Costa Rica: el presidente frena compensación salarial a viceministra

El Gobierno anunció este ayer que dejará de pagar el 20% de compensación salarial a la Viceministra de la Presidencia, Ana Gabriel Zúñiga.

Ella no recibirá ese porcentaje de la compensación “hasta que las instancias administrativas correspondientes analicen su caso específico y se pronuncien oficialmente”, aseguró el Presidente de la República, Luis Guillermo Solís, quien agregó que en el caso de que el pronunciamiento concluya que el pago no procedía, ella reintegrará los recursos que se le han pagado de más.

A la vez, Solís aseguró que solicitó al Ministerio de la Presidencia hacer una consulta formal a la Procuraduría General de la República para que indique cuál es el porcentaje que legalmente Zúñiga debe percibir.

“También pedí al Ministerio de Hacienda que explique a la ciudadanía y a los medios de comunicación los frecuentes problemas existentes en cuanto a pagos erróneos que en ocasiones se le asignan a funcionarios públicos, y los procedimientos existentes para corregir esos errores y devolver los recursos recibidos de más”, agregó.

Solís reclamó también las acusaciones de corrupción contra miembros del gobierno y sostuvo que “en ningún momento” se han presentado actos de corrupción en esta Administración.

“En las últimas semanas han arreciado los intentos fallidos de diferentes personas para señalar actos de corrupción donde no los hay. Han arremetido contra mi familia, mis hijos, mis hermanos, sin que se pueda encontrar ninguna acción indebida. Han intentado cuestionar a prácticamente todo mi gabinete, sin que haya una sola acusación fundamentada. Han intentado manchar nuestro honor sin que haya una sola mácula de corrupción, en un gabinete donde incluso hay jerarcas que no cobran su salario, o que han aceptado su puesto renunciando a posiciones mejor remuneradas”, aseguró.

El mandatario agregó que considera que esto es un ataque directo y personal.

“Quienes en mayo del 2014 auguraban un desastre en la conducción del país, hoy están desesperados frente a un país donde crecen las exportaciones, la inversión extranjera directa, el turismo; donde la inflación se mantiene casi en cero, disminuyen las tasas de interés, se aumenta la recaudación y disminuye el ritmo de crecimiento del gasto público; una administración que logró reducir el déficit fiscal a un porcentaje menor que el recibido en 2014, aunque no hayan sido aprobados los necesarios tributos para evitar una crisis en el futuro cercano. Sabemos que están desesperados y que seguirán intentando señalar trochas de corrupción donde solo hay puentes de amor por el país. Intentan encontrar equivalencias entre posibles errores administrativos y horrores de corrupción que han conmovido a Costa Rica en el pasado. Y sabemos que seguirán buscando fantasmas en sus propias sombras”, concluyó.

El País