A un mes del sismo del 19s en México, lo que dejó el temblor y el homenaje a las víctimas

Los mexicanos salen a la calle con el puño en alto para rendir homenaje a víctimas del sismo

A través de redes sociales se convocó a miles de mexicanos a salir a los puntos de reunión de los simulacros y, justo ahí, a las 13:14 horas, guardar tres minutos de silencio con el puño en alto.

A un mes de sismo magnitud 7.1, los mexicanos salieron a las calles con el puño en alto para conmemorar a las víctimas, reconocer el trabajo de los voluntarios y no olvidar.

#Homenaje19S se llama la iniciativa ciudadana que ya circula en redes sociales y propone a la gente reunirse a las 13:14 horas (la hora en que ocurrió el temblor) en los puntos de simulacro que hay marcados en las calles de la Ciudad de México.

CIUDAD DE MÉXICO, 22SEPTIEMBRE2017.- Sociedad civil, rescatistas y elementos del Ejército terminaron de remover escombros en el edificio que colapsó en la calle de Chimalpopoca, en la colonia Obrera, luego del sismo de 7.1 grados Richter. FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.

Una reunión adicional en el Ángel de la Independencia, organizada por el grupo de Facebook Brigadas de Amor, tendrá lugar está noche con el fin de seguir recaudando víveres y fondos para las comunidades afectadas.

El reloj marcaba las 13:14 horas el 19 de septiembre de 2017, cuando un temblor cimbró el centro del país, dejando un total de 369 fallecidos, miles de viviendas dañadas y otros miles de damnificados.

En la Ciudad de México, donde hubo 228 muertos, el peor escenario fue el edificio de la avenida Álvaro Obregón 286, en la colonia Roma de la delegación Cuauhtémoc, donde fallecieron 49 personas que quedaron atrapadas entre los escombros del inmueble que colapsó por el sismo.

El Gobierno federal calcula que en total 12 millones de mexicanos de 400 municipios del país resultaron afectados por los sismos del 7 y el 19 de septiembre pasado, en la capital y los estados de Oaxaca, Tabasco, Tlaxcala, Puebla, Morelos, Hidalgo, Edomex, Guerrero, Chiapas.

Para su reconstrucción, el país deberá disponer de aproximadamente 48 mil millones de pesos, según cifras del presidente mexicano Enrique Peña Nieto.

A consecuencia de los dos temblores de septiembre, aproximadamente 250 mil personas en el país quedaron sin techo, de acuerdo con autoridades federales.

En ocho estados el número de viviendas dañadas suma 180 mil 731, de las cuales casi la tercera parte tiene daño total y hubo que reubicar 2 mil 642 hogares.

En la Ciudad de México, donde hubo 44 derrumbes de inmuebles, el número de casas afectadas suma 5 mil 765, de las cuales casi la mitad (40 por ciento) son pérdida total.

La infraestructura de salud y educativa también tuvo pérdidas. En el país 325 hospitales y centros de salud resultaron afectados, y en 10 estados hay al menos 16 mil escuelas con daños, por lo que 475 mil alumnos deberán ser reubicados en aulas temporales y otros centros educativos.

Al menos 25 países, ademas de la Unión Europea y Naciones Unidas, han apoyado a México con más de 3 millones de dólares para su reconstrucción, según Transparencia Presupuestaria, una página web oficial que hace seguimiento de los recursos federales.

Sin Embargo


#AUnMesDelSismo Este es el recuento de daños en los estados

Hoy se cumple un mes del sismo que sacudió la zona centro del país, además 46 días del terremoto de magnitud 8.2 que dejó en ruinas a Oaxaca y Chiapas.
El pasado 4 de octubre, el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente informó el saldo total de fallecidos de 369, de los cuales, 228 fueron reportados en la Ciudad de México, 74 en Morelos, 45 en Puebla, 15 en el Estado de México, 6 en Guerrero y uno en Oaxaca.

Los sismos dejaron más de 12 millones de personas afectadas, así como daños en 400 municipios de los estados ya mencionados, incluyendo Tlaxcala, Hidalgo y Tabasco.

Morelos

74 personas fallecidas, 190 personas hospitalizadas y más de 2 mil casas dañadas en distintos puntos del estado morelense fue el saldo final. El municipio más afectado fue Jojutla, situado al sur de la entidad.

Se instalaron más de 70 albergues que atendieron a los damnificados en temas de salud, recuperación de documentos, asesorías a quienes perdieron parte de patrimonio, entre otros.

El gobernador Graco Ramírez ha anunciado acciones para reactivar la economía a través del turismo. En el rubro empresarial y comercial se fortalecerá la marca “orgullo Morelos” para insertar los productos regionales al mercado nacional.

Puebla

Las pérdidas humanas fueron de 45 personas; los daños en viviendas se contabilizan en 27 mil de las cuales, 23 mil resultaron con daño parcial y 3 mil 214 con daño total. Mientras que 36 planteles fueron demolidos, por lo que más de 11 mil alumnos de 14 municipios del estado tendrán que ser reubicados en otras escuelas.

El gobernador Tony Gali reveló que reconstruir los daños en inmuebles en el estado poblano costará más de 3 mil millones de pesos.

Estado de México

Un total de 12 municipios fueron declarados zona de desastre y 60 presentaron afectaciones de diversa índole; siete mil 565 viviendas presentaron daños: mil 800 con pérdida total y dos mil 900 con daños parciales y el resto con afectaciones menores.

El gobierno del estado implementó diversas acciones a través del Plan de Reconstrucción del Estado de México (PREM) que serán trabajadas en conjunto con autoridades federales para recuperar la estabilidad del sector económico y social.

Guerrero

La cifra de muertos fue de seis personas, mientras que el número de viviendas afectadas ronda en los mil inmuebles; así como 54 templos religiosos, entre ellos la iglesia de Santa Prisca, en Taxco y 303 planteles educativos, por lo que 14 mil 900 alumnos serán reubicados por la demolición de los institutos.

Tlaxcala

El sismo 19s dejó como saldo 34 casas afectadas con fisuras y grietas, mil cuatro escuelas con daños menores y 116 templos religiosos dañados, entre los más afectados se encuentran la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán y la Parroquia de San José, ambas ubicadas en la capital.

El gobierno de la República declaró 40 municipios de la entidad en zona de desastre. En su visita al estado, Enrique Peña Nieto reiteró que a la brevedad serán enviados 300 millones de pesos para atender las escuelas dañadas.

No hubo víctimas mortales ni heridos.

Ciudad de México

La entrega de casas antisísmicas y la demolición de dos de los 38 edificios colapsados, son apenas las primeras acciones de reconstrucción de la Ciudad de México.
La capital fue referente no solo de la devastación que dejó el terremoto 19s, sino de la solidaridad y esperanzaen medio de la tragedia. Aquí, se registró el mayor número de víctimas mortales y heridos.

El pasado 26 de septiembre, el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera presentó el plan para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la ciudad, con el cual de busca atender todos los inmuebles que resultaron dañados.

Chiapas y Oaxaca

En los sismos del 7 y 19 de septiembre, el estado de Oaxaca registró 21 mil 823 viviendas dañadas, mientras que en Chiapas fueron 18 mil 058 hogares afectados, además de miles de damnificados.

No te pierdas este jueves en punto de las 13: 00 horas la transmisión especial del sismo 19s por ADN40, el canal de noticias de ida y vuelta.

ADN40


Incertidumbre y desinformación a un mes del sismo del 19-S en la CDMX

A las 13:14 horas de este jueves se cumple un mes del sismo que cambió la vida de miles de habitantes en la capital del país y que, por el lento avance del gobierno de Miguel Ángel Mancera, aún mantiene a cientos viviendo en campamentos, en medio de la incertidumbre legal por sus viviendas, con escaso apoyo para subsistir y alto riesgo de que ocurran otras tragedias.

Si bien es cierto que diferentes dependencias ya trabajan para apoyar a los damnificados con comedores comunitarios, revisiones médicas, apoyo para rentas o créditos a negocios, lo que realmente les preocupa es la recuperación de sus pertenencias y el futuro de sus propiedades.

Peor aún, la tardanza para que especialistas acreditados por el gobierno central dictaminen el estado de sus edificios y determinen si son habitables o no, ha llevado a algunos a entrar a sus casas y departamentos a recuperar lo que pueden, sin protección alguna y bajo el riesgo de que en cualquier momento colapse la estructura.

Otros más han estado expuestos a la especulación de supuestos Directores Responsables de Obra (DRO) que, “por fuera”, les ofrecen dictaminar sus edificios por no menos de cien mil pesos, aun cuando las autoridades informaron que ese servicio sería gratis.

Rosa María Hernández Belmont, catedrática de la UNAM, vivía en la Torre 1 del conjunto habitacional ubicado en la calle Escocia número 29, en la colonia Parque San Andrés, delegación Coyoacán. Llevaba 12 años viviendo en ese lugar con sus tres hijos hasta la tarde del martes 19 de septiembre. La noche de ese día durmieron en un albergue.

Su departamento está al lado de la Torre 2, la misma que está en la lista de los primeros 13 edificios que serán demolidos, según informó el gobierno capitalino el pasado martes 10 de octubre.

Al enterarse de la noticia en la televisión, acudió con sus hijas y un mudancero al edificio. Los únicos dos policías que resguardaban el lugar acordonado no pudieron evitar que ella, como varios de los habitantes, entraran “a la brava” al inmueble, subieran las escaleras con evidentes daños en su estructura y sacaran tantas de sus pertenencias como les fuera posible y casi contra reloj.

La académica reconoce el riesgo al que se expuso, pero lo justifica al decir que ni la delegación dirigida por Valentín Maldonado, del PRD, ni el gobierno capitalino les habían resuelto la dictaminación del edificio. Y ante la incertidumbre, decidió entrar a recuperar parte de su patrimonio construido durante años de trabajo.

Una semana después, sigue casi en las mismas, pues, aunque personal autorizado por la demarcación ya fue a revisar la Torre 2, les dijo que deben esperar a que ésta sea demolida -lo que puede tardar semas y hasta meses- para que entonces las torres 1 y 3 sean revisadas y sus dueños puedan saber si también deben demolerse o se pueden rehabilitar.

“Seguimos en la misma incertidumbre. No sabemos qué va a pasar. Yo, como muchos, estoy triste, ansiosa, decepcionada de un gobierno que pide que se hagan tandas para construir las casas. Claro, como el presidente Peña Nieto tiene un sueldo que no es igual al de un académico o al de un pensionado, no tiene problema, pero a nosotros no nos va a alcanzar la vida para volver a construir lo que teníamos”, dice con poco aliento.

De los apoyos del gobierno de Miguel Ángel Mancera, dice que es “pan con lo mismo”. Acepta que fue de las beneficiadas con un primer cheque de tres mil pesos para ayuda de renta, pero dice que no les han informado si van a recibir un segundo y un tercero, como lo anunció el gobernante local.

También critica el ofrecimiento de créditos hipotecarios porque considera que representan mensualidades “que con un sueldo de maestra son imposibles de pagar”.

Miramontes, vigilancia permanente

En el estacionamiento de una tienda de autoservicio, frente al número 3032 de la avenida Canal de Miramontes, colonia Los Girasoles, territorio coyoacanense, se ubica desde hace un mes una carpa donde los vecinos de ese edificio se turnan en guardias para vigilar que ningún extraño entre al inmueble a robar sus pertenencias, pues dicen que hay pocos policías para cuidar ese y otros edificios dañados.

Los primeros días de la emergencia, personal del restaurante ubicado a unos metros les regalaba café y los dejaba entrar al sanitario. Un mes después, la ayuda de la sociedad civil continúa. Mientras conversan con Apro, llega gente a preguntarles si ya desayunaron o si les hace falta ropa. Les ofrecen productos de despensa y de aseo personal y hasta les brindan su casa cerca del lugar para que se bañen y descansen un rato.

Cuauhtémoc Molina, uno de los vecinos de los 24 departamentos, cuenta que ni las autoridades locales ni delegacionales les han informado con exactitud qué pasará con el edificio. Y es que, según explica, el futuro de su inmueble depende de la demolición del edificio número 3010, también enlistado por el gobierno capitalino la semana pasada. Pero para ese hecho tampoco hay una fecha precisa.

Con base en la insistencia que han tenido en la delegación, dice que ya lograron la suspensión del cobro de servicios de luz, gas y agua. También reconoce que han recibido apoyo del Registro Civil para intentar recuperar documentos oficiales. Prácticamente esos son los únicos avances a un mes del sismo.

Como en otros inmuebles en riesgo, los vecinos de ese edificio también han recuperado algunas de sus cosas, aunque bajo su propio riesgo. “Hemos entrado con casco, cubrebocas y la bendición de Dios”, dice Verónica Hernández, quien vivía en ese edificio desde hacía 17 años.

De hecho, reconoce que la noche del mismo 19, antes de que llegara personal de Protección Civil, algunos entraron con lámparas porque no había luz y sacaron algunas pertenencias o bien, a sus mascotas.

Ella es una de las representantes de ese edificio que, mediante un chat grupal, informa a sus vecinos de las acciones legales que se realizan. En esas conversaciones, dice que ya ha habido sugerencias de bloquear la avenida Miramontes para presionar a las autoridades y obtener respuesta a sus interrogantes.

No obstante, dice, “todavía estamos en el limbo. No sabemos qué va a pasar. Sí, sabemos que vivimos en una zona sísmica, pero ¿cómo es posible que el gobierno no esté preparado para atender una emergencia así? No saben qué hacer, no saben ni dónde tiene los pies. Estamos en el hoyo”, critica.

Tras esta experiencia, Verónica está convencida de que, si el gobierno ayuda a rehabilitar los departamentos, aceptará el apoyo, “pero yo lo rento o lo vendo. Yo ya no regreso a vivir ahí”.

Posibilidades y preocupaciones

En la colonia Del Valle, delegación Benito Juárez, -una de las que tiene mayor calidad de vida, no sólo de la capital, sino del país, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)- habitantes de los edificios aledaños al número 45 de la calle Patricio Sanz, también ubicado en la lista “demoledora” del gobierno mancerista, esperan pacientes la llegada de un arquitecto al que contrataron directamente para revisar su edificio.

Piden discreción en el costo de ese servicio, pero argumentan que no están dispuestos a esperar a que el gobierno capitalino envíe a un ingeniero estructurista a hacerles un dictamen oficial para saber en qué condiciones quedó su edificio y si podrán volver a habitarlo.

Y como el inmueble aparentemente no se observa tan dañado por el colapso del de al lado, se dicen dispuestos a pagar los estudios necesarios y el costo de un posible reforzamiento para regresar y retomar su ritmo de vida.

Incluso, el reproche al gobierno capitalino se da más por el lado de que, aseguran, la Secretaría de Seguridad Pública local (SSP) no envía comida ni baños portátiles a los policías que día y noche vigilan su propiedad para defenderla de los ladrones. Incluso, entre ellos mismos llevan alimentos que una de las vecinas prepara para alimentar a los uniformados.

Entre las conversaciones de los vecinos de distintas colonias afectadas por el sismo se repite un fenómeno: historias de personas que en el sismo de 1985 perdieron su casa y que, con su juventud, lograron construir un patrimonio. No obstante, 32 años después, les tocó vivir la misma historia, pero con una suerte diferente pues ahora sus posibilidades de levantarse de nuevo son prácticamente nulas.

De hecho, los entrevistados coinciden en una preocupación indirecta: muchos de los afectados son personas de la tercera edad o con alguna discapacidad que vivían solos, dependían de su pensión o de la renta de sus departamentos para sobrevivir.

Peor aún, dicen que ellos son los que menos posibilidades tienen para acceder a créditos hipotecarios para hacerse de otro departamento debido a su edad y a que no tienen fuentes de ingreso. “Si nosotros lo vemos difícil aun cuando todavía podemos trabajar, ¿qué va a pasar con ellos?”, se preguntan.

Proceso