Triunfo oficialista en Tucumán: incidentes en marcha que denuncia fraude

Los números del escrutinio provisorio son contundentes. Juan Manzur del Frente para la Victoria (FPV) es el gobernador electo con el 54,42% de los votos. En tanto que José Cano, candidato del Frente Alianza por el Bicentenario (FAB), obtuvo el 40,76 por ciento. Sin embargo, la oposición se negó sistemáticamente a reconocer la derrota y pasó al nivel de resistencia cuando convocó a un cacerolazo que anoche se desarrolló en la explanada de la Casa de Gobierno tucumana y culminó con incidentes cuando la policía dispersó a los manifestantes con balas de gomas y gases lacrimógenos.
Más temprano, la Junta Electoral provincial había decidido comenzar el recuento definitivo de votos comenzará por las mesas observadas por diferentes irregularidades por la oposición.

La protesta
Durante la mañana de ayer las redes sociales estallaron con una convocatoria a un cacerolazo. La cita era a las 20:00. Dos horas antes llegó la policía montada que tras un largo rato se trasladó hacia un costado de la sede gubernamental. Cuando llegó la hora señalada comenzaron a llegar manifestantes a la Plaza Independencia:  clase media acomodada, estudiantes universitarios y columnas identificadas con banderas de la Unión Cívica Radical. Un par de bombos y tapas de cacerolas comenzaron a hacerse oír. De a poco, la multitud fue creciendo. Algunos con pancartas realizadas a las apuradas y con frases donde la primera persona predominaba: “Yo voté a Cano” o “Yo tampoco voté a Manzur”. Algunas eran más directas y rezaban “ladrones”, “corruptos”.

La prevención visible que había organizado la policía local incluía una serie de vallas un tanto escuálidas y una línea de efectivos, en su mayoría mujeres, que pronto estuvieron cara a cara con los manifestantes. Cerca de las 21 llegó un grupo de militantes radicales un tanto más enfervorizado que el resto y comenzó a intentar saltar las vallas. El fervor contagió a otros y la policía decidió entregar la vereda y retirarse hacia las grandes puertas de hierro. Los manifestantes tomaron la explanada de una Casa de Gobierno totalmente a oscuras pero en la que podían divisarse sombras de cascos, de esos que usa la policía antidisturbios. A pesar de que algunas bombas de estruendo estallaron contra las ventanas del primer piso ningún policía de los diez que quedaron del lado de afuera del portón se movió de su lugar. Estrofas del Himno Nacional, gritos de asesinos, ladrones y corruptos se mezclaban sin solución de continuidad.

La multitud que llegó hasta el corazón de la capital tucumana optó por quedarse en la puerta de la Casa de Gobierno. Ni siquiera amagó a dar una vuelta por la plaza. Eran muchos pero sólo en ese sector. Del otro lado del paseo la vida transcurría con la normalidad que permite una manifestación de este tipo.

Mientras en la plaza los militantes radicales se desgañitaban gritando, el candidato a gobernador del FAB, Cano, evitó sumarse a la movilización y prefirió desgranar sus denuncias de fraude por los canales de noticias de Buenos Aires.
Luego de casi dos horas de manifestación se abrieron las puertas de la Casa de Gobierno y el descontrol se generalizó. Las bombas de estruendo dejaron lugar a los estallidos de los gases lacrimógenos y la seca detonación de las balas de goma.

Las corridas no se hicieron esperar. Algunos militantes radicales retrocedieron unos metros y buscaron contraatacar con piedras e insultos. No tuvieron éxito. Los dirigentes seguían sin aparecer y la multitud se enardeció aún más. A falta de piedras los manifestantes recurrieron a las naranjas de los árboles que hay la plaza.

Al cierre de esta edición, nadie del gobierno provincial dio razones de la represión.
Durante toda la jornada de ayer Cano se negó a reconocer los datos que arrojó el escrutinio provisorio aunque durante la larga noche del domingo nunca deslizó en sus discursos la posibilidad de considerarse el ganador de los comicios. La negativa entonces parece tener más que ver con una estrategia político-mediática con vistas a las generales de octubre que con alguna incapacidad para aceptar la realidad. La maniobra necesitaba que trascendiera las fronteras de la provincia. Por caso, ayudaron a la movilización las reiteración de imágenes de los sucesos violentos del domingo a la noche que realizaron los canales de noticias porteños. A eso se sumaron Mauricio Macri y Sergio Massa que, a través de los medios, exigieron que se abran todas las urnas. El candidato presidencial del FPV, Daniel Scioli, cuestión esa actitud y les pidió a los dirigentes opositores que asuman públicamente la voluntad popular.

Escrutinio definitivo

Durante la madrugada de ayer, dirigentes que responden a Cano anunciaron con vehemencia en la puerta del Correo Argentino, donde se realizó el escrutinio provisorio, que les resultaba sospechosa la suspensión del recuento y la consideraban parte del fraude que denunciaban. Anticiparon entonces presentaciones judiciales ante el fuero contencioso pero también en el penal. Sin embargo, la decisión de terminar con el conteo de las mesas se debió a cuestiones de orden técnico porque las 641 actas que restaban escrutar tenían algún problema como mal realizada el escaneo del acta o que le faltaba alguna información, amén de las observadas por la oposición. En ese sentido el presidente de la Junta Electoral Provincial (JEP), Antonio Gandur, decidió que, en cumplimiento de la ley electoral que dice que el escrutinio definitivo debe comenzar 48 horas después del comicio, se comience con el análisis de las 641 mesas observadas y luego con el resto para cumplir con la norma. Lo que entienden también en la JEP es que en base a los resultados obtenidos en el recuento del 81,55% del total de mesas habilitadas, unas 3474, y la diferencia de votos entre una fuerza política y otra, el resultado de las 641 restantes no variará el resultado final.

Incluso, desde la propia JEP, surgió el argumento que desmoronó algunas de las denuncias que había distribuido la oposición. Desde el FAB habían asegurado que había varias urnas que tenían votos dentro desde antes del inicio del comicio. Fuentes de la Junta Electoral confirmaron a este diario que se comprobó un solo caso de este tipo y que el resto se debía a que las mesas se habían abierto a las ocho en punto y que los fiscales de la oposición llegaron 45 minutos tarde y, como ya estaban funcionando las mesas, era obvio que las urnas ya tenían en su interior los sobre de los electores que llegaron a horario.

Nada de eso pareció importarle a Cano, quien anoche por la TV porteña, aseguró que no confiaba en nadie y menos en los miembros de la JEP. Lo paradójico fue que la integración de la Junta Electoral se modificó en la madrugada del sábado luego de que la Cámara en lo Contencioso y Administrativo, aceptara una solicitud en ese sentido de los abogados del FAB y los nuevos miembros no fueron cuestionados hasta este lunes por la noche incluso cuando la nube de gases lacrimógenos invadía la Plaza Independencia. «

Repudio del Consejo Nacional del PJ

Conla firma del presidente del Partido Justicialista, Eduardo Fellner, el Consejo Nacional Federal del PJ emitió anoche un comunicado en el que manifestó “su enérgico repudio a los actos acaecidos en la Provincia de Tucumán que permiten visualizar la supuesta existencia de delitos electorales que configuran una violación flagrante de la voluntad popular”.

“Un delito electoral merece el repudio general y colectivo de todo el sistema político, por lo tanto, desde nuestro partido impulsaremos una profunda investigación con el objeto de castigar severamente a quienes fueron responsables de los hechos acaecidos.
“Es preocupante la intención coyuntural y meramente oportunista del arco político y mediático  opositor que pretende deslegitimar el pronunciamiento de la voluntad popular, que es la única e indubitable fuente de legitimación de un gobierno democrático.
“Nuestro movimiento político que ha sufrido a través de la historia desde la persecución sistemática hasta la proscripción política manifiesta su más absoluta condena y repudio de cualquier delito electoral en cualquiera de sus características y formas. No respetar la voluntad popular, es lisa y llanamente estar contra los intereses de nuestro  pueblo.

“Exigimos castigo a los responsables. Exigimos la aplicación de todo el peso de la ley. Pero también pedimos a la oposición política un gesto de grandeza para no enturbiar un proceso electoral que cumple las garantías de fiscalización de todos los partidos, frentes o alianzas electorales  que integran el sistema político e institucional”, concluyó el comunicado.

Tiempo Argentino

Una multitud indignada pidió la realización de nuevas elecciones

“Abran las urnas”. “No al fraude”. “Yo voté a Cano”. “Yo voté al cambio”. “Justicia para mi voto”. “Abracemos nuestra democracia”. “En Tucumán se respira dictadura”. “Se va a acabar esta manera de votar”. Estas eran sólo algunas de las consignas plasmadas en pancartas que se repetían durante la movilización que miles de tucumanos protagonizaron anoche en la plaza independencia, a raíz del resultado electoral que habría coronado vencedor de los comicios al Frente de para la Victoria (FpV), según el escrutinio provisorio.

La idea de la marcha hacia el principal paseo público fue gestada el domingo a la noche y convocada por las redes sociales.

Anoche, a las 20, comenzaron a llegar los primeros tucumanos que, al ritmo de las cacerolas y botellas plásticas, pedían a los gritos la realización de nuevas elecciones. A las 22, en la plaza ya no cabía ni un solo alfiler. Al punto tal que no la muchedumbre ocupaba la mitad del espacio verde del paseo y las calles adyacentes. Según la Policía concurrieron unas 20.000 personas. Sin embargo, algunos dirigentes políticos de la oposición que se dieron cita calcularon que el número de concurrentes superó los 30.000.

“Aquí hubo fraude, es un atentando a la democracia. Lo que pasó el domingo en Tucumán es propio de una dictadura. No aguantamos más las injusticias de este gobierno. Nos robaron la ilusión y los sueños de un cambio”, opinaba Romina Soto, mientras empujaba un cochecito. Su pequeña hija Micaela seguía con la mirada los ademanes de su madre.

Los jóvenes fueron protagonistas en la movilización. Por la alta concurrencia y por la pasión a la hora de manifestar su reclamo. “Esto es una vergüenza nacional. Fui fiscal general de una escuela y puedo dar fe que nos robaron la elección. Ganábamos en todas las mesas y resulta que después ellos (el Frente para la Victoria) ganaron por 14 puntos. Es una mentira. Llenaron las urnas, estafaron la voluntad de la gente”, se quejaba Guillermo Rivera.

Muchos de los manifestantes consultados coincidieron en la necesidad de que se abran todas las urnas en la provincia o bien se realicen nuevas elecciones. “Tiene que haber transparencia. Se tiene que votar de nuevo y algunos medios tienen que dejar de mentir. Son cómplices. Cano ganó la elección y nos quieren hacer creer que ganó el doctor porque sabe oflar”, ironizó Marta Juárez en alusión a la publicidad de campaña del vicegobernador Juan Manzur.

La marcha se desarrolló con normalidad hasta que la Policía arrojó una granada de gas para dispersar a los manifestantes. En ese momento, estalló el caos.

Las consignas y el malestar

¡Basta, váyanse; no queremos fraude!”. “Somos la vergüenza nacional”. “Delincuentes”. Estas fueron las consignas que entonaron los ciudadanos en la manifestación realizada en la plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno. Familias enteras salieron a la calle a repudiar las irregularidades observadas en los comicios del domingo pasado.

Portaron cacerolas, tapas de olla, botellas de plástico, cucharones, cucharas y enseres de metal. Durante la protesta, los manifestantes relataron diferentes hechos registrados que calificaron fraudulentas.

Los jóvenes coparon la plaza. Para muchos de ellos fue la primera experiencia en manifestaciones públicas que derivaron en incidentes. “Nos robaron los votos”, fue uno de las consignas de queja que se escucharon en la concentración.

Barricadas en el microcentro

En determinados puntos de la plaza, los manifestantes encendieron carteles callejeros y otros materiales en medio de la represión. Fueron utilizados, no sólo como una mecanismo de protesta, sino también como barricadas ante el avance de los caballos de la Policía provincial. Se tratan de una especie de parapeto que, según la historia, se usó “para estorbar el paso al enemigo, más frecuentemente en las revueltas populares que en el arte militar”. Aunque muchos de los participantes se mostraron en desacuerdo con esas prácticas. La represión se extendió a distintos puntos de la plaza Independencia, pasadas las 23. El avance de la guardia del Gobierno recibió también insultos de clientes de los bares aledaños. Los autoconvocados utilizaron los accesos de los edificios y de las casas como resguardo.

Los smartphones y las naranjas

Los smartphones fueron las herramientas de muchos manifestantes para captar la movilización y la represión en la plaza Independencia. Desde anoche, los videos y las imágenes se apreciaron en las redes sociales.

“El pueblo no se va”, fue el grito del levantamiento de las personas, quienes se resistieron a salir del paseo público. Hubo banderas del radicalismo y del amayismo, pero la mayoría fueron familias autoconvocadas, según se identificaron con el pasar de las horas.

El servicio de investigación de la Policía de Tucumán participó en la represión oficial. Los policías que actúan “vestidos de civil” cargaron también contra los manifestantes y llevaron varios detenidos a la Casa de Gobierno.

Los manifestantes respondieron arrojando contra los efectivos piedras y naranjas.

Titular en CNN, El País y Twitter

La movilización popular y la posterior represión policial alcanzaron rápida y amplia repercusión en medios nacionales e internacionales. “Protestas en la provincia argentina de Tucumán, tras las elecciones”, tituló la red estadounidense CNN y mantuvo durante un largo rato, en el home de su página web, un informe sobre los graves incidentes. Lo mismo ocurrió con el diario El País de España, que tuvo por mucho tiempo a esta noticia como título principal: “Miles de personas piden en la calle repetir las elecciones en Tucumán”.

Además, #Tucumanazo fue tema dominante en la red social Twitter. La etiqueta se instaló, se viralizó rápidamente y creció al punto de convertirse en el tema más comentado de Argentina y poco después en tendencia mundial, donde llegó a estar en el puesto número uno del planeta durante varias horas.

Tucumán Elige 2015