El gobernador de Puerto Rico firma el proyecto que legaliza el cannabis medicinal

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunció ayer que firmará los proyectos que legalizan el cannabis medicinal y que prohíben el depósito de cenizas en Puerto Rico.

Sobre el primero, indicó que ofrece la estructura legal para poder tener el mercado de cannabis medicinal y poder proveerles a los pacientes.

En torno al proyecto del depósito de cenizas sostuvo que ofrece la oportunidad para una transición hacia la eliminación de ese tipo de almacenamiento en los vertederos.

“Nuestra política pública siempre ha sido sacar los depósitos de lo que son los vertederos y ver si se pueden exportar. Hemos identificado que hay colaboradores que quieren trabajar con Puerto Rico para utilizar esa materia prima en otros eventos y fuera de Puerto Rico”, sostuvo el mandatario.

Expresó que el proceso de transición permitirá seguir produciendo la energía bajo todos los estándares ambientales y exportar eventualmente la materia prima.

No precisó, sin embargo, cuánto puede durar esa transición, pero expresó que serán “meses”.

En el caso del cannabis medicinal, Puerto Rico aprobó una medida que regula a la industria y que permitirá la vaporización de la flor cuando se trate de pacientes terminales o en casos donde no exista algún tratamiento alterno.

En referencia a las cenizas, el proyecto establece penalidades por el depósito, la disposición y almacenamiento de estas o de residuos de combustión de carbón en la jurisdicción. Además de que ordena la promulgación de reglamentos a la Junta de Calidad Ambiental (JCA).

El Nuevo Día


La industria del cannabis medicinal recibe un golpe

A la incipiente industria del cannabis medicinal, le han amputado una pierna. Para el licenciado Goodwin Aldarondo de Puerto Rico Legal Marijuana, eso presupone las limitaciones de acceso a la flor del cannabis en los dispensarios de Puerto Rico.

“Es sin duda un obstáculo que limita el acceso a los pacientes al producto más beneficioso de toda la industria, que es la flor. Cualquier restricción adicional a lo que ya hay es echar para atrás la industria e imponerle mayores obstáculos a los pacientes”, subrayó.

Pese a que reconoce el valor de la planta para aliviar las enfermedades, el proyecto de ley que aprobó la Legislatura en la noche del domingo impuso mayores restricciones al acceso y uso de la planta medicinal, permitiendo solo la vaporización de la flor en casos de pacientes diagnosticados con enfermedades terminales o que carezcan de alternativas para su tratamiento.

Según los datos más actualizados del Departamento de Salud, Puerto Rico ya cuenta con 8,446 pacientes registrados, de los cuales, 6,642 portan su tarjeta de identificación para acceder al cannabis en los dispensarios. El dolor crónico, el desorden de ansiedad, la fibromialgia, la artritis y el cáncer ocupan las primeras posiciones entre las condiciones que más se repiten entre ellos.

“Desde la perspectiva de los pacientes, el único producto que tiene la totalidad de los cannabinoides, terpenos y flavonoides de la planta, es la flor. La flor es más beneficiosa para muchas condiciones, por no decir todas, sin incluir que es la parte más económica para los pacientes de escasos recursos, y la más sutil e introductoria para los pacientes que nunca han consumido cannabis”, defendió el licenciado Aldarondo.

A su juicio, los principales factores que han incidido en imponerle obstáculos a la flor responden, por un lado, al desconocimiento científico, médico o de la industria de lo que es la flor, y, por otro, a intereses económicos de farmacéuticas y grandes corporaciones interesadas en manufacturar y restringir la industria.

“Vamos a cortar pacientes, condiciones, beneficio económico al País y a los que invirtieron en la industria. Y más importante aún, le estamos abriendo las puertas al mercado negro”, agregó.

Por su parte, en expresiones escritas, la Asociación de Cannabis Medicinal urgió al gobernador Ricardo Rosselló y a la Legislatura a reconsiderar las enmiendas introducidas por la Cámara, dado que solo benefician “al mercado negro y a aquellos mercaderes del cannabis cuyo modelo de negocio depende exclusivamente del procesamiento químico de la planta”.

“Las enmiendas introducidas al proyecto sometido por el gobernador van en contra de la política pública establecida en su Plan para Puerto Rico de desarrollar una industria medicinal eficiente para el beneficio de los pacientes”, dijo la presidenta Ingrid Schmidt.

Pero, Rosselló dijo ayer que, en los próximos días, firmará el proyecto aprobado por la Legislatura.

“Llevamos los últimos meses tratando de hilvanar todas las preocupaciones y los objetivos para poder tener un framework legal que sea de calibre global… Tenemos una gran estructura legal ahora para poder tener el mercado del cannabis medicinal y proveerle a los pacientes”, dijo.

A su vez, el presidente de la organización Veteranos Puertorriqueños Pro Cannabis Medicinal, Juan Alicea, expresó su descontento con que el proyecto solo avale el consumo en lugares privados y que aumente a nueve la cantidad de miembros de la Junta Reglamentadora, sin incluir a un representante del paciente.

“Necesitamos a alguien que pueda decir los resultados y efectos del uso del cannabis medicinal. Yo creo que un paciente es la mejor persona que puede hacer ese tipo de evaluación”, dijo.

El Nuevo Día