Uruguay: expresidente Mujica asumió su banca en el Senado

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José Mujica volvió con todo. Lo hizo ayer, al asumir su banca en la Cámara de Senadores con aspecto alegre, palabras coloquiales, con algún momento de emoción y alguna que otra ironía. “¿Promete usted guardar secreto todas las veces que sea ordenado por la cámara o la Asamblea General?”, preguntó el vicepresidente Raúl Sendic. Sobrio, contestó: “Sí, señor”.

Su llegada al Senado evidenció en términos de gestualidad el juicio que sobre su figura tiene la oposición. El nacionalista Jorge Larrañaga, con quien Mujica sostuvo un diálogo permanente en los primeros años de su gobierno, incluso alcanzando varios acuerdos políticos difíciles de rastrear hace años, se acercó hasta su banca para proferirle un abrazo de camaradas. El colorado Pedro Bordaberry apenas le extendió la mano. El nacionalista Luis Lacalle Pou, en cambio, ni siquiera aplaudió su promesa constitucional. Al recibir el saludo de la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, el ex mandatario bromeó: “Guardar secreto… Salís de acá y… ¿guardar secreto?”. Nada improvisado ni exento de intención: así hacía referencia a la última sesión secreta del Senado, solicitada por el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en medio de la interpelación que le realizara la oposición para dar explicaciones sobre el robo a la casa del jefe de Policía de Montevideo, Mario Layera. En aquella oportunidad, Bonomi pidió reserva para explicar el involucramiento de ciertas mafias policiales, pero pocas horas después la explicación del ministro terminó filtrándose en la prensa. La publicación del contenido de esa reunión molestó al Ministerio del Interior, que en un comunicado repudió la filtración “tendenciosa” y manifestó su “indignación” por la “violación del secreto votado por la sesión parlamentaria”. Puesto a decidir qué comisión parlamentaria integrará, Mujica se decidió entre otras por la de Educación. Desde allí, comentaron fuentes de su entorno, buscará impulsar la autonomía de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) que tanta frustración le deparara durante su gobierno.

Derecho y revolución

Otra vez interpelado por la prensa, Mujica salió al cruce de las declaraciones de Rodolfo Nin Novoa, que en la ceremonia de su asunción como ministro de Relaciones Exteriores en el Palacio Santos, dijo que el país “no debe caer en la tentación de privilegiar lo político por encima del derecho”. Así, Nin aludía sin mencionarlo al ex presidente, que en ocasión del ingreso de Venezuela al Mercosur había afirmado que “lo político superaba ampliamente lo jurídico”. Aquella frase fue luego utilizada por la oposición como leit motiv para insinuar lo que -sostuvieron- era una conducta permanente de desapego del gobierno respecto a la ley y la Constitución.

“Cuando éramos una colonia de España nos movíamos con el Derecho español. Si lo hubieran agarrado a Artigas le hubieran pegado cuatro tiros por traidor, de acuerdo al Derecho español, pero como triunfó una revolución nosotros lo construimos en héroe, y no debe haber acto político más grande que una revolución, lo que quiere decir que en el sentido trascendente, la política genera Derecho. Ello no quiere decir que al derecho lo podamos pisotear”, dijo ayer Mujica, quien además puso en contexto aquellos dichos. “Lo hice en circunstancias muy particulares, donde se habían llevado en nombre del derecho un gobierno por delante, como era el presidente de Paraguay, y donde cuatro senadores tenían trancado el derecho de entrada al Mercosur, durante siete años, a una República para que entrara. Entonces, no se pueden sacar las cosas de contexto y después tomarlas como afirmaciones”, apuntó. La vuelta de Mujica al ruedo parlamentario coincidió con un primer pronunciamiento del nuevo gobierno sobre la situación en Venezuela. Haciendo esgrima verbal para no comprarse un lío, el vicepresidente Raúl Sendic dijo tras la primera reunión ordinaria del Senado que Uruguay “no tiene elementos” para afirmar la existencia de “injerencias externas” en el país caribeño, tal como había sostenido el presidente Nicolás Maduro. La Embajada de Venezuela en Uruguay decidió no salir a contestarle a Sendic. “No tengo nada para opinar al respecto”, afirmó a la diaria, lacónico, el embajador Julio Chirino.

Planes y viajes

En su despacho del Senado, Mujica seguirá acompañado por dos de sus personas de mayor confianza. Se trata de Julio Cachete Martínez y María del Carmen Minacapilli. La primera reunión se la dedicó, ayer, al prosecretario Diego Cánepa, con quien luego almorzó en La Casa del Whisky. El ex presidente, que se volcará de lleno a la campaña hacia las elecciones departamentales y municipales, participará este sábado en el acto de lanzamiento de la campaña de Lucía Topolansky a la Intendencia de Montevideo, tal como adelantó la diaria. Mujica, explicaron fuentes de su entorno, se compró hace un tiempo una bicicleta, que utilizará para recorrer algunos barrios de la capital en apoyo a la senadora del Movimiento de Participación Popular (MPP). Pero no será ésa su primera comparecencia en un acto político tras haber abandonado la Presidencia: este viernes viajará a Cerro Largo para apoyar la candidatura del ex presidente del Instituto Nacional de Carnes, Alfredo Fratti (MPP), a la intendencia departamental.

Luego de las elecciones de mayo, Mujica viajará a España e Italia junto a Topolansky, aunque también ha recibido varias invitaciones para viajar al extranjero. Una de ellas, explicaron las fuentes consultadas, fue realizada tiempo atrás por el republicano Terry Branstad, gobernador de Iowa, un estado ubicado en el corazón agrícola de Estados Unidos.

“Me estoy poniendo viejo y estar viejo es no querer salir de casa. Quisiera tener unos años menos para recorrer el maíz, conocer la lechería de Los Ángeles y otras cosas”, había confesado durante su cita con el presidente estadounidense, Barack Obama, en el Salón Oval. Despojado de los atributos presidenciales, Mujica mantiene en carpeta aquella invitación, aunque todo dependerá de las circunstancias políticas. Desde su banca en el Senado, el ex presidente se planta como un interlocutor en el espinel de la bancada de legisladores de cara al debate de leyes como la de Presupuesto, esa instancia en la que su sector se dispone a defender algunas de las que consideran sus conquistas. Aunque ayer salió a matizar sus diferencias con Vázquez, priorizando el colectivo de su fuerza política. “Antes que nada, lo que más vale es la unidad del gobierno”, subrayó.

Mujica, se sabe, no se dejará arrear ni aceptará que le pisen el poncho. Algo de eso también transmitió ayer, cuando volvió a poner de relieve la búsqueda de acuerdos dentro de su fuerza política. “Negociaremos una, 20 y 50 veces”, dijo, y definió a su fuerza política por oposición: “El Frente no es un conjunto de soldados manejados por un general, funcionando con el ordeno y mando”. La partida recién comienza.

La Diaria

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