El Salvador: pueblos originarios celebran el Día Internacional de los Pueblos Indígenas

Representantes de los Pueblos Nahuat –Pipil, Lenca y Kakawira, conmemoran un año más el Día Internacional de los Pueblos Indígenas y conmemorar la lucha por la conservación de la identidad cultural.

El Día Internacional de los Pueblos Indígenas, celebrado cada año el 9 de agosto, conmemora el día de la primera reunión del Grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre poblaciones indígenas de la Subcomisión sobre la promoción y protección de los Derechos Humanos, que tuvo lugar en 1982.

Se estima que los pueblos indígenas conforman entre el 12 y 17 por ciento de la población salvadoreña. Actualmente existen comunidades Náhua – Pipil en los departamentos de Ahuachapán, Santa Ana, Sonsonate, La Libertad, San Salvador, La paz, y Chalatenango; Pueblos Indígenas Lenca en los departamentos de Usúlutan, San Miguel, Morazán y La Unión; y el Pueblo Indígena Kakawira en la ciudad de Cacaopera en el departamento de Morazán.

En 2014 la United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), difundió un mensaje en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas en el que recordó que es una ocasión para reconocer la importantísima contribución de los pueblos indígenas a la innovación, la creatividad, el desarrollo sostenible y también la diversidad cultural.

“Debemos promover el uso y la supervivencia de las culturas, tradiciones e identidades, conocimientos e idiomas indígenas. Tenemos que proporcionar el acceso a la formación y conocimientos que permitan a los pueblos indígenas participar plenamente y en igualdad de condiciones en sus comunidades nacionales y en el ámbito internacional”, reiteró entonces la UNESCO.

El 12 de junio de 2014, los pueblos indígenas apuntaron un logro más a su agenda de metas y objetivos, entonces la Asamblea Legislativa, ratificó el reconocimiento constitucional de los pueblos, una de las demandas del sector.

La reforma establecida dicta que “El Salvador reconoce a los pueblos indíge nas y adoptará políticas a fin de mantener y desarrollar su identidad étnica”. Además, los grupos destacaron la voluntad política gestada en el marco de la ratificación pero “no es suficiente”.
Recientemente Juliana Ama de la Fundación Feliciano Ama (FAMA),manifestó que una de las preocupaciones de los pueblos es que algunas instituciones estatales promueven la fragmentación de los pueblos indígenas: además que el gobierno en turno no ratifica el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“Por medio del Estado y a través de nuestra presencia a diferentes reuniones a las que nos llaman, somos testigos fieles de oír que estamos desunidos y eso no es así”. Ama agregó que “es una oportunidad para decirle al gobierno que no estamos divididos”.

Dentro de los avances que reconocen los pueblos indígenas está el reconocimiento constitucional, la adopción del documento final de la Cumbre Mundial de los Pueblos Indígenas en septiembre de 2014, la apertura de instituciones de gobierno para el abordaje de la Política de Salud Intercultural para Pueblos Indígenas en coordinación y apoyo del Ministerio de Salud (MINSAL) y la creación de la mesa indígena de Cambio Climático en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

No obstante, se ve con preocupación ciertas acciones gubernamentales, dentro de las cuales está la falta de seguimiento a las observaciones y recomendaciones de organismos internacionales, la ausencia de una institución de gobierno que aborde la situación del grupo, no como objetos si no como sujetos.

En cuanto al convenio 169 de la OIT, la postura de los pueblos indígenas es que sigue siendo necesaria la firma por parte del ejecutivo para poder ejecutar una política y programas sociales. En la actualidad, solo 20 países lo han ratificado y El Salvador no es uno de ellos.

De llegar a la ratificación, se identificaría a los pueblos indígenas, no se les discriminaría, se establecerían medidas especiales para salvaguardar a las personas, instituciones, bienes, entre otras cosas y formarían parte de una consulta y participación ciudadana en pro de la agrupación en la vida pública.

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