Obama ofrece más apoyo a Peña Nieto y las protestas por Ayotzinapa llegan hasta la Casa Blanca

El gobierno de Estados Unidos ha seguido los trágicos sucesos sobre los estudiantes de Ayotzinapa cuyas vidas se han perdido, y ofreció ayudar a México para combatir el aumento de la violencia y a los grupos criminales que operan en su territorio, declaró Barack Obama luego de reunirse en privado con el presidente Enrique Peña Nieto.

Así, los hechos ocurridos hace más de tres meses en Iguala, Guerrero, y elobvio interés suscitado en ese tema también llegaron, como estaba previsto, a la agenda del diálogo de los mandatarios en su primer encuentro en esta capital. Obama dijo haber recibido de Peña una exposición sobre las reformas en materia de seguridad presentadas al país en noviembre, dos meses después de la tragedia.

En correspondencia, ofreció apoyar los esfuerzos del gobierno mexicano “para eliminar la violencia y loscárteles de la droga, que son los responsables de tanta tragedia dentro de México; queremos ser un buen socio en ese proceso, reconociendo que en última instancia corresponde a ese país y a su sistema legal tomar las decisiones que deba asumir”, indicó.

A propósito del ofrecimiento de la administración de Obama para coadyuvar en el tema de Ayotzinapa, fuentes del gobierno comentaron más tarde que esa colaboración se ha aceptado ya tanto de Estados Unidos como de Argentina, Austria, Chile y otras naciones, por el claro interés de llevar la investigación hasta sus últimas consecuencias.

Mayor control de fronteras

En su aparición ante la prensa, cuando frente a la Casa Blanca los gritos por Ayotzinapa se escuchaban fuerte, lanzados por un centenar de manifestantes con mantas, pancartas, cruces y flores de cartón, desafiando el intenso frío de la primera nevada del año, el mandatario mexicano no hizo referencias específicas a la suerte de los normalistas.

Obama y Peña Nieto no aceptaron preguntas. Seguridad, migración y Cuba fueron los asuntos que más tiempo llevaron en sus exposiciones. En el caso de La Habana, el gobierno mexicano se dijo dispuesto a colaborar en la normalización de las relaciones diplomáticas con Washington.

En el tema de seguridad, Peña agradeció también a Obama –antes lo había hecho en la cuestión migratoria– su disposición de seguir trabajando en ese ámbito, ante el claro reto que tiene México de combatir con mayor eficacia y contundencia el crimen organizado.

Los dos gobiernos han tenido colaboración e intercambio de información y de apoyo logístico, pero esta vez además hay un claro ofrecimiento para seguir respaldando acciones que nos permitan ser mucho más contundentes y eficaces en el combate a la inseguridad y, sobre todo, al crimen organizado, celebró.

En el salón Oval de la Casa Blanca, y tras una charla privada que se prolongó más allá del tiempo previsto, Obama deseó en español un feliz Año Nuevo. Entonces, y como se había anticipado, habló ampliamente sobre el tema migratorio, donde Estados Unidos, describió, tenía un sistema roto que debía ser reparado.

Ambos mandatarios convinieron en ofrecer mayor control y vigilancia fronteriza. Agradecemos el compromiso de México de trabajar con nosotros para que el mensaje respecto a las acciones ejecutivas que he tomado sea claro: vamos a proporcionar un mecanismo para que las familias que tienen mucho tiempo aquí no tengan que separarse, pero al mismo tiempo endureceremos el control de la frontera para asegurarnos de que la gente que venga lo haga por los cauces legales, indicó Obama.

Por su parte, Peña ofreció hacer lo necesario para que la decisión de la Casa Blanca no genere desinformación o abuso de organizaciones criminales de trata de personas y se aliente de ese modo una migración que no se podrá ver beneficiada con las medidasanunciadas. Asimismo, ofreció una política de mayor control en la frontera sur de México para tener una migración ordenada y controlada, que evite un flujo que, por desinformación, esté alentando a internarse a Estados Unidos y a nuestro país.

Integraron la comitiva mexicana el canciller José Antonio Meade; los titulares de Gobernación y de Hacienda, Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray, respectivamente; el procurador Jesús Murillo Karam y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Aurelio Nuño, entre otros.

Obama encomió el papel de México en el verano pasado, durante la crisis de los niños que viajan solos a Estados Unidos. Hemos llegado a niveles mucho más manejables, dijo.

En su amplio reconocimiento a la disposición migratoria de su homólogo, Peña Nieto la definió comointeligente y audaz, así como un acto de justicia, en el que buen número de sus beneficiarios son mexicanos.

Respecto a Cuba, Obama resaltó la nueva política de Estados Unidos hacia ese país tras medio siglo sin tener relaciones, aunque nosotros seguiremos poniendo el acento en los derechos humanos, la democracia y la libertad política en aquella nación.

En correspondencia, el presidente Peña ratificó la disposición de su gobierno para el logro de los propósitos de los presidentes Obama y Raúl Castro, de Cuba, para normalizar sus relaciones. México será incansable promotor de la buena vecindad y buena relación de esas naciones, indicó.

Enseguida, Barack Obama y Enrique Peña se integraron con sus comitivas a un almuerzo ofrecido por la Casa Blanca. La visita del jefe del Ejecutivo concluyó con una guardia de honor ante la Tumba del Soldado Desconocido, en Arlington. Ayer mismo regresó a la ciudad de México.

Jornada

 

Protestan frente a la Casa Blanca durante la reunión de Peña con su homólogo de EU

En acciones de protesta frente a la Casa Blanca y en más de 10 ciudades estadunidenses, en el contexto de la reunión bilateral de los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Barack Obama, manifestantes denunciaron que las políticas oficiales de seguridad pública impulsadas por ambos gobiernos son responsables de la ola de violencia en México, incluyendo los casos de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos.

En tanto, algunos legisladores federales expresaron hoy su preocupación por el caso de los estudiantes atacados en Iguala, Guerrro, entre otros.

No obstante la nevada y temperaturas crueles, un centenar de manifestantes, la mayoría de origen mexicano, realizaron un acto de protesta frente a la Casa Blanca durante la reunión de los dos mandatarios. Por medio de megáfonos, consignas y mantas, los inconformes exigieron justicia en el caso de los 43 normalistas desaparecidos: Fue el Estado y los 43 son miles, acusaron.

Este martes también estaban programados actos paralelos en más de 10 ciudades del país, como Los Ángeles, Minneápolis, Houston, Dallas, Seattle y San Francisco, informó la red #USTired2, en conjunto con otras organizaciones latinas y sus aliados. La demanda principal fue exigir el fin de los programas estadunidenses de asistencia a las fuerzas de seguridad mexicanas, en el contexto de casos como Ayotzinapa y Tlatlaya, así como otros abusos donde se muestra un patrón de severos abusos de derechos humanos por fuerzas oficiales, nutridas por la corrupción y la impunidad.

Entre los manifestantes estaban familiares de desaparecidos en México, como Nansi Cisneros, quien viajó de Los Ángeles a Washington y cuyo hermano fue secuestrado en Jalisco. En una nota publicada en elHuffington Post sobre su caso, Cisneros afirma que mientras el Presidente vino esta semana a hablar de su México, yo estaré en Washington para hablar del mío…, uno donde la impunidad impera, y que si pudiera hablar con Peña Nieto le diría que, igual que los familiares de los normalistas, él no puede imaginar cuánto nos están costando su inacción y sus fracasos. Otro que protestó en Seattle fue José Luis Ávila, esposo de Nestora Salgado, la líder de la policía comunitaria de Olinala, Guerrero, quien está presa.

Estas protestas hicieron eco de lo que organizaciones nacionales e internacionales defensoras de las garantías fundamentales –entre ellas Human Rights Watch y Amnistía Internacional– han catalogado comocrisis de derechos humanos en México.

En este contexto, dos influyentes legisladores federales señalaron que mientras apoyan las políticas de México y la continuación de la amplia cooperación bilateral, los abusos de derechos humanos continúan generando preocupaciones.

El senador Robert Menendez, demócrata de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores (y hasta fin de año presidente de dicho comité), declaró que si bien aplaudimos el enfoque en el crecimiento económico de la cumbre de hoy en la Casa Blanca, no podemos pasar por alto los desafíos de la violencia y la corrupción que han sacudido a México en los últimos años. Sin seguridad ni el estado de derecho, las esperanzas de crecimiento económico y competitividad siempre se verán limitadas. La tragedia de la desaparición de los estudiantes en Iguala, el descubrimiento de fosas comunes clandestinas y el asesinato extrajudicial cometido por las fuerzas de seguridad desalientan la inversión que merece un México dinámico y moderno.

En tanto, el demócrata Eliot Engel, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, también elogió la relación económica, pero advirtió queambos países deben redoblar esfuerzos para mejorar la seguridad en México, donde más de 18 mil personas han muerto en matanzas relacionadas con el crimen organizado en los últimos dos años. Agregó que “la trágica desaparición de 43 estudiantes universitarios en Iguala, en septiembre pasado, demuestra que mucho queda por hacer para reducir la violencia en México…”

Aunque hoy al concluir la reunión con Peña Nieto el presidente Obama comentó que, obviamente hemos estado siguiendo aquí en Estados Unidos algunos de los sucesos trágicos alrededor de los estudiantes, cuyas vidas se perdieron, y que un día antes sus asesores habían indicado que estaban enterados de la documentación de organizaciones como Human Rights Watch sobre la crisis de derechos humanos en México, el mandatario estadunidense respaldó lo que llamó los programas de reformade su homólogo en torno a estos temas y se comprometió a continuar el apoyo estadunidense a los esfuerzos mexicanos para erradicar “la violencia y los cárteles de droga, que son responsables de tanta tragedia dentro de México”.

Jornada

 

Los 4 temas que Peña Nieto trató en la visita a Obama

La lucha contra el crimen organizado, las políticas migratorias estadounidenses, el empleo y el desarrollo económico, y aunque no era parte de la agenda, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, marcaron este martes 6 de enero la reunión de trabajo de Enrique Peña Nieto y Barack Obama. A su llegada, el mandatario mexicano ya era esperado por manifestantes que exigían justicia por los estudiantes guerrerenses.

El presidente de Estados Unidos dijo que su país ha seguido las noticias de los normalistas desaparecidos y que están comprometidos a ayudar a eliminar los cárteles de la droga. Obama indicó que es responsabilidad del gobierno y las fuerzas de seguridad mexicanos combatir al narcotráfico.

A continuación te presentamos un resumen de lo tratado por ambos mandatarios.

1. La lucha contra el crimen organizado

El jefe del ejecutivo mexicano dijo que en el tema de seguridad ha contado con la colaboración, intercambio de información y apoyo logístico por parte del gobierno deEstados Unidos. México atraviesa por problemas de inseguridad en cinco entidades: Estado de México, Guerrero, Chihuahua, Michoacán, Tamaulipas y Sinaloa, de acuerdo con el último informe de INEGI.

“Ha habido un claro ofrecimiento para seguir apoyando, respaldando las acciones que nos permitan hacer más contundentes, y eficaces en el combate a la inseguridad y sobre todo enfrentar al crimen organizado“, dijo Peña Nieto.

2. El caso de Ayotzinapa

El mandatario estadounidense externó su preocupación por los hechos ocurridos en Guerrero el 26 de septiembre de 2014 y por los que hay ya más de 50 policías detenidos, además de que se encuentran en prisión los presuntos autores intelectuales, el exalcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda

“En Estados Unidos hemos seguido con preocupación los eventos trágicos que atañen a los estudiantes, nos entristece que se hayan perdido esas vidas”, dijo Obama. “Queremos seguir siendo un buen aliado de México y, desde luego, en última instancia tendrá que ser el pueblo mexicano a través de la procuración de justicia que se encargue de eliminar este flagelo”, añadió.

3. Empleo y desarrollo económico.

Obama detalló durante una rueda de prensa ofrecida tras el encuentro, que también trató con Peña Nieto tenas de empleo, oportunidades y crecimiento económico.

“He felicitado al presidente Peña Nieto por sus reformas estructurales, hemos hablado también de todas las potencialidades que existen en México y estas reformas indudablemente van a beneficiar al pueblo mexicano”, señaló. En el tema de la economía, las energías limpias, logros científicos, del sistema educativo, del comercio fronterizo, “simplemente va a fortalecer a los dos pueblos sobre todo en el ámbito económico y social”.

Las declaraciones se dieron en medio de que el precio del peso frente al dólar es el más alto, desde los primeros meses de enero del 2014 y que el precio del crudo mexicano es el más bajo, en los últimos cinco años, de acuerdo con el Banco de México.

4. Fortalecimiento en la frontera y políticas migratorias

Peña Nieto calificó como un “acto de justicia, de inteligencia y audaz” las medidas anunciadas por Obama en materia de migración. “He hecho un amplio reconocimiento para emprender esta decisión en materia migratoria. Es un acto de justicia para quienes llegaron de otras partes y son parte de la comunidad americana. Y dentro de la población migrante beneficiada amplio número de mexicanos”, agregó.

El mandatario mexicano dijo que se mantendrá la política migratoria y añadió que es necesario modernizar los cruces fronterizos que permitan hacer comercio y tránsito de personas más rápidos.

El pasado 9 de diciembre el presidente de EU anunció el registro de migrantes para ampararse contra una deportación, acción que benefició a la comunidad latina de ese país.

Reciben a Peña con manifestaciones

Cerca de un centenar de manifestantes se concentraron este martes 6 de enero ante la Casa Blanca para protestar contra Peña Nieto y exigieron respuesta ante la desaparición de los 43 estudiantes el 26 de septiembre pasado.
En un día gélido y nevado, los activistas se congregaron ante la residencia presidencial y lanzaron lemas contra el Gobierno mexicano y en recuerdo a los estudiantes desaparecidos.
El llamado de Humans Rights Watch

Previo al viaje del mandatario mexicano a EU, la organización no gubernamental detalló el lunes 5 de enero que dos casos en los que fuerzas del Estado participaron en agresiones a civiles: Ayotzinapa y Tlatlaya.

El primero involucra a policías municipales de Iguala y Cocula, en Guerrero, quienesatacaron y secuestraron a 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa; hasta el momento las autoridades han dicho que hay “indicios” de que los normalistas fueron asesinados e incinerados, y sólo uno de ellos ha sido identificado a partir de restos encontrados en el río Cocula.

En el caso de Tlatlaya, HRW señaló que “el gobierno en un primer momento demoró las investigaciones, y agentes del Ministerio Público estatal intentaron encubrir la participación delictiva de militares en el caso de Tlatlaya, torturando a testigos para obligarlas a que prestaran testimonios falsos”, de acuerdo con la carta firmada este 5 de enero.

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