Fiscalía imputará a cúpula de las FARC a fines de agosto por crímenes de guerra

El fiscal general, Eduardo Montealegre, aseguró que a finales de agosto comenzarán las imputaciones contra la estructura jerárquica de las Farc, que en su mayoría actualmente hace parte del equipo negociador en La Habana, por crímenes de guerra.

Estas vinculaciones formales con procesos por graves violaciones a los derechos humanos se extenderán a los largo del segundo semestre de 2015, según explicó Montealegre.

“En el transcurso de este semestre empezaremos a formular imputaciones por crímenes de guerra contra los máximos responsables de las Farc. A finales de agosto nosotros vamos a formular y a solicitar estas imputaciones ante los jueces de la República”, precisó el fiscal en entrevista con Caracol Televisión.

“Estamos hablando en principio de personas que forman parte de la cúpula, de la estructura jerárquica de las Farc, de las personas que durante décadas han formulado políticas que están en contra de los derechos humanos como el secuestro, el reclutamiento de menores, la siembra de minas”, explicó el fiscal.

Montealegre señaló que el trabajo de los fiscales estará centrado en el enjuiciamiento de crímenes de guerra y reveló que por estos hechos la fiscalía ya adelanta cerca de 55.000 casos.

LA ESCOMBRERA

Sobre el operativo que el CTI de la Fiscalía adelanta en La Escombrera, considerada la fosa común más grande de Colombia, aseguró que allí se encontrarían los cuerpos de víctimas de algunos agentes del Estado, la guerrilla y los paramilitares.

Montealegre reiteró que en los casos en que las víctimas tengan relación con la llamada operación Orión, diseñada para la retoma de la comuna 13 de Medellín, se iniciarán procesos contra los militares que participaron y ordenaron el operativo.

Caracol

Farc pide cambios en el sistema electoral para convertirse en movimiento político

Con un llamado a que se haga una reforma electoral, la guerrilla de las Farc se pronunció desde La Habana sobre las elecciones del próximo 25 de octubre en las que los colombianos eligen a gobernadores, alcaldes, concejales y diputados para los próximos cuatro años.

El líder guerrillero Marco León Calarcá fue el encargado de leer un comunicado con ocasión del cierre de inscripción de candidatos que se cumplió el pasado sábado. El boletín fue firmado por la delegación que adelanta las conversaciones de paz en Cuba.

“Por todos lados aparecen denuncias de ferias de avales para advenedizos y connotados personajes ligados a narco mafias y paramilitares, cuyos fuertes son el tráfico de votos e influencias, el fraude, el trasteo o trashumancia de electores y la venalidad; los compromisos con capos de la criminalidad y el clientelismo; contrastando con la exclusión de los más débiles y de los que decentemente aspiran a un cargo de elección popular”, dijo Calarcá.

Haciendo referencia a los herederos de parapolíticos que buscar un cargo de elección popular anotó: “las campañas de las nuevas generaciones de delfines y testaferros navegan en ríos de dinero del erario y de negocios non santos, resaltando lo que ahora llaman actuar en cuerpo ajeno: haciendo de las suyas mediante hijos, hermanos, familiares y amigotes, contando con avales de partidos y movimientos que, con pocas excepciones, más parecen redes delincuenciales al servicio de intereses particulares”

Finalmente hizo un llamado a un cambio en el sistema electoral que resaltó como “urgente” en el “tránsito hacia la paz que se vive en Colombia” e insistió en el interés de la guerrilla de convertirse en una fuerza política con representantes en diferentes cargos y corporaciones estatales.

“Es apremiante luchar por cambios en el sistema electoral y de actuar presentando propuestas innovadoras que recojan el sentir de los excluidos llenando con audacia cada espacio de la vida nacional. Es momento de dejar rezagados con sus costalados de promesas y de demagogia a los politiqueros corruptos asumiendo el compromiso del trabajo por la justicia social y la normalización de la vida nacional, de tal manera que se genere la confianza que permita la conversión de la guerrilla en movimiento político alternativo que pueda poner en alto la voz de los desposeídos sin que ellos jamás vuelva a implicar represión, persecución y muerte, porque el uso de las armas en política ha sido puesto de lado por todos los actores del conflicto”, concluyó.

El Heraldo