Agenda Mercosur: el debate sobre políticas educativas – Por Jorge Taiana

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El Mercosur tendrá una gran oportunidad para reimpulsarse como bloque pujante, con desarrollo, crecimiento e inclusión para nuestros pueblos en los próximos años. Las elecciones de parlamentarios del Mercosur que tendremos en octubre nos abren un interesante espacio para debatir qué Mercosur queremos, qué Mercosur necesitan nuestros países y qué Mercosur debemos construir entre todos, aprovechando la coyuntura internacional.

La educación es uno de los núcleos del debate, tanto en las elecciones locales como en las nacionales. Asimismo propongo que lo abramos a las instancias de trabajo conjunto entre los estados miembros del Mercosur, porque la política educativa constituye un espacio común en el que debemos profundizar el trabajo realizado y coordinar acciones para los próximos años.

Casi todos los países miembros del Mercosur se han propuesto como principales líneas de acción la extensión de la cobertura de la educación infantil, la necesidad de mejora de la calidad en la educación básica obligatoria, la obligatoriedad de la escuela secundaria y políticas de inclusión educativa y diversas propuestas en el nivel superior; esta situación refuerza, aún más, la necesidad de fortalecer el Mercosur educativo.

Si bien al interior del bloque regional es posible identificar las especificidades de cada país, sus diversos recorridos y herramientas, las propuestas son a mediano plazo y cada una de ellas alberga un conjunto de problemas y dilemas que debemos resolver. Por lo tanto, resultaría importante compartir preocupaciones, interrogantes y respuestas posibles de modo tal que se conviertan en un insumo más para la toma de decisiones para cada estado miembro, así como diseñar políticas e intercambios de alcance regional que contribuyan al desarrollo de cada uno de nuestros países.

No se trata de entender este espacio con un tinte homogeneizador, por el contrario, la heterogeneidad de cada uno de los países suma riqueza al debate y a la implementación de planes conjuntos. Mientras que las capacidades institucionales instaladas, las herramientas y mecanismos disponibles en cada país agregan valor para configurar entre todos un abanico de soluciones para las problemáticas compartidas.

En materia de política educativa, y frente a los múltiples retos con los que se enfrentan los estados en función de garantizar los derechos educativos de los ciudadanos, hay mucho camino por construir.

También, en aquellos aspectos normativos, que hacen posible la movilidad de alumnos y docentes entre los países, habrá que seguir avanzando. La disparidad en los desarrollos normativos vigente entre los estados miembros prende una luz de alarma y, a la vez, se podría constituir en una guía para que todos los países avancen a un mismo ritmo.

Tenemos mucho trabajo por delante, la mejora de los sistemas educativos de la región se constituye en un eje prioritario si queremos que nuestros pueblos vivan en mejores condiciones alcanzando umbrales dignos de justicia social. La educación es una política que, articulada con otras, puede ser una herramienta para promover mejores condiciones de vida. Brasil con su Bolsa Escuela o la Argentina con la Asignación Universal por Hijo son claros ejemplos para analizar y compartir.

Algunas cuestiones hemos aprendido en estos años; una de ellas es que en educación no existen fórmulas únicas ni recetas a seguir pero sí sabemos que la conformación de espacios de trabajo en clave de integración regional es una alternativa que no sólo fortalece a la región como tal, sino que ayuda y promueve que los países coloquen en sus agendas nuevas y diversas propuestas.

Jorge Taiana. Primer candidato al Parlasur por el FpV, ex canciller, legislador porteño FpV.

Página 12