Preocupación en países latinoamericanos por el fin del programa DACA

Posición del Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador ante anuncio de finalización del DACA

El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, ante el anuncio hecho este día por el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) sobre la eliminación gradual del programa conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), expresa que trabajará por buscar que el Congreso norteamericano brinde una salida que favorezca a los jóvenes amparados con dicha medida migratoria.

Por ello, se impulsará una intensa gestión por medio de reuniones con congresistas norteamericanos, para así contribuir en la creación de una legislación que, al finalizar DACA, solvente la situación de estos jóvenes, que no solo han crecido en los Estados Unidos y se han integrado satisfactoriamente a su sociedad, sino que también aportan a la riqueza cultural de ese país.

Como en ocasiones anteriores, este Ministerio reitera su llamado al resto de órganos del Estado y a todos los sectores nacionales a sumarse a este relevante esfuerzo, para que, de manera conjunta, sigamos emprendiendo acciones que procuren la estabilidad y la protección de nuestros compatriotas, siempre bajo la respectiva coordinación con el ente encargado de la política exterior de El Salvador, que es la Cancillería de la República.

RREE El Salvador


Guatemala lamenta el anuncio de la cancelación del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), e informa que:

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Guatemala lamenta el anuncio realizado por el señor Jeff Sessions, Secretario de Justicia de los Estados Unidos de América sobre la suspensión definitiva de la “Acción Diferida para Llegados en la Infancia” (DACA, por sus siglas en inglés). Guatemala manifiesta su preocupación sobre las implicaciones socioeconómicas que dicha decisión tiene para miles de jóvenes y familias inmigrantes que residen en los Estados Unidos de América y en particular para nuestros jóvenes migrantes guatemaltecos en ese territorio.

El Gobierno de Guatemala respeta la legislación y decisiones internas del Gobierno de los Estados Unidos de América, y por ello apela al sentido humanitario el cual ha caracterizado al pueblo estadounidense y a sus legisladores, para que velen porque estos jóvenes no queden desamparados y sean forzados a salir del país en el que crecieron y en el que han labrado su futuro como profesionales.

La Cancillería, por medio de su Embajada acreditada ante los Estados Unidos de América considerando dicho anuncio, ha realizado intercambios con expertos en temas migratorios y grupos de interés, con el fin de contar con información valiosa y poder apoyar de mejor manera a nuestros connacionales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores a través de su Red Consular se encuentra en constante comunicación con autoridades estadounidenses, para garantizar el respeto a los derechos humanos, el debido proceso, el acceso a la asistencia y protección consular para nuestros hermanos guatemaltecos, que en su momento fueron beneficiadas con esta acción ejecutiva.

La Cancillería se mantiene atenta, prestando orientación migratoria a nuestros miles de Dreamers, y velando porque se respeten sus derechos; reiterando que cuentan con la asistencia y protección de los Consulados de Guatemala en ese país.

MinRex Guatemala


Hondureños integrantes del DACA se reúnen con autoridades consulares en Miami

Jóvenes hondureños acogidos al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), por sus siglas en inglés), plan migratorio que ha protegido de la deportación a jóvenes inmigrantes que estudian o trabajan en los Estados Unidos, se reunieron con autoridades consulares de su país en Miami, Florida en el interés a velar por sus derechos.

El encuentro coincidió con el cierre de las actividades realizadas por las autoridades hondureñas durante el mes de migrante, en el cual se efectuaron una serie de jornadas tendientes a fortalecer los vínculos y la protección que Honduras busca brinda a los connacionales en los Estados Unidos y en otros países.

El cónsul general de Honduras en Miami, Gerardo Simón, destacó que el presidente Juan Orlando Hernández contempla a los inmigrantes como un segmento de la población que amerita una atención especial ya que son ciudadanos que contribuyen con sus familias y a su país con su trabajo y su conducta ejemplar. “Ellos merecen toda nuestra atención y los jóvenes hondureños, amparados en el DACA, son una esperanza porque construyen sus vidas con dedicación académica y también laboral”, manifestó el jefe de la misión consular hondureña en Miami.

Detalló que funcionarios del Consulado de Honduras en Miami se reunieron con jóvenes que están bajo el programa DACA en las instalaciones de esta representación consular para darles asesorías.

Los jóvenes “soñadores” conversaron con los miembros de la delegación consular sobre su situación y la importancia de mantener un vínculo con autoridades de su país para buscar el respaldo que de acuerdo con las leyes les corresponden, siempre en el marco del respeto a las políticas de cada país, explicó el cónsul.

“Es importante conocer la situación de los jóvenes y que conozcan sus derechos, el saber si están siendo cumplidos y ver de qué formas se les puede colaborar”, precisó el diplomático.

“La idea es tener un acercamiento más personalizado con pequeños grupos de migrantes y conocer más a fondo sus historias para poder guiarles y apoyarles en lo que se pueda”, agregó.

Durante este mes dedicado al migrante, las autoridades consulares en Miami hicieron visitas a albergues, centros de detención migratoria, realizaron consulados móviles y ofrecieron charlas informativas, entre otras actividades.

El Heraldo


Eliminación del DACA es un aviso de lo que puede ocurrir con TPS, alerta líder hondureño

Luego que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara la eliminación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), Proceso Digital conversó con el líder hondureño Francisco Portillo, quien previó que esta medida se puede interpretar como una señal de lo que ocurrirá Estatus de Protección Temporal (TPS) en el mes de noviembre.

Portillo, quien es el presidente de la Organización Hondureña Francisco Morazán con sede en Miami, Florida, lamentó esta decisión ejecutiva de EEUU que afecta a 800 mil jóvenes indocumentados, entre ellos 37 mil hondureños.

“Esta decisión que tomó el presidente Trump ha sido una decisión cruel y traumática para los jóvenes soñadores”, expresó el también líder de la Coalición de Organizaciones Latinas Unidas y de la Coalición Integrada Centroamérica-México.

No obstante, el hondureño enfatizó que las diferentes organizaciones continuarán luchando por lograr una estatus legal para los hondureños radicados en la Unión Americana.

“Vamos a continuar en la lucha, el presidente solo le tiró la pelota al Congreso, es decir que la lucha continúa”, arguyó Portillo.

DACA

El DACA fue promulgado por una orden ejecutiva del entonces presidente Barack Obama en 2012 y gracias a él unos 800 mil jóvenes indocumentados han podido frenar su expulsión del país, obtener un permiso temporal de trabajo y, en algunos estados, una licencia de conducir.

Para acceder a los beneficios de DACA y evitar la deportación, los jóvenes indocumentados tuvieron que probar que habían llegado a EEUU antes de los 16 años, en muchos casos siendo niños y junto a sus padres, que no tenían antecedentes penales y que estaban estudiando en el instituto o en la universidad.

Poner fin a DACA fue una de las promesas de campaña de Trump que hoy convierte en realidad.

“Estoy aquí para anunciar que el programa DACA promulgado por la Administración de Obama va a ser rescindido”, anunció en una rueda de prensa el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, uno de los miembros del Ejecutivo con posiciones más duras en inmigración.

TPS

El TPS fue aprobado a principios de 1999, fue otorgado después del desastre causado por el huracán Mitch en la región centroamericana, siendo Honduras y Nicaragua los países más afectados. Desde entonces, se han emitido 13 prórrogas.

De acuerdo a cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras actualmente se encuentran amparados bajo este beneficio migratorio un total de 56 mil 790 compatriotas.

La actual prórroga vence para los hondureños el próximo 5 de enero de 2018.

Honduras hizo el pasado 18 de julio entrega formal de la solicitud para la décimo cuarta ampliación del TPS, por lo que, se espera una respuesta en noviembre próximo.

Proceso


7.217 jóvenes de origen colombiano en riesgo de deportación por decisión de Trump

Una de las promesas de campaña más temidas del presidente Donald Trump está a punto de hacerse realidad este martes. De acuerdo con diferentes medios estadounidenses, se espera que el presidente anuncie el fin del programa DACA, que ha permitido a niños y jóvenes inmigrantes el vivir y trabajar tranquilamente en Estados Unidos sin temor a ser deportados.

La decisión de Trump se veía venir desde su llegada a la Casa Blanca. Después de meses de especulación sobre el futuro del programa, los medios estadounidenses han informado que el presidente anunciará el fin de DACA y daría al Congreso solo seis meses para pensar un reemplazo. Sin embargo, lo que decida Trump puede dejar en el limbo a más de 880.000 jóvenes inmigrantes, conocidos vulgarmente como los dreamers entre ellos a 7.217 de origen colombiano.

El programa de los dreamers, instalado durante la Presidencia de Barack Obama en 2012, buscaba beneficiar a esas personas que llegaron a Estados Unidos como niños y jóvenes indocumentados. De esa forma, el Gobierno buscaba combatir el creciente problema de la inmigración ilegal y al mismo tiempo darle la oportunidad a esas personas que crecieron en suelo norteamericano sin tener un pasaporte.

Antes de DACA, los dreamers se criaban como estadounidenses pero trabajaban ilegalmente y bajo la amenaza de ser deportados a un país que desconocían por completo. Aunque no les dio un camino a la ciudadanía, DACA ofreció a estos jóvenes una concesión temporal de protección contra la deportación y un permiso para trabajar legalmente en los Estados Unidos.

La elegibilidad se limita a las personas que han estado en los Estados Unidos desde junio de 2007, llegaron antes de cumplir los 16 años y no cumplieron 31 años antes de 2012. Un pasado judicial limpio y un certificado de que han cursado sus estudios de secundaria es un factor decisivo para ser elegidos.

Pero a pesar de sus esfuerzos, Barack Obama nunca logró que el Congreso le diera un apoyo mayoritario y el programa pasó legalmente mediante una orden ejecutiva. Esto, en otras palabras, significa que a Trump le bastará con una simple firma para dar por terminado con el programa.

Así, de este modo los 7.217 colombianos que se han acogido al programa desde su instalación en 2012 hasta el 31 de marzo de 2017, tendrán su futuro incierto. En el caso de que Trump suprima el programa y cumpla con su promesa, esos jóvenes volverán a ser indocumentados y, eventualmente, podrían perder sus permisos de trabajo, sus puestos, los seguros de salud, sus licencias de conducir.

Pero sin duda lo más grave de la decisión es que los dreamers quedarían otra vez a la merced de las autoridades migratorias. En caso de eliminarse DACA, los más de 880.000 dreamers registrados en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) correrían el riesgo de ser deportados a países que nunca conocieron y del que solo han escuchado hablar por sus padres.

Y aunque Colombia cuenta con un número alto de dreamers, no se acerca a las cifras que tienen por ejemplo México, Guatemala o El Salvador. De hecho, el país manito cuenta con 689.029 dreamers, una cifra mayor a la suma de los 24 países restantes que tienen dreamers. (Ver informe)

Quienes alaban el programa han dicho que DACA ha servido para controlar la inmigración ilegal y para darle una oportunidad a esos jóvenes de contribuir de una manera más positiva a la economía estadounidense. Para mantenerse en el programa, estos jóvenes deben demostrar cada dos años que están estudiando o trabajando legalmente y que, además, no han incurrido en delitos graves. Una prueba del éxito del programa es que las tasas de renovación son de más del 80 por ciento.

De hecho, figuras tan destacadas como el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, han rechazado públicamente que se ponga fin al DACA y han pedido a Trump que recapacite y deje en manos del Congreso buscar una solución permanente. “Estamos hablando de niños que no conocen otro país ni otro hogar. Viven en un limbo que requiere de una solución legislativa”, ha dicho Ryan.

Sin embargo, el programa instalado por Obama no ha sido ajeno a las críticas por parte del ala más radical de la derecha norteamericana. Los opositores del DACA dicen que el programa es un clásico ejemplo de la extralimitación presidencial que terminó afectando a los estadounidenses por nacimiento. Esto ha provocado que diez fiscalías estatales, encabezadas por Texas, dieran un ultimátum al presidente para que este martes cancele el programa. En caso contrario, lo impugnarán.

Y aunque en las últimas semanas el presidente Trump ha moderado su discurso en contra de la inmigración ilegal e incluso se ha solidarizado con los dreamers, lo cierto es que estará prácticamente obligado a anunciar el fin del programa. Algunos movimientos han advertido que Trump se enfrentaría a una oposición masiva si no mantiene su promesa de campaña para eliminarla.

Así que, ante la inminencia del anuncio de Trump, el alivio para los dreamers reposará en lo que quiera el Congreso estadounidense, que ha bloqueado durante cinco años la denominada ley DREAM (acrónimo en inglés de ley de fomento para el progreso, alivio y educación para menores extranjeros), la cual busca otorgar la ciudadanía a este grupo de personas.

Sin embargo, la historia reciente sugiere un futuro pesimista. Tanto George W. Bush como Barack Obama, con mucha más habilidad legislativa que Trump, gastaron considerable capital político en negociar una reforma migratoria sin éxito. A falta de legislación, la mejor esperanza de los dreamers puede ser la supervisión vigilante de sus partidarios en el Congreso para protegerse contra cualquier esfuerzo —ya sea por diseño o descuido— para sacarlos del país. Mientras tanto, los dreamers esperarán días más brillantes.

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