Deportación de niños – El Periódico, Guatemala

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Durante el 2013 fueron deportados desde los EE. UU. más de 50 mil guatemaltecos y se asume que este año podrían ser deportados más de 70 mil. Adicionalmente, las autoridades estadounidenses están anunciando la deportación masiva de niños que han sido retenidos al cruzar la frontera entre México y los EE. UU. Según informaciones de prensa, los niños guatemaltecos, hondureños y salvadoreños retenidos en lo que va del 2014 son 52 mil.

Irónicamente, según estadísticas del Banguat, las remesas familiares que los dos millones de emigrantes enviaron a Guatemala durante los primeros cinco meses (de enero a mayo) de este año aumentaron con respecto a los primeros cinco meses de 2013 de US$2,061 millones a US$2,222 millones, o sea en ocho por ciento.

Las asociaciones pro inmigrantes guatemaltecos, además de apoyar la reforma migratoria en los EE. UU., han luchado, sin mayor apoyo del Gobierno guatemalteco, porque se reduzcan las deportaciones de connacionales a través de la concesión a estos del Estatuto Temporal de Protección (TPS, por sus siglas en inglés), que permite trabajar legalmente en los EE. UU. y, por supuesto, no ser objeto de deportaciones o encierros por falta de documentación legal.

Cabe recordar que los EE. UU. han venido concediendo el TPS a salvadoreños, hondureños y nicaragüenses, más no a los guatemaltecos, extremo que se ha traducido en deportaciones masivas de connacionales. De hecho, el TPS para hondureños y nicaragüenses se remonta a 1999, a raíz de los estragos causados por el Huracán Mitch, que también asoló el territorio nacional. Sin duda, fue un momento oportuno para solicitar el TPS para nuestros compatriotas; no obstante, el entonces presidente Álvaro Arzú (1996-2000) no lo pidió.

En Guatemala, las condiciones de vida se han deteriorado, siendo los problemas socioeconómicos más graves el desempleo y la inflación. La economía nacional solo absorbe el diez por ciento de la mano de obra incremental anual (personas que buscan empleo por primera vez) y la inflación real es de dos dígitos.

En todo caso, no podemos alegrarnos por el aumento de las remesas familiares y, al mismo tiempo, permanecer indiferentes ante las deportaciones masivas de connacionales (adultos y niños), que, indudablemente, agravan la problemática social del país.

Es imperativo, entonces, iniciar un proceso de erradicación de la cleptocracia, que se traduce en un saqueo desenfrenado de los fondos públicos por los politiqueros y sus financistas, que está redundando en un progresivo deterioro de los servicios públicos y en una terrible espiral de violencia.

http://www.elperiodico.com.gt/es/20140708/opinion/250440/