penales ante la justicia ordinaria, sino también de todos los beneficios de la reincorporación.

¿Cómo se garantiza que no vuelvan a tener acceso a las armas?

Estas quedan bajo control de la ONU. Los contenedores con las armas serán extraídos por la ONU antes del 1 de agosto. Nadie tendrá acceso a ellas.

El País


El fin de las Farc como guerrilla, meta cumplida del proceso de paz – Por Marisol Gómez Giraldo.

La bebé nacida en una zona de desarme de las Farc que un excombatiente puso en brazos de Timochenko y el fusil AK-47 convertido en pala que el presidente Juan Manuel Santos le entregó al máximo jefe de las Farc parecieron competir este martes como símbolos históricos del desarme definitivo de esa guerrilla.

Cada quien elige con qué imagen se queda, a falta de la foto memorable de las Farc entregando los fusiles. Pero el hecho concreto es que este martes, 27 de junio del 2017, en la vereda Buenavista del municipio de Mesetas, Meta, las Farc dejaron de existir como guerrilla.

“¡No le faltamos a Colombia; hoy dejamos las armas!”, ratificó Timochenko al hacer énfasis en el compromiso de su ya desaparecida organización armada de ponerle fin a la guerra contra el Estado, que comenzó oficialmente el 27 de mayo de 1964.

Quizá lo que mejor reflejó la importancia histórica del hecho que estaba ocurriendo en una de las zonas de influencia de las Farc como guerrilla fue la frase del presidente Juan Manuel Santos cuando dijo: “Por lograr este día ha valido la pena ser presidente de Colombia”.

En esa lejana vereda del suroriente del país, Santos estaba frente al resultado de su apuesta más arriesgada como mandatario de los colombianos: iniciar un proceso de paz con las Farc después de haber sido el ministro de Defensa que encabezó la mayor ofensiva militar contra esa guerrilla en toda su historia.

Enteró al país de ese propósito el 4 de septiembre del 2012, cuando llevaba dos años como presidente.

Y concluir con éxito una negociación que inició el 19 de noviembre de ese mismo año con la guerrilla más grande y poderosa de América Latina, que además había sido autora de perturbadores hechos de violencia en Colombia, fue también la bandera de su campaña por la reelección.

Aunque con un costo muy alto para su popularidad –26 por ciento, a 13 meses de terminar su segundo mandato–, Santos escuchó este martes a Timochenko decir: “Adiós a las armas, adiós a la guerra, bienvenida la paz”.

En contraprestación, y en una especie de bienvenida a la vida política legal, el Presidente reiteró su compromiso con las Farc cuando les dijo: “No estoy, y seguramente nunca estaré de acuerdo con ustedes sobre el modelo político o económico que debe tener nuestra nación, pero defenderé con toda la determinación su derecho a expresar sus ideas”.

Sin la gala ni los invitados a las ceremonias de las firmas de los acuerdos de paz –primero en Cartagena y después en el teatro Colón de Bogotá–, pero con discursos mucho más sentidos, el Presidente y Timochenko dieron por cumplida la promesa de cerrar el conflicto armado.

Precisamente, el jefe de la Misión de la ONU que certifica el desarme, Jean Arnault, destacó el modelo del fin del conflicto con las Farc y de su desarme como referente para otros procesos de paz en el mundo.

No solo porque las violaciones al cese bilateral del fuego entre las Fuerzas Armadas y las Farc fueron “accidentales” y no producto de provocaciones de las partes –dijo Arnault–, sino por la cantidad y la “calidad” de las armas entregadas por los exguerrilleros.

Fueron 7.132 armas –más de una por combatiente– y faltan todavía las de las más de 873 caletas que se están evacuando.

Mientras que en otros desarmes verificados por la ONU los grupos armados escondieron sus mejores armas y entregaron las viejas, las abandonadas por las Farc sobresalen por su buen estado, según el organismo.

Salvo 700 armas, portadas por los guerrilleros que cuidarán los 26 puntos donde estarán concentradas las Farc hasta el primero de agosto, el armamento que entregó esta guerrilla quedó este martes almacenado en los contenedores de la ONU que se cerraron con candados. En Mesetas, los encargados de poner esas cerraduras fueron el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Augusto Castro, y el padre Francisco de Roux.

Hoy, ya sin armas, las Farc se alistan, como dijo Timochenko, para defender la implementación de los acuerdos de paz “de manera pacífica”.

Reacciones

António Guterres (Secretario General de la ONU)

“Felicito al Gobierno y a las Farc por alcanzar otro hito histórico en su proceso de paz”, dijo el secretario en una declaración enviada a través de su oficina de prensa.

Álvaro Uribe (Senador del Centro Democrático)

“Bien que entreguen armas, pero ¿en qué quedan los 10.000 fusiles, que no sean 50.000, que adquirieron a través de Montesinos?”.

Luis Almagro (Secretario General de la OEA)

“Día histórico para Colombia, con dejación de armas de las Farc se abre futuro para todos y todas. Paz de Colombia es paz de las Américas”.

Juan Carlos Pinzón (Exembajador en Washington)

“Es un error celebrar la entrega de las armas como si fuera la totalidad. Es claro que Farc y disidencias tienen armas. ¡Más transparencia!”.

Mauricio Lizcano (Presidente del Senado)

“Las Farc armadas desaparecerán hoy, se inicia el proceso político que reemplazará las balas por propuestas”.

Evo Morales (Presidente de Bolivia)

“Felicitamos al pueblo y gobierno colombiano por #DejaciónDeArmas de las Farc. América Latina avanza para ser #ContinenteDePazYSinMuros”.

Roy Barreras (Senador de ‘La U’)

“Se inicia la construcción de un nuevo país en paz, seguro, incluyente y justo. Una patria para todos los colombianos”.

José Miguel Vivanco (Director para América de HRW)

“Felicitaciones, @JuanManSantos. La dejación de armas de las Farc es una oportunidad histórica para los DD. HH. en Colombia”.

Efraín Cepeda (Senador conservador)

“La paz es el camino, no hay otro para una sociedad que busca crecer y sostenerse en la base del humanismo y la democracia”.

El Tiempo


Discurso completo de Juan Manuel Santos

“El adiós a las armas es la mejor noticia para todos los colombianos”: Santos

27 de junio de 2017

Este martes en el municipio de Mesetas, Meta el presidente Juan Manuel Santos aseguró que “hoy es el día en que las armas se cambiaron por las palabras” durante el acto final de dejación de armas de las Farc.

En la ceremonia también participaron el Jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, y el jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, entre otros.

El Mandatario reiteró que el Gobierno seguirá “cumpliendo hasta la última coma el Acuerdo de Paz”.
Este es el discurso completo del presidente Santos:

“Un día vendrá en que no habrá más guerras. Un día vendrá en que los hombres dejen de armarse los unos contra los otros. (..)

Quedarán todavía muchas diferencias por resolver, intereses sobre los cuales discutir, dificultades por superar, pero ¿saben a cambio de qué se van a transformar esos hombres armados? ¿Saben por qué será sustituido todo ese aparato destructivo?

Por una pequeña caja de madera, esa que llaman “urna electoral”, de donde saldrá un mandato que hará caer las espadas de todas las manos y despertará el amor a la justicia en todos los corazones, y que dirá lo siguiente:

‘Aquí terminan sus derechos y comienzan sus deberes. ¡Dejen las armas! ¡Vivan en paz!’

Y ese día ustedes tendrán un pensamiento común, intereses comunes, un destino común; se abrazarán y reconocerán en el otro a hijos de la misma sangre y de la misma raza.

Ese día ya no serán más tribus hostiles: ¡Serán un pueblo! ¡Serán una sola nación!
Y ya no harán llamados a la guerra, sino llamados a la civilización”.

Estas palabras no son mías.

Estas palabras las pronunció Víctor Hugo, uno de los más grandes escritores de Francia –ese país que la semana pasada reafirmó con entusiasmo su apoyo a la paz de Colombia–, al instalar el Congreso Internacional de la Paz en 1849, hace casi 170 años.

Y hoy, en este rincón de Colombia, ¡de nuestra Colombia!, las siento más vigentes que nunca.

Sin armas, sin violencia, NO somos más un pueblo enfrentado entre sí. NO somos más una historia de dolor y de muerte en el planeta.

¡Somos un solo pueblo y una sola nación avanzando hacia el futuro dentro del cauce bendito de la democracia!

Señor Rodrigo Londoño y miembros –hoy excombatientes– de las FARC:

Les tomo su palabra. Colombia entera les toma su palabra. Y la comunidad internacional es testigo.

En adelante, como usted lo ha dicho, esa –su palabra– será su única arma.

Esta es la mejor noticia para Colombia en los últimos 50 años.

Esta es la gran noticia de la paz, de la concordia, del arreglo de las diferencias dentro de la legalidad, que habíamos esperado por tanto tiempo.

Y hoy –con emoción– constatamos el fin de esta guerra absurda, que no solo nos duró más de cinco décadas, sino algo peor: nos duró más de 8 millones de víctimas y más de 220 mil compatriotas muertos.

Habrá justicia y habrá reparación. Habrá verdad y habrá garantías de no repetición para las víctimas. De eso nos aseguramos en el acuerdo de paz.

Pero lo más importante hoy –lo que celebramos los colombianos este 27 de junio de 2017– es que las armas que alguna vez se levantaron para atacarnos entre nosotros estarán guardadas y selladas en contenedores a cargo de la más alta y confiable organización internacional, creada precisamente para buscar y garantizar la paz en el mundo.

Miles de armas se han entregado a buena custodia, y no serán jamás –de hoy en adelante– una amenaza para cualquier ciudadano de nuestro país o del mundo.

Hay días que marcan nuestras vidas… El día del nacimiento de un hijo o de nuestro matrimonio, pueden ser los días más felices.

El día en que despedimos para siempre a nuestros padres o nuestros seres queridos, pueden ser los días más tristes.
Hoy, 27 de junio, para mí –y creo que para la inmensa mayoría de los colombianos– es un día MUY especial, un día que jamás olvidaremos: ¡el día en que las armas se cambiaron por las palabras!

Y puedo decir –desde el fondo de mi corazón– que por llegar a este día, por vivir este día, por lograr este día, ha valido la pena ser presidente de Colombia.

Hombres y mujeres de las FARC:

Valoro y valoramos el cumplimiento de su palabra en la dejación de las armas que hoy se completa.

Quedan aún deberes recíprocos que ustedes y el Estado tenemos que cumplir para que este acuerdo de paz que hemos alcanzado se traduzca en una paz justa, estable y duradera para nosotros y todas las generaciones por venir.

Nos espera un camino largo todavía. Pero el Gobierno está firme cumpliendo lo pactado –y lo seguiremos cumpliendo hasta la última coma–, así como esperamos que ustedes lo sigan haciendo.

Más allá de acuerdos suscritos, la paz es un convenio entre corazones, la paz es el acuerdo de las almas que entienden que hay formas mejores de vivir y resolver las diferencias.

A ese acuerdo hemos llegado. Y hoy –al depositar las armas que tenían con ustedes en los contenedores de las Naciones Unidas– los colombianos y el mundo saben que nuestra paz es real y es irreversible.

Lo dije a las FARC en La Habana hace un año; lo ratifiqué cuando firmamos el acuerdo de paz, y lo repito hoy –en Mesetas– cuando se cumple la dejación de armas:

No estoy –y seguramente nunca estaré– de acuerdo con ustedes sobre el modelo político o económico que debe tener nuestra nación, pero defenderé con toda la determinación, con toda la contundencia, su derecho a expresar sus ideas dentro del régimen democrático, porque esa es la esencia de la libertad en un Estado de derecho.

Y para que ese derecho sea efectivo, contarán con todas las garantías de seguridad que sean necesarias.

Compatriotas:

La dejación de las armas es el símbolo del nuevo país que podemos ser y estamos comenzando a ser.

Un país donde las oportunidades lleguen a todos los colombianos; en las ciudades, en los pueblos y en las veredas más remotas, allí donde el Estado no podía llegar por causa del conflicto armado.

Un país donde avancemos mucho más –ahora sin el lastre de la guerra interna– en los temas de la educación, de la salud, de la vivienda, de la provisión de servicios públicos, de la construcción de vías que nos conecten entre nosotros.

Hemos logrado mucho –a pesar del conflicto– y ahora podemos hacer más, muchísimo más, para seguir reduciendo la pobreza y las desigualdades, y generando prosperidad para todos.

Podremos ser un país donde se multiplique la inversión y, con ella, el empleo digno para todos; un país con más turismo, con más personas recorriendo y disfrutando nuestro maravilloso territorio.

Un país donde nunca más –¡nunca más!– nos matemos por nuestras ideas, y todos empujemos en una sola dirección, que es la de la paz, el progreso y la justicia.

Ese país es POSIBLE, y ese país es el que comienza a forjarse hoy, cuando un grupo alzado en armas por más de cincuenta años las deja y las cambia por las herramientas de la democracia y la civilidad.

Estemos a la altura de la paz que hemos logrado.

Estemos a la altura de los sueños de nuestros hijos, que hoy nos miran con ojos de esperanza.

Estemos a la altura de la historia.

NO dejemos perder este momento, ni este logro que es de TODOS… DE TODOS LOS COLOMBIANOS.

Somos un solo pueblo… ¡Somos UNA SOLA NACIÓN! ¡QUE VIVA LA PAZ!

El Heraldo


Discurso completo de Timochenko

“Los acuerdos son sagrados, se firman para cumplirlos”: Timochenko

27 de junio de 2017

Rodrigo Londoño, jefe de las Farc, aseguró durante su discurso este martes en el acto de dejación de armas que “no termina la existencia de las Farc”, que dejan las armas pero seguirán “existiendo como un movimiento de carácter legal y demócratico”.

Reiteró que en la guerrilla “seguimos adelante en el cumplimiento del tercer punto del Acuerdo Final”.

Este fue el discurso de ‘Timochenko’ en el acto:

Señor Presidente Juan Manuel Santos

Señoras y señores representantes de la Comunidad Internacional

Gobierno y pueblos del mundo Colombianas y colombianos:

El dia de hoy, 27 de Junio, en esta Zona Veredal que los guerrilleros bautizaron Mariana Páez, en homenaje a la heroica camarada caída en combate en febrero de 2009, simbolo de la lucha de la mujer colombiana por un futuro mejor para su país, nos congregamos para realizar el acto solemne con el que culmina la Dejación de Armas de las FARC-EP.

Este día no termina la existencia de las FARC.En realidad a lo que ponemos fin es a nuestro alzamiento armado de 53 años, pues seguiremos existiendo como un movimiento de carácter legal y demócratico, que desarrollara su accionar ideológico, político, organizativo y propagandistico por las vias exclusivamente legales sin armas y pacificamente.

El acto que nos congrega es producto de un acuerdo bilateral, en el que ambas partes, Estado y guerrilla, asumimos el compromiso de no utilizar nunca más las armas en la política, esta es la apertura de una nueva era hacia una democracia liberal en el que el Estado se ha comprometido a no utilizar las armas para perseguir a opositores o al pensamiento crítico.

En lo que hace a nosotros, cumplimos la dejación de armas de conformidad con lo pactado. Quedan ellas en manos de las Nacione Unidas para la construcción de los monumentos previstos. Honramos así nuestra palabra y esperamos con todos ustedes que el Estado cumpla con la suya.

Apartir de hoy debe cesar toda persecusión política en Colombia. Aspiramos a que la Reforma Rural Integral, pactada en el primer punto del Acuerdo Final, sea implementada con celeridad, pues entendemos la necesidad estratégica del desarrollo del campo colombiano.

Sin perder nunca de vista que el conflicto armado en gran medida obedeció al despojo y a la violencia sufrida por nuestros campesinos, historia que debe llegar a su fin. En la Mesa de Conversaciones de La Habana quedó definido que la inmensa deuda económica, social, política y cultural que el Estado tiene con ellos será saldada de manera completa.

No nos opusimos por principio a que los grandes empresarios del agro puedan adelantar sus proyectos, solo exigimos que el desarrollo de estos no arrolle ni impida el auge de la economía campesina. Así tambien esperamos que la democracia colombiana abra generosa sus brazos atodas las fuerzas, organizaciones y movimientos excluidos centenariamente de las garantías políticas.

De eso se ocupó con rigurosidad el segundo punto del Acuerdo Final. Las Circunscripciones Especiales pactadas para las zonas de conflicto no pueden por ello ser objeto de la menor objecion. Como no pueden serlo los derechos y garantias asegurados en el mismo punto para las organizaciones políticas y sociales, incluido el partido o movimiento político nacido de la transformacion de nuestra insurgencia en fuerza política legal.

La guerra interna nació del cierre de las vías legales, la paz significa que la participación política estará abierta a todos. Del mismo modo, el Acuerdo Final se ocupó del problema de las drogas ilícitas, sobre la base de Un Programa Nacional de Sustitucion de Cultivos de Uso Ilícito, Planes integrales de sustitución y desarrollo alternativo, de atención inmediata y desarrollo de proyectos productivos, una estrategia de política criminal contra los carteles del narcotráfico, redes de apoyo y lavado de activos.

Si a ello añadimos la estrategia integral de lucha contra la corrupción el control sobre la producción, importacion y comercialización de insumos, entre otras importantes medidas, todo ello viene a significar el relevo definitivo de la vieja política de guerra contra los campesinos productores, de erradicaciones forzadas y de tratamiento militar al problema.

Está firmado igualmente un Acuerdo de Víctimas, que se resume en el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición: Comision para el Esclarecimiento de la verdad, la Unidad Especial para la búsqueda de personas desaparecidas en el contexto del conflicto, la Jurisdicción Especial para La Paz, las Garantias de No Repetición y las Medidas de Reparación Integral. Las FARC, con la seriedad que nos caracteriza, seguimos adelante en el cumplimiento del tercer punto del Acuerdo Final, el del Fin del Conflicto. Y lo hacemos con la mayor buena fe. Como pueden comprobarlo todos.

El Mecanismo de Monitoreo y Verificación del Cese al Fuego y de Hostilidades acredita que no le faltamos a Colombia. Hoy dejamos las armas. El Estado nos ofrece a cambio, la construcción de un Pacto Político Nacional, la comisión nacional de Garantias de Seguridad, la Unidad Especial de Investigación para el desmantelamiento de organizciones criminales y sucesoras del paramilitarismo, el Sistema Integral de Seguridad para el ejercicio de la política, medidas de prevención y lucha contra la corrupción.

A lo que hay que agregar las garantias de seguridad para líderes y lideresas de organizaciones y movimientos sociales y defensores y defensoras de derechos humanos. Sea este el momento para expresar nuestra preocupación por la negligencia estatal en la honra de su palabra.

Los asesinatos de dirigentes populares no se detienen, mientras crece la amenaza paramilitar en todo el país. La muerte aleve alcanza ya a guerrilleros y milicianos indultados o amnistiados y son ya varios los casos en que familiares de estos han sido asesinados. Aún no arrancan los mecanismos previstos en los Acuerdos en este campo, trabas de orden burocrático, administrativo, judicial y hasta político lo impiden.

La actuacion estatal debe ser inmediata, nada justifica su demora. Resulta lamentable que buena parte de los guerrilleros, milicianos, simpatizantes o acusados de pertenecer a nuestras filas, permanezcan en prision a seis meses de expedida una ley de amnistía e indulto que les garantizaab su libertad en diez días. Ellos y sus familiares adelantan o preparan acciones de protesta ante el incumplimiento.

Nada de eso debia ser necesario. Hay importantes retrasos en materia de reformas constitucionales y legales que desarrollan distintos puntos de los Acuerdos, con los riesgos originados en campañas electorales próximas. El proceso de creacion de la JEP se relentiza de modo inquietante, sometido a ataques despediados de enemigos de la paz que buscan enturbierlo, viciarlo, impedirlo o parcializrlo.

No se ven los mecanismos de investigación y combate a las bandas criminales y paramilitares. Una amplia y eficiente misión de la ONU se encargó de verificar el cumplimiento nuestro del Cese el Fuego y de la Dejación de Armas, pero cuando se tramita una segunda misión para verificar el cumplimiento estatal de los Acuerdos el clima oficial se enrarece de modo suspicaz.

El estado de la infraestructura de esta Zona Veredal es el mejor testimonio del ritmo con que se desarrolla el cumplimiento por el gobierno nacional de lo acordado conjuntamente. La reincorporación económica, social y familiar de los guerrilleros farianos requiere medidas urgentes quemarchan muy lentamente frente a realidades inminentes. Muchas cosas deben hacerse ya.

Los acuerdos son sagrados, se firman para cumplirlos. Hoy damos constancia expresa de cómo las FARC satisfacemos nuestras obligaciones. Lo hemos dicho muchas veces, los acuerdos de paz no son para las FARC, son para todo el pueblo colombiano. Compete a este, con el respaldo de la comunidad internacional que tanto se esmeró por su firma, velar por su estricto cumplimiento.

En adelante nuestra lucha se encaminará a exigir la implementación práctica de todo lo acordado. Lo haremos de modo pacífico y civilizado, pero sin cejar un solo instante en nuestro empeño. Sabemos que portamos una verdad, una bandera justa y legítima, y que nuestro cumplimiento nos llena de autoridad para exigir de la contraparte . Sentimos que Colombia nos acompañará.

Y que contaremos con la legitimidad suficiente para solicitar la solidaridad Internacional. Contraraiamente a quienes no esperan de estos acuerdos sino el cese del fuego guerrillero, nosotros, al lado de la gente honesta de nuestra patria y el planeta, sabemos que ellos irán mucho más alla, serán la llave para un país distinto, decente, democrático, en progreso y justo. Caminaremos por calles y plazas de Colombia llevando nuestro mensaje de concordia y reconciliación.

Las trágicas experiencias del pasadono podrán repetirse, porque nuestra patria ha aprendido se su dolor, porque los colombianos y colombianas no permitiran que se los estafe de nuevo. Adios a las armas, adios a la guerra, bienvenida la paz.

El Heraldo