Bolivia: el Gobierno traza posibles usos de la energía nuclear

Aplicación en salud, en el agro, oferta de energía a largo plazo y exploración de combustible nuclear son las cuatro líneas de trabajo del plan nuclear del Gobierno, informó ayer la viceministra de Electricidad y Energías Alternativas, Hortensia Jiménez. Inicialmente se trabaja en identificar y cuantificar necesidades.

En la rendición pública de cuentas del sector eléctrico, realizada ayer en esta ciudad, Jiménez dijo que se trabaja en un “proyecto integral” cuya base es la formación, capacitación y entrenamiento de profesionales bolivianos, en la perspectiva de desarrollar también “soberanía científica”.

Detalló que una línea de trabajo tiene que ver con la aplicación en salud y prevé la construcción de un ciclotrón para tener radioisótopos que permitan hacer diagnósticos oncológicos, neurológicos y cardíacos.

“No existe en el país este diagnóstico. También vamos a incorporar en el tratamiento la radioterapia”, apuntó.

La segunda línea de trabajo supone el desarrollo de una planta multipropósito de radiación gama que, según explicó, permite eliminar las bacterias de los alimentos para trasladarlos largas distancias frenando la descomposición. Dijo que permitirá mejorar las condiciones de traslado para exportadores. Además, esta planta permitiría mejorar la calidad de la semilla y aumentar la productividad “sin aumentar la frontera agrícola”.

La tercera línea es la oferta eléctrica, ya que si bien, dijo, el país trabaja en la diversificación de las fuentes de energía, incluidas las energías alternativas como la solar y eólica, no se sabe a largo plazo si se contará con esas fuentes, “por eso el Estado estudió la posibilidad de incorporar una central nuclear”.

La cuarta línea está relacionada con el combustible nuclear. Señaló que hay varios países que tienen centrales nucleares y no producen uranio; pero para el país es importante cuantificar la presencia de uranio y torio.

Respecto a los cuestionamientos sobre los riesgos y la necesidad de contar con energía nuclear, Jiménez dijo que es “desinformación” y que si se cuestiona la generación de desechos, se debe tener en cuenta que una planta nuclear genera menos dióxido de carbono que una planta eólica.

Reunidos en un conversatorio realizado en octubre pasado, en esta ciudad, expertos en el área y activistas coincidieron en pedir al Gobierno que se abra un debate real sobre si es necesaria y factible la energía nuclear en el país.

Jiménez dijo que el Gobierno trabaja siguiendo protocolos internacionales.

Este año, el Gobierno destinó cerca de 2 millones de dólares para arrancar el plan nuclear.

Convenios

La viceministra Hortensia Jiménez destacó que, para encaminar sus acciones, el plan nuclear tiene el apoyo de organismos como la Comisión de Energía Atómica de Francia. La Organización Internacional de la Energía Atómica también comprometió asistencia para que se apliquen todos los estándares de seguridad mundial y las buenas prácticas.

Los Tiempos