Ricardo Rosselló, gobernador puertorriqueño: “En seis meses, (debe estar) todo Puerto Rico con agua, restaurando la economía”

Por Laura M. Quintero.

A 21 días del azote del huracán María sobre Puerto Rico, el gobernador Ricardo Rosselló aseguró que tendrá que hacer una revisión de todos los proyectos que tenía su administración antes de la catástrofe natural, pero hay algo que está muy claro en su agenda: ejecutará su plan de concesiones al sector privado con mayor agilidad que nunca.

En entrevista con EL VOCERO, Rosselló dijo que cuenta entre aliados para la reconstrucción de Puerto Rico con la administración del presidente Donald Trump y el Congreso de Estados Unidos, de quienes espera acción en un lapso de dos a tres semanas. Pronosticó recibir hasta $5,000 millones en un plazo inmediato, mientras se presenta una legislación especial del Congreso que atienda las necesidades a largo plazo. Solicitó también al Departamento del Tesoro federal alrededor de $5,000 millones para aliviar la falta de liquidez a través de una línea de crédito.

El gobernador confesó que sigue en pie su visión de achicar el gobierno mediante concesiones al sector privado, aunque nunca pensó que esa gestión habría que hacerla a consecuencia de un devastador fenómeno atmosférico y con mayor rapidez de lo que planificaba. El caucus que ha tenido desde el día uno con el sector privado cobrará más importancia que nunca, aseguró.

EL VOCERO: Durante su campaña, usted siempre enfatizó que crearía un “nuevo gobierno”, pero ante este desastre natural básicamente hay que levantar un nuevo país. ¿Con quiénes cuenta para eso?

Ricardo Rosselló: Con todo nuestro pueblo, con el presidente (Donald Trump), el vicepresidente (Mike Pence). El vicepresidente fue claro de que está aquí para el largo plazo… Tuvimos (el sábado) una representación del Congreso saludable, que por lo general se han expresado a favor no solamente de salir de la fase de emergencia, sino ayudar a reconstruir Puerto Rico… La visión siempre fue construir un nuevo Puerto Rico; nunca pensamos que iba a hacer producto de una catástrofe natural.

EV: Pero necesita gran capital para esa tarea, ¿a qué lugares o personas está mirando, para conseguirlo? Sabemos, obviamente, que ha hablado con el Congreso y el Tesoro federal.

RR: Esos dos son principales, particularmente a corto plazo; el Tesoro para trabajar las necesidades de liquidez y el Congreso para trabajar lo que son los daños del huracán y los daños secundarios que tienen devastación sobre la economía. Esos dos son principales y -al igual que lo teníamos antes de María- la colaboración en esta construcción del nuevo Puerto Rico con el sector privado va a ser más importante que nunca.

EV: ¿Qué proyectos específicos están discutiendo para atender la infraestructura de energía eléctrica, acueductos y telecomunicaciones?

RR: Telecomunicaciones, como sabes, ya es el sector privado quien lleva ese esfuerzo. (Según) la conversación que tuvimos con (Elon) Musk sobre su tecnología (de energía solar de Tesla), hay varios niveles en que se puede trabajar esto: un nivel micro, que podría ser con las telecomunicaciones, es tener este sistema de energía fuera del ‘grid’ para las antenas (de comunicación celular), que en una circunstancia en que se cae la energía (eléctrica) puede ser sostenible. Hasta pensar, a más grande escala, si ese tipo de tecnología pudiera servir para ser parte de la generación en Puerto Rico.

La verdad es que ahora se está revaluando todo… Tenemos que ver cómo todas esas ideas, todas esas propuestas que teníamos encajan ahora. Si se pueden agilizar, si algunas se imposibilitan, pero que el objetivo sea proveerle a Puerto Rico a largo plazo el mejor resultado posible.

EV: ¿Cuáles son los planes para atender la infraestructura de transmisión de energía eléctrica?

RR: Estamos trabajando con el Cuerpo de Ingenieros para restablecer la transmisión. Van a restaurar algunas de esas líneas mejor que antes, pero la otra idea es comenzar a trabajar con el sector privado, para ver cómo podemos revitalizar y hacer un sistema de energía eléctrica que sea resiliente… Los mismos objetivos que teníamos antes, lo que pasa es que tal vez ahora, por la emergencia, hay una urgencia… Soterrado toma mucho tiempo, es costoso, pero no quiero limitarlo a una u otra estrategia porque se tiene que ver de manera holística.

EV: ¿Cuáles proyectos críticos ya están en conversaciones?

RR: Había unos previo (al huracán)… pero todo eso se tiene que reconceptualizar porque… ahora, en esencia, estamos en una situación tétrica. Algunos de los obstáculos que existían para incorporar estas tecnologías ya no existen. Es importante darnos la oportunidad para revisar y revisitar todo eso y ver cómo lo podemos hacer más rápido y si podemos incluir nuevos proyectos… Hay que preguntarse ahora si no sería una oportunidad para generar más (energía) en el norte, para bajar las pérdidas y ser más eficiente. Hay que preguntarse si hay el espacio para crecer en (energías) renovables.

EV: ¿Confía entonces en la capacidad de las empresas privadas que vengan a dar estos servicios?

RR: Nos compete a nosotros hacer el ‘due diligence’ (la diligencia debida) y evaluar… Es una oportunidad para explorar todas estas cosas y no hacerlo de manera incremental, como tal vez lo hemos hecho en el pasado, sino hacer un cambio (que sea) un salto cuántico hacia el futuro y darnos la oportunidad de tener un sistema de energía, el más moderno posible.

EV: ¿Con cuántas compañías se ha conversado?

RR: Había conversaciones con cinco a seis (compañías) previo al huracán y posterior a María muchas han caído a Puerto Rico. No puedo decir el número porque puede que sean más de las que he podido interactuar.

EV: En términos de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), ¿qué es lo que ha identificado como una necesidad?

RR: La dependencia en energía eléctrica es evidente… Algo que ya habíamos empezado a encaminar es ver la posibilidad de que Acueductos utilizara generación de las mismas represas para sostenerse, o mirar algún sistema de mitigación más robusto del que tenemos ahora. Ahora lo que tenemos son 1,390 generadores. La infraestructura de Acueductos, salvo la dependencia de energía eléctrica, es bastante robusta.

EV: ¿Qué es lo que entiende que debe ocurrir de aquí a seis meses o un año?

RR: Voy a coger un lapso de tiempo menor y después (amplío). De aquí a las próximas dos a tres semanas tiene que haber una respuesta de alivio inmediato del Congreso, una cantidad de dinero para seguir pasando de esta fase de emergencia, tener un alivio de la economía; y entonces llegar a un ‘recovery aid package’. Estimamos que (el alivio inmediato) debe estar entre $4,500 millones a $5,000 millones. Entonces, el ‘long term package’ tiene que estar vinculado. Lo único que haría falta ahí es ser más específicos de cuál es el impacto a los hogares, cuáles son los daños. FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) por sí sola no puede manejar esto. FEMA sí ha dado recursos, pero la gravedad y magnitud de esta catástrofe requiere otros recursos.

En seis meses, (debe estar) todo Puerto Rico con agua, restaurando la economía, siguiendo nuestra agenda de reconstruir. Todavía trabajando con la reconstrucción de energía eléctrica, pero ya la gente viendo algunos de los proyectos nuevos… A la medida que podamos hacer eso, vamos mitigando un éxodo significativo de puertorriqueños. Para un año, ya (debemos) estar dentro de la fase de reconstrucción en todos sus componentes: la infraestructura de carreteras, de energía, la activación de todos los componentes de nuestra economía, nuestra sociedad y nuestro gobierno.

EV: Entonces, ¿le han advertido que en seis meses no se restablecerá la energía para todo Puerto Rico?

RR: Siempre hay que tener cautela con eso, pero hay unas áreas particularmente en el centro de Puerto Rico que son bien difíciles de llegar… Cuando estás llegando a esas comunidades que son más lejanas, tiende a ser más lento. Nuestro objetivo en términos de levantar las líneas de transmisión es empezar a levantarlas cuando empiecen a llegar todos los operadores que van a venir acá, en un período de 50 días… Eso depende del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, ellos ahora van a sacar un contrato. Pudiese existir la alternativa –pero depende de la liquidez– de que por conducto de la (Autoridad de) Energía Eléctrica se soliciten a las empresas de energía de los estados a que vengan adicionales.

EV: Hablando de liquidez, ¿cómo está la caja de Hacienda?

RR: Si las cosas siguen su curso, gastando en la emergencia sin tener recaudos, quiere decir que para finales de octubre, principios de noviembre, estaríamos sin liquidez. No me gustaría hablar del estado de la caja porque hay gastos que surgen ahora, cosas que se van a reembolsar… Si lo pongo en ese contexto, sería muy fácil verlo de manera lineal, pero lo cierto es que poniendo todas las presunciones de lo que va a estar ocurriendo, a finales de octubre o principios de noviembre (nos quedamos sin efectivo) si no tenemos algún tipo de alivio inmediato.

EV: ¿De cuánto espera que sea la ayuda que provea la pieza legislativa congresional a largo plazo?

RR: Se requiere más tiempo porque se tiene que hacer más análisis del daño. Lo que hemos podido señalar es que aquí se estima por terceros –Moody’s Analytics– que esto rebasa los $90,000 millones, pero nos compete a nosotros ser rigurosos con el Congreso.

EV: Entonces, ¿no ha hablado con el Tesoro federal sobre una cantidad específica?

RR: He hablado con el secretario (Steven) Mnuchin. Le hablé sobre la necesidad de una cantidad billonaria para liquidez, pero eso lo están hilvanando nuestros equipos en estos días. Lo positivo es que hay esa conversación y le agradecemos el compromiso. Tan pronto se tenga la cifra se divulgará, pero se puede anticipar que es multimillonaria.

Rosselló divulgó más adelante que la cifra conversada con el Tesoro federal asciende a $5,000 millones, aunque el secretario de Hacienda, Raúl Maldonado, dijo a EL VOCERO que pudiera alcanzar los $6,000 millones.

El Vocero