Dora Barrancos, historiadora feminista argentina: “Habrá un cambio notable en el sentido de autonomía de las mujeres”

Entrevista a Dora Barrancos, historiadora feminista argentina.

Por Carla Perelló, de la redacción de NODAL

Tras una sesión maratónica de casi 24 horas, la Cámara de Diputados/as de Argentina dio media sanción al proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo por 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. La votación se esperó adentro del recinto con conteos cada hora y, afuera, con una plaza dividida: pañuelos celestes que bregaban por “las dos vidas” -con un acto que duró dos horas- y en una fiesta plagada de pañuelos verdes a favor del aborto legal, a la que se estima que asistieron un millón de personas que esperaron con frazadas toda la noche helada hasta las 10 de la mañana de hoy. Finalmente, hubo abrazos y lágrimas de emoción. Dora Barrancos, directora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), consultada por Nodal, también se entusiasma: “Es excepcional. Habrá un cambio notable en el sentido de autonomía de las mujeres”, dice.

El debate se inició hace más de dos meses en el plenario de comisiones que habilitó la exposición de 738 personas, argentinas y de otros países y de diversas áreas que argumentaron a lo largo de 15 sesiones -más de 130 horas- en contra y a favor de la sanción del proyecto. Una iniciativa gestada durante más de 13 años por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal, seguro y gratuito, con la colaboración de más de 500 organizaciones. El dictamen de mayoría se consensuó el martes pasado e ingresó al recinto con 64 firmas y hubo uno en minoría, con 58. Ahora, pasa a la Cámara de Senadores y los bloques partidarios ya comenzaron a pronunciarse al respecto.

¿Qué importancia tiene haber llegado a este punto en el debate sobre el aborto en Argentina y que haya salido la votación a favor en mayoría?

Excepcional. Habrá un cambio notable en el sentido de autonomía de las mujeres, porque el Estado tiene que garantizar la íntima condición de toda mujer de interrumpir el embarazo que no ha querido, y de todas las personas gestantes, como dice la ley. Por lo tanto, estamos en condiciones de decir que garantizará así la libertad de decidir sobre el propio cuerpo. Es la primera vez que tenemos la oportunidad de abrir un cause tan notable para las mujeres, porque no hay ciudadanía sin autonomía. Franquea ese estado de ciudadanía mucho más completo del que teníamos y, por eso es un momento trascendental. Se garantizará la capacidad decisoria de las mujeres y habrá una posibilidad importantísima de mayor seguridad personal. En cualquier momento abre finalmente la compuerta para una equidad en materia de goce sexual, que es lo más importante para mí y lo que siempre destaco. Porque yo no creo mucho en los amparos religiosos, en los varones ocurre valorización patriarcal. Es un examen punitivo de los varones hacia las mujeres. Además dentro de la corporación médica no se trata tanto de valores religiosos, lo que siempre me ha parecido es que ellos consideran que sobre el cuerpo de la mujer decide la medicina. “Ay, no, cómo ella va a decidir”, piensan. Es una reserva de patrimonialidad la que existe en la medicina, el cuerpo que está en decisión del médico.

¿Cómo se sigue ahora?

Tenemos que conseguir la sanción de la ley y su promulgación (N de R: por parte del presidente Mauricio Macri). Tengo entendido que no demora la cuestión en el Senado. Esto me parece que es la decisión que hay en esa Cámara, y la lucha continúa.

¿Qué importancia considera que tiene este tratamiento a favor en el Congreso para la región de América Latina y el Caribe?

Tiene una importancia extraordinaria. Tendrá repercusión en toda América Latina, donde sólo se había franqueado el aborto en Uruguay, Cuba y en Ciudad de México. Esto va a ser emulado. De acá para adelante, va a ser emulado. Las mujeres se van a movilizar y, efectivamente, las mujeres van a ir arrancando en cada país una ley de aborto legal.


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